miércoles, 30 de marzo de 2011

Motivaciones



¿A que no soy la única que se acuerda de la caricatura del jefe español de Javier Marías? ¿A que no, eh, eh? ¿A que no?


El jefe español
–incluidos subjefes o jefes intermedios– se levanta todas las mañanas no pensando en cómo hacer bien su tarea o sacar mejor rendimiento a quienes tiene a sus órdenes (sin explotarlos), sino diciéndose: “Soy jefe, a ver cómo lo hago hoy notar”. Para él, lo importante no es que las cosas funcionen bien gracias a su trabajo, sino saberse por encima de otros y que esos otros dependan de sus decisiones. Por eso está mucho más atento a sus subalternos que a su quehacer. Les da órdenes arbitrarias y contradictorias para pillarlos en falta, y por supuesto jamás admite, cuando sobreviene el desastre, que éste tenga nada que ver con él, de la misma manera que si alguien de su equipo alumbra una buena idea, se apropiará inmediatamente de ella y acabará creyendo que fue suya.

Forges
siempre ilustra bien cualquier cosa relacionada con el trabajo.

2 comentarios:

illeR dijo...

Yo afortunadamente tengo un buen jefe, lo que no es nada facil de encontrar, ojala que dure el en el cargo y yo en el trabajo!!!

marmota dijo...

Afortunada... :)