domingo, 27 de marzo de 2011

La historia tras la foto

Las fotografías pueden decir muchas cosas, y tal vez ninguna tenga que ver con la realidad de lo que estaba pasando en ese momento. Me encanta conocer las historias que se esconden detrás de las imágenes y de sus protagonistas. Puede que le quite el misterio, pero si alguien consigue traspasar el papel -o la pantalla- y decirme algo, quiero saber qué ha sido de él. Os dejo aquí algunos ejemplos.

Las gemelas de Arbus




Como todos los modelos de Diane Arbus, son extrañas e inquietantes, con sus ropas a lo Miércoles Adams y sus caras de hermana-buena y hermana-mala. Cathleen y Colleen estaban tan tranquilas en una fiesta navideña para gemelos y trillizos en Roselle (New Jersey), cuando esa señora de la cámara apareció, no se sabe muy bien cómo. Algunos padres, como los Wade, obligaron a sus pequeños a posar. De esa sesión salió esta imagen, con esa expresión de mala leche de "oiga, déjeme, que yo estaba aquí jugando y comiendo tarta". A su padre no le gustó. Parecían fantasmas. Cathleen y Colleen no tienen nada de extraño ni inquietante. Y los vestidos eran verdes.

El beso de París



Esta historia es muy conocida, pero no deja de tener su gracia.
En París, en 1950, Robert Doisneau tomó esta instantánea que acabaría convirtiéndose en la imagen del romanticismo. Durante mucho tiempo, todo el mundo pensó que se trataba de una pareja de enamorados que había sido pillada a traición. ¡Qué bonito! ¡Qué apasionado! Pero no. Los listillos que en los años 90 empezaron a decir que eran los protagonistas y a exigir algo de tajada obligaron a su autor a confesar la verdad: Francoise Bornet y su novio, Jacques Carteaud, estaban en una cafetería cuando Doisneau les pidió que fueran sus modelos y se besaran. Lo hicieron y unos días después recibieron su copia. Bornet vendió la suya hace unos años por 155.000 euros para montar una productora de documentales para televisión junto a su marido. ¿Y por qué no? Después de todo, el noviete le duró unos meses y el beso no fue más que la anécdota graciosa de ese fotógrafo que tenía que cumplir su encargo para una revista estadounidense.

La niña y el buitre



Hace cinco años (¡¿cinco años?!) escribí
una entrada predicadora y ñoña sobre esta imagen, que siempre me ha impactado mucho. El fotógrafo sudafricano Kevin Carter realizó en 1993 un reportaje sobre la guerra y la hambruna de Sudán. Esta fotografía fue publicada en The New York Times y ganó el Pulitzer. Tras recibir durísimas críticas que le acusaban de falta de humanidad, Carter se suicidó. Hace solo unas semanas, El Mundo publicó un reportaje sobre la niña moribunda. Según el texto, ni era niña, ni murió. En realidad, y como se ve en la pulserita que lleva en la imagen, Knog Nyong ya estaba registrado en la central de comida, en la que trabajaban enfermeros franceses de la ONG Médicos del Mundo. El pequeño se recuperó, pero falleció hace cuatro años de "fiebres".

La afgana de los ojos verdes



Todo el mundo conoce la famosísima portada de National Geographic con una chica afgana de ojos verdes y mirada desafiante. Steve McCurry tomó esta fotografía en 1984, durante la guerra civil. 17 años después, buscó a su protagonista y
la encontró, desmintiendo así las informaciones que acusaban a la adolescente de haberse convertido en modelo y profesora de inglés de la familia de Bin Laden. Su cara volvió a ser portada en el National Geographic en abril de 2002. Ella aún recuerda su enfado hacia ese extraño. Sharbat Gula nunca había sido fotografiada antes. Ni después.

La enfermera y el marinero



Que
no es una foto, sino dos, una de Alfred Eisenstaedt y otra de Victor Jorgensen. En 1945, varios fotógrafos retrataron la alegría de los marineros celebrando el final de la guerra en Times Square (Nueva York). El beso que uno le plantó a una enfermera dio la vuelta al mundo. El año pasado, los periódicos se hicieron eco de la muerte de Edith Shain, que decía ser la mujer que aparece en la imagen. En realidad, no se sabe con seguridad si lo era. No fue la única que se adjudicó el honor, y los fotógrafos reconocieron que no llegaron a preguntar a la pareja por sus identidades. Aun así, Shain fue invitada una y otra vez a participar en actos de conmemoración e interrogada sobre su historia. Todo el mundo quería creer que era ella.

1. Las gemelas de Arbus.
Diane Arbus, Identical twins, Roselle, New Jersey (1967). Toda la historia está en este interesantísimo artículo de The Washington Post que encontré gracias al blog de Gabriel Jürgens. La fotografía es de Helayne Seidman.
2. El beso de París.
Robert Doisneau, Le baiser de l'Hôtel de Ville, Paris (1950). Más detalles en esta información de ABC. La fotografía es de Reuters.
3. La niña y el buitre. Kevin Carter, Sudanese Girl, Sudan (1993). Además del
reportaje multimedia de El Mundo de este año, recomiendo este artículo del 2007: Carter no se suicidó por esta foto.
4. La afgana de los ojos verdes.
Steve McCurry, Afghan Girl, Afganistán (1984). El blog érase una vez Niels H. Abel y Evariste Galois recoge bastante información sobre esta fotografía. Lo más interesante, claro está, es el reportaje de National Geographic.
5. La enfermera y el marinero. Alfred Eisenstaedt, The Kiss, y Victor Jorgensen, Kissing the War Goodbye, Nueva York (1945). La más conocida es la primera. Aquí os dejo un reportaje del Mail Online de 2007 en el que también aparecen dos hombres, Glenn McDuffie y Carl Muscarello, jurando ser el marinero. La fotografía es de Mario Tama (Getty Images).

12 comentarios:

illeR dijo...

¡¡Qué interesante!! Sólo conocía 2 de 5!!

marmota dijo...

Qué dos? Supongo que el beso de París y... ¿la afgana?

closada dijo...

Me ha encantado esta entrada. He disfrutado leyendo cada una de las historias, incluso las que ya conocía.
Un besico historiado

edu dijo...

respecto a la fotografía de "El beso de París" he llegado a escuchar que el señor (con lentes) que se ve detrás de la pareja era el propio Robert Doisneau

es una delicia descubrir las historias que se enconden detrás de las fotos. muchas gracias por compartirlo

Victoria dijo...

Sólo conocía las que tú ya habías comentado aquí (precisamente por eso) y la de la niña afgana porque leí un reportaje que hicieron cuando "repitió" la foto. Y de las "nuevas", la que más me gusta es la de las gemelas. Muy ilustrativo de lo engañoso de las apariencias.

Un beso, Marmotilla ;)

P.D.: ¿Qué tal todo por allí? ¿Díficil hacerse con los franceses?

marmota dijo...

Gracias!

@edu ¿Ah, sí? ¡Yo nunca lo había oido! ¿Y cómo hacía la foto? ¿Con trípode? ¿Con ayudante? Suena un poco raro...

@Victoria ¡Muy bien! La verdad es que la gente es maja...

Ignacio Bernal dijo...

Que bueno. Muy guapo este post

illeR dijo...

La niña y el buitre y la afgana

celebes2 dijo...

Interesantes ejemplos. Echo en falta, quizás, otras 2 con mucha historia detrás también, la de Kim Phuc huyendo del napalm en Vietnam y la de Nguyen Ngoc Loan ejecutando a quemarropa a un guerrillero del vietcong.

Saludos,

marmota dijo...

Ah, interesante. Me gustaría hacer otra entrega en el futuro, así que las meteré allí.

illeR dijo...

Acabo de leer esto y me he acordado de este post!!

marmota dijo...

Ah, interesante!