lunes, 29 de agosto de 2011

Estudiar en Estados Unidos: TOEFL



Dejo atrás las
entradas sobre las becas y me centro ahora en el proceso de solicitar plaza en una universidad estadounidense. Si se me ocurren más cuestiones interesantes ya las comentaré. Me alegra muchísimo saber que dos de las personas que me escribieron consultándome dudas han sido aceptadas, una en la convocatoria de "la Caixa" y la otra en la de Fulbright. Muchísimas felicidades.

Hoy toca hablar del TOEFL, ese examencillo de inglés. En realidad, esto te interesa también si estás en el proceso de pedir una beca, aunque en el caso de "la Caixa" no es obligatorio y te vale con el Certificate in Advanced English (CAE) con A o B. Aun así, como comentaba en
esta entrada sobre preguntas frecuentes, yo te recomendaría que lo presentaras y con la mejor nota posible. Es el único título que te aceptarán en todas las universidades estadounidenses, y agradecerás tenerlo en el caso de que finalmente te den la beca.

1. ¿De verdad lo necesito?
Sí. En algunas universidades te pueden aceptar el IELTS, pero el TOEL es el único que te valdrá para todas. Tenlo hecho y no te arriesgarás a no poder mandar tu solicitud a algún sitio a última hora por no tener el examen. En algunos sitios te puedes librar del examen si has estudiado la carrera en Estados Unidos o cosas de este tipo, pero no siempre es así.

2. ¿Cómo y cuándo me examino?
Te tienes que apuntar por internet o por teléfono, pagar los 240 dólares en el momento de la inscripción y elegir fecha y lugar. Hazlo con antelación porque las plazas se llenan, y no apures mucho porque tendrás que esperar a que te lleguen los resultados y a que se los manden a las universidades. Al pedir las becas, lo normal es que te dejen presentar una fotocopia. Sin embargo, cuando pides plaza en una universidad estadounidense tienes que pedir que el organismo que gestiona los exámenes, ETS, envíe los resultados a los centros educativos. Puedes hacerlo directamente al inscribirte, de modo que los manden directamente tras examinarte, o después, una vez tengas ya la nota. Lo primero es gratis. En el segundo caso, tendrás que pagar una tasa de 17 dólares. Como poco, te recomendaría no menos de tres semanas entre la fecha del examen y la fecha en la que la universidad tiene que recibir los resultados. Y si puedes, más.

3. ¿Qué hago si no tengo plaza? ¡Necesito examinarme en una fecha concreta!
Ah, por eso es por lo que deberías inscribirte con tiempo. Si no lo has hecho, tienes varias opciones. La primera, busca otras localizaciones. Ir de Barcelona a Zaragoza o de Zaragoza a Madrid no es tan difícil ni tan caro. La segunda (y poco segura), consulta la web regularmente, por si hay gente que cancela su examen. Y la tercera (y yo la he utilizado) es llamar por teléfono y preguntar si de verdad no quedan plazas. Es habitual que, aunque oficialmente ponga que una fecha está completa, queden en realidad huecos en las aulas y te puedan meter. Te pueden cobrar un pequeño suplemento por hacerlo tarde, eso sí.

4. ¿Es verdad que el examen caduca?
Sí, es verdad. Pasados dos años, ETS no mandará los resultados a las universidades. Y atención, porque en algunos centros te pueden exigir que el examen tenga, como máximo, año o año y medio de antigüedad. Sí, es un rollo. Pero es lo que hay. En la medida de lo posible, tenlo en cuenta a la hora de planificar cuándo te vas a presentar.

5. ¿Cómo lo preparo?
Aquí, poco te puedo ayudar. Yo no lo preparé. Lo único que hice fue el examen de muestra que te dan al inscribirte, y te lo recomiendo para familiarizarte con el tiempo y el tipo de preguntas. Para el oral, he visto en un par de webs que la gente recomienda estos vídeos. Buena suerte.

6. ¿Cómo es el examen?
Hay distintos tipos de TOEFL, pero lo normal es que te presentes al Internet Based (iBT). Tiene cuatro partes (Reading, Listening, Speaking y Writing), cada una con un máximo de 30 puntos. Ah, recuerda que el formato de examen cambia regularmente. Que yo sepa, no está previsto que lo haga próximamente, pero asegúrate de que no te presentas a una nueva y desconocida versión si, por ejemplo, lees esto dentro de un par de años.

- Reading. Son textos más o menos fáciles, con preguntas de comprensión, de ordenar párrafos, de vocabulario... El problema es el tiempo. No pienses en detenerte mucho y repasar todo a fondo o no llegarás. Si no recuerdo mal, puedes volver a las preguntas al final, así que lo mejor es que respondas relativamente rápido y luego, si puedes, lo releas al terminar. Siempre será mejor eso que dejarte medio examen sin responder. Yo me presenté dos veces, y en los dos casos saqué 30 puntos sobre 30.

- Listening. Tampoco es difícil. Se trata de fragmentos de clases o de conversaciones que tienes que escuchar, y sobre los que después te hacen preguntas. En una ocasión me pusieron un texto muy científico, que no entendí, pero creo que no era lo normal. Saqué 26 sobre 30 esa vez y 29 sobre 30 la última. De nuevo, el problema es que los textos son bastante largos, y se te pueden olvidar cosas. Toma notas, es muy importante. Aunque te parezca muy fácil, te aseguro que luego te ponen las preguntas y, simplemente, se te ha olvidado la respuesta, aunque la hayas entendido perfectamente. Te puedes encontrar con alguna cuestión algo más complicada, del tipo "¿qué ha querido decir con esto?", pero en general es sencillo.

- Speaking. Esto para mí es lo peor, y te aconsejo que te lo prepares un poco a no ser que tengas mucha fluidez. Saqué 24 sobre 30 la primera vez y 26 sobre 30 la segunda. Te plantean preguntas y tienes que hablar a un micro sentado frente a tu pantalla, en la que ves un relojito corriendo. Mientras tanto, la gente a tu alrededor está haciendo su propio ejercicio y hablando también. Horroroso. Las preguntas no son difíciles, pero es fácil quedarse bloqueado por los nervios. La primera cuestión es algo de tipo general. Para mí es la peor. Se trata de cosas del tipo "¿a quién admiras más en la vida y por qué?" o "¿qué etapa de la vida es más difícil, la niñez, la adolescencia o la vejez?" No es difícil, pero no puede que no sepas muy bien qué contestar. Luego, en mi opinión, es más sencillo. Te plantean un problema cotidiano y te dicen que lo resumas y que qué harías tú. Por último, escuchas una especie de lección de universidad y respondes alguna pregunta sobre el tema. En este caso tampoco está mal tomar notas. Te ayudará también a tener vocabulario sobre el asunto en cuestión.

- Writing. Tampoco es difícil, pero de nuevo hay poco tiempo, y después de varias horas de examen estarás agotado. Saqué 29 sobre 30 la primera vez y 28 sobre 30 la segunda. Te dan un texto, te hacen escuchar
una conferencia o una clase o algo así relacionada y luego te preguntan sobre el tema. Tienes que relacionar el texto con lo que has escuchado. Es frecuente que el texto diga algo y el audio, que es un profesor hablando, lo refute. Es bastante sencillo, pero tienes que ir un poco rápido. Y, de nuevo, toma notas. Es básico. Si escribes lo que oyes en el audio luego puedes copiar las frases tal cual, lo que te vendrá muy bien. El segundo texto es una redacción sobre algún tema general. Puede ser cualquier cosa para que reflexiones y expongas tus puntos de vista. No olvides introducir y cerrar los textos. Sospecho que una de las cosas que me bajaron la nota fue olvidarme completamente de la conclusión. Aún así, por si acaso, es mejor que empieces a escribir el cuerpo y luego pongas la introducción y la conclusión. Siempre te será más sencillo y, además, si no te da tiempo al menos tendrás lo más importante.

7. ¿Qué nota necesito para aprobar?
El TOEFL no se aprueba o suspende. Cada beca o universidad pide su nota. Así, puede que en unos estudios te pidan 90, en otros 100 y en otros 115. En algunos sitios te pueden pedir un mínimo en alguna de las partes o en todas y en otros solo un resultado global. Como consejo personal, te recomiendo que no dejes de pedir plaza en un sitio que te interese mucho solo por haberte quedado a un punto o dos de la nota mínima, sobre todo si esta es muy alta. Yo mandé mi solicitud a Columbia a pesar de tener un punto menos de lo exigido. En la redacción expliqué que me ponía muy nerviosa hablar a la pantalla de un ordenador y, ¿sabes qué? Me aceptaron. Eso sí, no te relajes. El idioma suele ser un requisito muy importante, sobre todo en estudios de posgrado.

8. ¿Qué pasa si mis resultados no llegan a tiempo?
Aunque deberías hacer todo lo posible para que tus resultados lleguen a tiempo, lo normal es que la universidad te avise si no los ha recibido y que te dé algo de tiempo extra. Por supuesto, esto no es ninguna norma y algunos centros pueden ser estrictos y rechazarte directamente si no tienen tu nota. Envíales tus resultados escaneados y contacta con ellos regularmente para asegurarte de que tienen todo, porque a veces los servicios de administración pueden ser algo caóticos y perder tu TOEFL. Si esto ocurre, no te preocupes, porque ETS los volverá a mandar, pero no lo dejes pasar.

Y un truquito: al inscribirte, separa tus dos apellidos con un guión para que aparezcan en tus papeles tal y como aparecerán en toda tu documentación. Si no lo has hecho, no pasa nada, pero ten en cuenta que en algunos sitios se volverán locos con tu nombre y que tendrás que estar encima de ellos para asegurarte de que no archivan tu examen por no saber que eres tú. A mí me ha pasado de todo y te aseguro que tiene solución.

lunes, 22 de agosto de 2011

Sonrisas



Me encanta San Francisco. Y me encanta mi nuevo barrio, Mission District, o la Misión, como llaman a una zona en la que, de todos modos, todo el mundo habla español.

El sábado, en mi primer trabajito, me tocó ir a cubrir la inauguración de
Photobooth, un estudio-tienda-galería en la que uno de los propietarios está especializado en ferrotipos y el otro en polaroids. Conocí a uno que trabaja en Flickr y a otra que lo hace en Lomography. Y yo, a pesar del terror a que mis primeras fotografías publicables fueran a ser espantosas, me lo pasé como un niño en una tienda de caramelos, con cara de pardilla y mirando todo con admiración.

Esta es una de las imágenes que salieron de aquella noche. Me gustan esas sonrisas cómplices y ese buen rollo.

Estoy contenta de volver al cole.

jueves, 4 de agosto de 2011

El primer día del resto de tu vida

"Frío. Tengo frío..." "Qué va a hacer frío, mira, si yo voy en manga corta". Lo último que escuché antes de que el autobús se pusiera en marcha fue esa lamentable conversación entre la pobre chica que tiritaba y el conductor desagradable. Pensé dos cosas. Una, que en diez minutos estaría congelándome. Y dos, que no era la mejor manera de abandonar Zaragoza.

Las piernas me dolían. Al poco rato me di cuenta de que el motivo no era la postura extraña a la que me obligaba la mochila entre las piernas ni los tirones de cargar las maletas, sino los diablitos que se habían sentado encima y me contemplaban como la gente que te observa cuando patinas por la calle, con esa media sonrisa que dice "voy a mirarte hasta que tropieces y caigas, y después me reiré".

Intenté repetirme eso de “hoy es el primer día del resto de tu vida” y me acordé de Kevin Spacey explicando en American Beauty que eso siempre es cierto salvo el día en el que mueres. Ya estoy en San Francisco y esto tiene buena pinta. Pero los diablitos siguen en mi habitación.