martes, 17 de mayo de 2011

Lección 26, ejercicio 5



Cuando era cría, mi padre siempre me hablaba en el coche de la prueba de la puerta, de cómo Chazz Palminteri le decía al chaval en Una historia del Bronx que una chica no merece la pena si no es capaz de moverse de su asiento para abrirte el seguro del coche. En realidad, era su manera de refunfuñar porque yo nunca lo hacía, pero supongo que ahí empecé a entender lo importantes que son los pequeños detalles.

Un chico que se tumba en tu lado de la cama cuando hace frío para que esté calentito cuando tú llegues merece mucho la pena.

6 comentarios:

begusa dijo...

qué pequeño detalle más grande... ;) (lucky u)

guitarboy dijo...

... los coches ahora llevan cierre centralizado meeck!

marmota dijo...

Hombre, depende del coche, ¿eh?
De todas formas, por eso hay que buscar otras "pruebas".

illeR dijo...

:__ )
Ohh, que detalle tan genial!!!

illeR dijo...

el de la cama digo, no el de la puerta... aunque confieso que me ha pasado y como conozco la pelicula siempre que me pasa me rallo pensando si me estaran poniendo a prueba....

marmota dijo...

:D