jueves, 4 de agosto de 2011

El primer día del resto de tu vida

"Frío. Tengo frío..." "Qué va a hacer frío, mira, si yo voy en manga corta". Lo último que escuché antes de que el autobús se pusiera en marcha fue esa lamentable conversación entre la pobre chica que tiritaba y el conductor desagradable. Pensé dos cosas. Una, que en diez minutos estaría congelándome. Y dos, que no era la mejor manera de abandonar Zaragoza.

Las piernas me dolían. Al poco rato me di cuenta de que el motivo no era la postura extraña a la que me obligaba la mochila entre las piernas ni los tirones de cargar las maletas, sino los diablitos que se habían sentado encima y me contemplaban como la gente que te observa cuando patinas por la calle, con esa media sonrisa que dice "voy a mirarte hasta que tropieces y caigas, y después me reiré".

Intenté repetirme eso de “hoy es el primer día del resto de tu vida” y me acordé de Kevin Spacey explicando en American Beauty que eso siempre es cierto salvo el día en el que mueres. Ya estoy en San Francisco y esto tiene buena pinta. Pero los diablitos siguen en mi habitación.

5 comentarios:

guitarboy dijo...

... patinando en san francisco que buena vida!

hesisair dijo...

Esos diablitos desaparecen en un par de días, aunque en París estuvieron conmigo un par de semanas ;-)
Suerte que esa aventura va a ser muy grande y serás otra mucho mejor cuando vuelvas (aunque no creo que necesites la suerte);-)
Un beso!

begusa dijo...

a los diablitos es mejor ponerles la tele y una bolsa enorme de palomitas para que estén calladitos y no te den la lata...

illeR dijo...

Que guay!! Ya veras como seguro que al final no te caes... una amiga parte a NY en 8 días a pasar alli un año, en febrero esperamos visitarla. Me apetece esa escapa por USA porque quién sabe, quizá la siguiente en partir para allá sea yo...

No dejes de contarnos como te va!!

marmota dijo...

Gracias. :)