sábado, 21 de mayo de 2011

Becas "la Caixa": la entrevista



¿Así que que te han llamado para la entrevista de las becas de "la Caixa" para Estados Unidos? Está muy bien, pero recuerda que son muchos los seleccionados y que es allí donde de verdad te la juegas. Como decíamos al hablar de la
memoria, en la entrevista tendrás que demostrar dos cosas: que sabes de lo que hablas y que estás preparado para aprovechar el master al máximo. No es difícil hacerlo bien si realmente estás preparado.

1. ¿Quién hace la entrevista? Un comité de varias personas -tres o cuatro, si no recuerdo mal-, relacionadas con tu ámbito de estudio, con "la Caixa" o con la Universidad de Indiana. Pueden ser españoles o americanos.

2. Idioma. La entrevista puede ser completamente en inglés, completamente en castellano o en los dos idiomas. Que todo el comité esté compuesto por españoles no quiere decir que en algún momento no te vayan a poner alguna pregunta en inglés. Tú escucha y responde en el idioma en el que te hablen.

3. Estoy nervioso, ¿me van a poner preguntas con truco? No exactamente, pero sí que te pueden preguntar tu opinión sobre cuestiones relacionadas con tu ámbito de estudio, para ver si sabes de lo que hablas, o sobre tu solicitud, para ver si has puesto cosas por poner o realmente está todo bien justificado. Puede que te lleven la contraria un poquito en algún punto. Es probable que la entrevista comience con una pregunta genérica sobre "qué quieres hacer". Prepara tu respuesta y aprovecha ese tiempo para soltarte un poco y empezar a relajarte. Según mi experiencia, y me he presentado en más de una ocasión, no es el modelo de "entrevista agresiva" que sí te puedes encontrar, por ejemplo, en las Fulbright. Conmigo fueron siempre muy amables. Pero, según me cuenta mi amiga Inés, que también se presentó, en su caso sí que fue una entrevista bastante dura.

4. ¿Cómo tengo que ir vestido? Sinceramente, no me parece que los de "la Caixa" sean el tipo de gente que va a basar su decisión en la ropa que llevas puesta. En la sala de espera para las entrevistas vi a gente con traje y a gente con vaqueros y chanclas. Dicho esto, nunca está de más arreglarse. Demuestra respeto por las persona con la que hablas y, a la hora de la verdad, nunca sabes si para el que tienes delante va a ser un factor relevante, sobre todo en disciplinas como la administración de empresas, por ejemplo. No se trata de ir de gala. Si eres una persona que se siente incómoda con corbatas o tacones y va a estar pensando más en su cuello o sus pies que en sus respuestas durante la entrevista, es mejor que vayas más informal pero tranquilo. Pero no cuesta nada evitar la camiseta cutre, la ropa de playa, el pelo despeinado o los pantalones con agujeros.

5. ¿Cuánto dura? Entre 15 y 20 minutos, que se te harán muy cortos si estás bien preparado y sabes de lo que hablas. Es posible que te hagan preguntas y que, cuando tú empieces a soltar el rollo, te interrumpan y pasen a otra cosa. No te preocupes, es por la falta de tiempo y porque solo quieren ver si tienes algo con sentido que decir al respecto, pero no te te pierdas en reflexiones vacías y ve al grano.

6. ¿Me van a preguntar sobre mi currículum o mis notas? No, en principio no vas a tener que justificar puntos oscuros del currículum ni nada de eso, sino explicar qué es lo que quieres hacer y por qué. Eso sí, todo tiene que estar bien atado y justificado, nada de cosas incoherentes o de no saber exactamente qué se estudia en la universidad a la que pretendes ir.

7. ¿Qué tipo de preguntas puedo esperar? Básicamente, las mismas que deberías haber respondido en la memoria: ¿Qué quieres hacer? ¿Por qué? ¿Por qué en Estados Unidos y por qué en esa universidad? ¿Por qué ahora y no antes o después? Y, además, prepárate para preguntas relacionadas con tu disciplina, que deberías saber responder si de verdad estás preparado para estudiar lo que quieres estudiar. En mi caso, que era el periodismo digital, fueron cosas relacionadas sobre el pago de contenidos, el futuro y la rentabilidad del periodismo online o mi opinión sobre algunos medios concretos, entre otras cuestiones. Piensa cuáles pueden ser las tuyas.

8. ¿Llevo algo a la entrevista? En principio, deberías haber adjuntado artículos, imágenes o lo que sea con la solicitud. Si te apetece mucho llevar algo, hazlo, pero piensa que no vas a tener tiempo de comentarlo en la entrevista. Por si te sirve de algo saberlo, yo me presenté en más de una ocasión. La primera vez llevé cosillas que había publicado, pero creo que no les prestaron mucha atención. La última, cuando conseguí la beca, fui con las manos vacías.

9. ¿Cuándo sabré si me dan la beca? A mí me notificaron la respuesta definitiva dos o tres semanas después. En todo caso, te avisarán y saldrá en la web, no te preocupes.

10. Becas Fulbright. Dejo aquí también mi impresión sobre las becas Fulbright, que también pedí. Fue una experiencia horrorosa. Para empezar, se retrasaron muchísimo, y cuando vi que mi entrevista iba a comenzar, como mínimo, más de una hora tarde, empecé a ponerme histérica al ver que perdería el tren de regreso. Tuve que cambiarle la hora a otro chico y fue un follón. La entrevista fue similar a la de "la Caixa" en cuanto al contenido, pero en un tono muy agresivo, con cosas tipo "de verdad no entiendo a qué te quieres dedicar cuando vuelvas, explícamelo mejor" o "mucha gente quiere entrar en Columbia y tienes pocas posibilidades, es mejor que busques otras universidades". Después, hablando con otras personas, comprobé que siempre son así, y que al parecer es una técnica de entrevistas para que demuestres si de verdad lo tienes muy claro, o algo así. Ni idea. Conmigo estas cosas no funcionan porque me pongo nerviosa, pero si te ves en una de estas, mantén la cabeza fría y responde con firmeza y seguridad.

Editado 23.05.11: Mi amiga Inés me cuenta que, en su caso, la entrevista de "la Caixa" fue también bastante agresiva. No es mi experiencia, pero aquí lo dejo, para que sepas que puedes encontrarte de todo.

La imagen es de
Locustone. Ah, y mira también esta entrada sobre las entrevistas en el blog GlobThink.

martes, 17 de mayo de 2011

Lección 26, ejercicio 5



Cuando era cría, mi padre siempre me hablaba en el coche de la prueba de la puerta, de cómo Chazz Palminteri le decía al chaval en Una historia del Bronx que una chica no merece la pena si no es capaz de moverse de su asiento para abrirte el seguro del coche. En realidad, era su manera de refunfuñar porque yo nunca lo hacía, pero supongo que ahí empecé a entender lo importantes que son los pequeños detalles.

Un chico que se tumba en tu lado de la cama cuando hace frío para que esté calentito cuando tú llegues merece mucho la pena.

jueves, 12 de mayo de 2011

Cacas de merde



Si hablas con un francés sobre prácticamente cualquier cosa, te dirá que en Francia se hace mejor. Las fresas están más ricas en Francia, la gente se viste mejor en Francia, las chicas son más guapas en Francia, los trabajos son mejores en Francia y las calles están más limpias en Francia. ¡Meeeec! Te equivocas, mon ami. Ohlalá, ¿qué es eso que acabo de pisar? Una mierda de perro, por supuesto.

Toulouse es una ciudad preciosa, pero tiene un pequeño problema con los "residuos", por así decirlo, de los que la pueblan. Lo de recoger los excrementos de los animales no está muy extendido por aquí. Y, ya que no los vas a recoger, ¿por qué impedir que los dejen en medio de la acera? El pasillo de la entrada de nuestro edificio huele regularmente a pis. Yo no entendía nada, hasta que comprendí que los dueños de perritos no tenían ningún inconveniente en dejar que sus mascotas hicieran sus necesidades en la puerta, justo en la esquinita, para que todo impregne la madera y se cuele bien dentro. Meter los cartones en el contenedor de reciclaje es todo un desafío a la nariz, y esta vez el origen del meado no es animal. Y ayer experimenté una maravillosa tarde de cervezas junto al río contemplando cómo el espacio del parque destinado teóricamente a pasear a los perros era utilizado como baño público por unos 50 tíos.

Bueno, vale, esto último también podría pasar en Zaragoza. Pero al menos hemos superado lo de las mierdas por la calle. Mi monsieur lo comenta con admiración, pero está claro que la única diferencia es que en la práctica aquí no se ponen multas. No lo digáis muy alto, por favor. Estoy segura de que puedo conseguir que un francés explote como un globo si le digo que los españoles son más cívicos. Solo espero que llegue el momento adecuado.

domingo, 8 de mayo de 2011

Becas "la Caixa": preguntas frecuentes



Pues nada, una recopilación de dudillas sobre las solicitudes para las becas de estudios de posgrado en Estados Unidos de "la Caixa" que me surgieron en su momento, que me han preguntado o que he visto por ahí.

1. La pedí una vez y me rechazaron. ¿Lo vuelvo a intentar? ¿Y lo digo?
Sí, definitivamente. Se presenta muchísima gente. Que te rechacen una, dos o tres veces no quiere decir que no te vayan a seleccionar otra vez. Piensa en qué falló tu solicitud (sobre todo, en la entrevista) y qué puedes aportar ahora que no aportaste antes. Sobre lo de decirlo o no, es una decisión personal. No era la primera vez que yo la pedía, y mucha gente me recomendó que no lo contara, porque implicaba decir que no me la había merecido otras veces. Yo lo vi de otra manera. En una beca que piden cientos de personas, que no te seleccionen no quiere decir que seas un inútil, sino solo que en ese momento había 40 personas que, por las razones que fueran, la merecían más que tú. Si tú sigues interesado año tras año estás demostrando que realmente te interesa y que no ha sido una ocurrencia de un día. En mi solicitud dije que no era la primera vez y expliqué por qué consideraba que ahora estaba más preparada que antes. Bueno, por ello o a pesar de ello, me la dieron.

2. Me preguntan que a qué universidad quiero ir, pero yo sé que es posible que no me acepten allí, así que tampoco me importaría ir a otra que ofreciera un master similar. ¿Qué hago? ¿Qué digo?
No te obsesiones ahora con eso. Piensa en la universidad a la que te gustaría ir y por qué. Todo el mundo sabe, y los de "la Caixa" también, que igual no te aceptan y acabas en otra, pero no es el momento de preocuparse. ¿Por qué quieres ir a esa universidad? ¿Qué ofrece que no puedas encontrar en España? Explícalo. El plan B ya llegará después. Después de todo, puede que sí que te cojan. Y puede que, como en mi caso, finalmente te acepten en la universidad en la que parecía imposible entrar y seas tú el que, tras hablar con profesores y estudiantes, decidas que en realidad es mejor ir a otra. Los de "la Caixa" entienden que este proceso es complejo, pero es importante que tengas claro qué es lo que quieres hacer.

3. ¿Cuándo me dirán si me han seleccionado para la entrevista o no? ¿Y después, si me han dado la beca? ¿Me avisarán si me rechazan o tengo que irlo mirando yo?
Depende de los años, pero en cualquier caso te comunicarán si has sido seleccionado o no. A mí me llegó el mail dos meses después del cierre de la convocatoria. La confirmación de que me daban la beca llegó dos o tres semanas después de la entrevista. Te avisarán, no te preocupes.

4. Mi expediente académico es normalito. ¿Tengo alguna posibilidad?
Sí, si aportas otras cosas. Hablamos de eso
aquí.

5. ¿Tengo que decir que quiero entrar en una universidad de la Ivy League para que me den la beca? El master que me interesa está en una pública.
En Estados Unidos hay buenísimas universidades públicas, como UC Berkeley. Que sea privada no quiere decir que sea mejor. Por otra parte, si tú quieres ir a esa universidad y no a otra que a primera vista tiene más reputación, por algo será. ¿Por qué te gusta? ¿Buenos profesores? ¿Un programa particularmente innovador? ¿Mucho prestigio en tu área de estudio, aunque no necesariamente en otras? Explícalo. Es mucho mejor que tengas buenas razones para ir a una universidad menos conocida que que hables de un centro reputadísimo "porque sí, porque es famoso".

6. Quiero hacer Bellas Artes, o Música, o Humanidades, o Fotografía. ¿Estas becas no son solo para gente que quiere hacer MBA, ingenierías o cosas científicas?
No. Son para cualquier disciplina. Solo tienes que mirar el directorio de becarios para ver que hay gente de todo tipo.

7. ¿Qué título de inglés debería presentar?
Salvo en el caso de los MBA, con el
Certificate in Advanced English (CAE) con A o B es suficiente. Sin embargo, yo te recomendaría que presentaras el TOEFL con la mejor nota posible. Es el único título que te aceptarán en todas las universidades estadounidenses, y agradecerás tenerlo en el caso de que finalmente te den la beca. Además, tener un nivel de inglés superior al mínimo exigido te ayudará a que tu solicitud sea aceptada. Hablamos de todo eso aquí.

8. ¿Qué parte de la solicitud es la más importante?
Sin duda, la entrevista. "la Caixa" selecciona un porcentaje bastante alto de solicitantes para hacer la entrevista. Es ahí donde de verdad te la juegas. Dicho esto, todo lo demás es también relevante. Intenta presentar una solicitud lo más completa posible.
Hablamos de todo eso aquí.

9. ¿Menciono mis actividades extracurriculares o las cosas que hago que no tengan que ver con mis estudios?
Sí, a no ser que te dediques a atracar a abuelitas, claro. No pierdas mucho espacio con estas historias en la memoria, a no ser que esté relacionado con lo que quieras hacer, tengas que justificar un cambio de dirección en tus planes profesionales o sea impresionante, pero no dejes de mencionar voluntariados, blogs (bueno, si son de esos con hadas y purpurina, mejor no) o méritos deportivos en algún punto de tu solicitud. A los estadounidenses les gustan mucho estas cosas y harán que te diferencies del resto. En el discurso de entrega de las becas, el presidente de la Caixa destacó a becarios que habían puesto en marcha
proyectos interesantísimos de cooperación o que habían sido campeones de no-sé-qué deporte. Esas cosas también hablan de ti como persona, como estudiante y como trabajador.

10. ¿A quién le pido las cartas de recomendación?
A personas relacionadas con lo que quieres hacer y que puedan hablar de ti como estudiante o trabajador.
La convocatoria pide dos cartas de recomendación, pero deja espacio para enviar hasta cuatro. Yo mandé todas, intentando que representaran mi solicitud a todos los niveles, tanto el académico como el profesional. Aquí siempre se dice que mejor un catedrático que un profesor asociado, aunque -y esto es una opinión completamente personal- creo que es preferible la carta de alguien poco conocido que hable de ti con detalle y te recomiende de manera entusiasta que la de un figura reputado que solo diga, como en un formulario estándar, "recomiendo a Pepito para estos estudios". En todo caso (y esto es, de nuevo, una percepción mía), no creo que esta sea la parte más importante de la solicitud. Hablamos más de la solicitud aquí.

La imagen es de
Kilian Arjona.

domingo, 1 de mayo de 2011

Conejos que dan miedito



Hacía tiempo que no colgaba marcianadas por aquí, pero es que he visto los conejos siniestros de
Sketchy Bunnies en el blog de Dadanoias y no he podido resistirme. Más allá del miedo que dan (¡pero qué miedo dan!), me fascina la cantidad de recopilaciones de cosas raras que hay por ahí. Hey, vamos a hacer un blog de fotos de tías con tazas (y no hablo de ESAS tías y ESA taza, sino de una página que ahora no consigo volver a encontrar). Vamos a juntar fotos antiguas de esas que desearías que nunca si hubieran tomado. Y a difundir el merchandasing de monjitas. Ah, espera, que eso último lo hago yo. En fin, que soy fan.

Disfraces que molan: conejita zombi, conejo de Alicia y Donnie Darko. Felices Pascuas. Del año que viene, que a estas he llegado tarde.