domingo, 6 de noviembre de 2011

Muertos



"Es una celebración de la vida". Es la frase que más se repite alrededor del Día de los Muertos, al estilo de "a la caza de los regalos de última hora" en Navidad, "arranca el nuevo curso" al final del verano, "hoy es el día de todos los aragoneses" en San Jorge y "no salga a la calle a hacer footing a las cuatro de la tarde" en las noticias de agosto.

Octavio me dijo: "está lleno de blancos que creen que entienden lo que significa". Y tenía razón, claro.

¿
Es bueno, es malo? Sinceramente, no me preocupa. Lo que vi fui una preciosa noche que añado a la lista de razones por las que me encanta mi barrio.

domingo, 16 de octubre de 2011

Estudiar en Estados Unidos: GRE



Seguimos con las entradas con información para estudiar en Estados Unidos.

Toca preparar las solicitudes y, oh, sorpresa. Por si no fuera suficiente con el inglés, las traducciones, las redacciones, las recomendaciones y demás papeleos, las universidades americanas te tienen reservada una sorpresa, el GRE, también conocido como examencillo arbitrario e infernal.

Si quieres hacerte rico, invéntate un examen y consigue que todas las universidades obliguen a pasarlo para acceder a sus estudios. Asegúrate de que las tasas sean altas y de que los resultados caduquen. Al que hizo el GRE le debió de salir muy bien, porque no creo que ese examen absurdo tenga ninuna otra utilidad que la de volver loca a la gente.

1. Pero, ¿qué es el GRE?
El GRE (Graduate Record Examinations) es un examen estandarizado que te piden en una buena parte de las universidades estadounidenses para hacer estudios de posgrado. Pretende reflejar si estás preparado para el tipo de razonamiento que te va a hacer falta, aunque dudo seriamente que en realidad lo haga. En todo caso, consta de tres partes, una de vocabulario, otra de matemáticas y una de redacción que mide tu capacidad de argumentación. Gran parte de las dudas que te pueden surgir sobre plazos, mecánica y demás del GRE tienen la misma respuesta, o similar, que en el caso del
TOEFL. Te apuntas por internet, vas a un centro autorizado, y ellos mandan los resultados a las universidades que tú les indicas.

2. ¿Qué puntuación necesito?
Depende de las universidades. Muchas de ellas no piden un mínimo, sino que tienen en cuenta tus resultados a la hora de evaluar tu solicitud. Otras sí lo piden, aunque no suele ser muy alto y, entre nosotros, sospecho que son más flexibles en el caso de los extranjeros. Es probable que solo se fijen en la parte que tenga más que ver con tus estudios. Por ejemplo, si vas a hacer Física, les interesará más las matemáticas que el vocabulario. Si vas a hacer Periodismo, será al revés. Por último, otras te dicen el mínimo que saca normalmente la gente que consigue plaza, aunque te dicen que no es obligatorio. En fin, hazlo lo mejor que puedas y no te martirices si no sale demasiado bien, que no es lo más importante de la solicitud.

3. ¿Cómo son las preguntas? ¿Son como las del TOEFL? ¿Qué nivel tienen?
El GRE es mucho más difícil que el TOEFL. Piensa que no es un examen para medir tu nivel de inglés, sino para establecer si estás preparado para hacer estudios de posgrado (dicen). No se lo piden solo a los extranjeros, sino a todo el mundo. Así que sí, es complicadillo. Lo bueno es que no es tan importante como el GRE, donde si es obligatorio que tengas una nota mínima para que te acepten. Aquí, aunque tu nota no sea buena, no quiere decir que no te vayan a seleccionar.

Una advertencia: el examen ha cambiado desde que yo lo hice. En principio, la estructura es la misma, pero no te fies solo de lo que pongo aquí y mira bien antes cómo es exactamente la nueva versión. El que hice yo fue así:

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Verbal Reasoning. Hay distintos tipos de preguntas. Te pueden poner una palabra y pedirte que elijas su sinónimo o antónimo, analogías de palabras, pequeños textos en los que tienes que rellenar el hueco con la palabra adecuada... Cosas así. Es un vocabulario bastante complicado, y tienes muy poco tiempo para pensártelo.

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Quantitative Reasoning. Matemáticas. Sin más, de las del instituto. Algo de cálculo, álgebra, porcentajes, problemillas... No es especialmente difícil a no ser que, como yo, lleves más de diez años sin tocar las mates y todo te suene a chino. Además tienes también muy poco tiempo.

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Analytical Writing. Se trata de dos redacciones, una en la que tienes que analizar si un texto está bien o mal argumentado, y otra en la que tienes que desarrollar tu propia argumentación, a favor o en contra, sobre una afirmación.

4. ¡No tengo tiempo de preparar esto! ¡Y no sé nada! ¿Qué hago?
No eres el primero en esta situación. Te aseguro que cuando empecé a mirar las preguntas por primera vez pensé que iba a ser imposible hacer ese examen. No conocía ninguna de las palabras que me estaban preguntando y no recordaba ni las cosas más simples de las matemáticas. Al final, tras solo tres semanas de estudio y con muy poco tiempo libre, saqué unos resultados aceptables. Si no recuerdo mal, 580 en
Verbal Reasoning, 590 en Quantitative Reasoning y un 4 en Analytical Writing. No buenos, pero sí aceptables. Me aceptaron en todas las universidades en las que pedí plaza menos en una, que además era mi última opción. Así que si piensas que va a ser imposible, cálmate. De nuevo, estudia lo que puedas, hazlo lo mejor posible y, si no te sale muy bien, no es el fin del mundo.

5. ¿Cómo se miden los resultados? ¿Cuándo los voy a saber?
En el caso del Verbal y el Quantitative lo sabrás de manera inmediata. Para el Analytical Writing tendrás que esperar un par de semanas. Tienes dos notas: una representa los puntos obtenidos y la otra el porcentaje de personas que lo han hecho peor que tú, es decir, en qué puesto del ranking estás. En general, la que te importa es la primera.

6. ¿Cómo estudio esto?
Si tienes mucho tiempo, busca un manual y síguelo. Los de Barron's están bien. También encontrarás test de prueba por internet para practicar las preguntas. Si no tienes mucho tiempo, o si tienes poquísimo tiempo, asume que es imposible que te aprendas todo, relájate y concéntrate en unas pocas cosas concretas.

- Verbal Reasoning. Haz tests de prueba. Encontrarás test soolo de sinónimos, solo de antónimos... Haz todos los que puedas, hay preguntas que se repiten una y otra vez. En el libro de Barron's, y supongo que en otros también, aparece una lista de palabras frecuentes. En realidad aparece una lista enorme y una lista resumida. Yo me hice tarjetas con todas las palabras de la lista resumida, con la palabra por delante y la definición por detrás, e incluso algunos sinónimos y antónimos, y me dediqué a estudiarlas sin parar: en el autobús, en la cama antes de ir a dormir, en la comida, en los ratos muertos del trabajo... No vas a poder aprenderte el diccionario en un par de semanas, pero esa lista resumida sí es posible.

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Quantitative Reasoning. Lo mismo. Si llevas diez años sin tocar las matemática, no vas a podar aprender toda la materia en un par de semanas. Así que haz todos los tests que puedas y revisa las explicaciones de las respuestas. Muchas preguntas se repiten una y otra vez y otras son de esas que, aunque sencillas, tienen algo de truco en el planteamiento. Cuando te haya salido un par de veces ya sabrás hacerlo. Si tienes tiempo, estudia algunas partes concretas. Si sabes hacer seguro las preguntas de geometría, las de porcentajes o las de medias, tendrás ya algo ganado.

- Analytical Writing. Aunque creas que sabes escribir y que, visto lo visto, no vas a perder tiempo en esta parte cuando tienes que preparar las otras, dedícale al menos unos minutos. Mira ejemplos de lo que te pueden preguntar. La estructura de la argumentación es siempre muy parecida y el tipo de cosas que hacen que una argumentación sea débil, también. Puedes memorizar fórmulas y frases hechas para elaborar tu texto, te será más sencillo hacerlo en poco tiempo. También hay una lista de temas recurrentes. Míralos.

7. ¿Y si me sale fatal?
Bueno, si tienes tiempo, puedes repetirlo al mes siguiente, aunque no creo que merezca la pena a no ser que de verdad te haya salido fatal, fatal, fatal. El GRE no es la parte más importante de tu solicitud, céntrate en otras cosas. Y recuerda que en tus essays, las redacciones para entrar a la universidad, siempre puedes justificar un mal resultado si hay una buena razón para hacerlo. Yo lo hice con mi TOEFL insuficiente en Columbia. Me aceptaron.

domingo, 4 de septiembre de 2011

No te has acercado lo suficiente



Con lo feliz que estaba yo con mi 50mm. Mimi llegó a clase y nos dijo que nada de 50mm, que cogiéramos el gran angular y nos aproximáramos a la gente. Que superásemos ese miedo. Que, ya sabes, "si tus fotos no son suficientemente buenas, es que no te has acercado lo suficiente".

En la parada de Mission con la 24, los norteños
conviven con los religiosos. En medio de la mudanza, mientras arrastraba mis maletas por la calle, me encontré con esta escena. Cantaban y gritaban, y este señor me agitó su biblia en la cara hasta que me marché. Es la única imagen que me gusta de las que tomé ese día.

lunes, 29 de agosto de 2011

Estudiar en Estados Unidos: TOEFL



Dejo atrás las
entradas sobre las becas y me centro ahora en el proceso de solicitar plaza en una universidad estadounidense. Si se me ocurren más cuestiones interesantes ya las comentaré. Me alegra muchísimo saber que dos de las personas que me escribieron consultándome dudas han sido aceptadas, una en la convocatoria de "la Caixa" y la otra en la de Fulbright. Muchísimas felicidades.

Hoy toca hablar del TOEFL, ese examencillo de inglés. En realidad, esto te interesa también si estás en el proceso de pedir una beca, aunque en el caso de "la Caixa" no es obligatorio y te vale con el Certificate in Advanced English (CAE) con A o B. Aun así, como comentaba en
esta entrada sobre preguntas frecuentes, yo te recomendaría que lo presentaras y con la mejor nota posible. Es el único título que te aceptarán en todas las universidades estadounidenses, y agradecerás tenerlo en el caso de que finalmente te den la beca.

1. ¿De verdad lo necesito?
Sí. En algunas universidades te pueden aceptar el IELTS, pero el TOEL es el único que te valdrá para todas. Tenlo hecho y no te arriesgarás a no poder mandar tu solicitud a algún sitio a última hora por no tener el examen. En algunos sitios te puedes librar del examen si has estudiado la carrera en Estados Unidos o cosas de este tipo, pero no siempre es así.

2. ¿Cómo y cuándo me examino?
Te tienes que apuntar por internet o por teléfono, pagar los 240 dólares en el momento de la inscripción y elegir fecha y lugar. Hazlo con antelación porque las plazas se llenan, y no apures mucho porque tendrás que esperar a que te lleguen los resultados y a que se los manden a las universidades. Al pedir las becas, lo normal es que te dejen presentar una fotocopia. Sin embargo, cuando pides plaza en una universidad estadounidense tienes que pedir que el organismo que gestiona los exámenes, ETS, envíe los resultados a los centros educativos. Puedes hacerlo directamente al inscribirte, de modo que los manden directamente tras examinarte, o después, una vez tengas ya la nota. Lo primero es gratis. En el segundo caso, tendrás que pagar una tasa de 17 dólares. Como poco, te recomendaría no menos de tres semanas entre la fecha del examen y la fecha en la que la universidad tiene que recibir los resultados. Y si puedes, más.

3. ¿Qué hago si no tengo plaza? ¡Necesito examinarme en una fecha concreta!
Ah, por eso es por lo que deberías inscribirte con tiempo. Si no lo has hecho, tienes varias opciones. La primera, busca otras localizaciones. Ir de Barcelona a Zaragoza o de Zaragoza a Madrid no es tan difícil ni tan caro. La segunda (y poco segura), consulta la web regularmente, por si hay gente que cancela su examen. Y la tercera (y yo la he utilizado) es llamar por teléfono y preguntar si de verdad no quedan plazas. Es habitual que, aunque oficialmente ponga que una fecha está completa, queden en realidad huecos en las aulas y te puedan meter. Te pueden cobrar un pequeño suplemento por hacerlo tarde, eso sí.

4. ¿Es verdad que el examen caduca?
Sí, es verdad. Pasados dos años, ETS no mandará los resultados a las universidades. Y atención, porque en algunos centros te pueden exigir que el examen tenga, como máximo, año o año y medio de antigüedad. Sí, es un rollo. Pero es lo que hay. En la medida de lo posible, tenlo en cuenta a la hora de planificar cuándo te vas a presentar.

5. ¿Cómo lo preparo?
Aquí, poco te puedo ayudar. Yo no lo preparé. Lo único que hice fue el examen de muestra que te dan al inscribirte, y te lo recomiendo para familiarizarte con el tiempo y el tipo de preguntas. Para el oral, he visto en un par de webs que la gente recomienda estos vídeos. Buena suerte.

6. ¿Cómo es el examen?
Hay distintos tipos de TOEFL, pero lo normal es que te presentes al Internet Based (iBT). Tiene cuatro partes (Reading, Listening, Speaking y Writing), cada una con un máximo de 30 puntos. Ah, recuerda que el formato de examen cambia regularmente. Que yo sepa, no está previsto que lo haga próximamente, pero asegúrate de que no te presentas a una nueva y desconocida versión si, por ejemplo, lees esto dentro de un par de años.

- Reading. Son textos más o menos fáciles, con preguntas de comprensión, de ordenar párrafos, de vocabulario... El problema es el tiempo. No pienses en detenerte mucho y repasar todo a fondo o no llegarás. Si no recuerdo mal, puedes volver a las preguntas al final, así que lo mejor es que respondas relativamente rápido y luego, si puedes, lo releas al terminar. Siempre será mejor eso que dejarte medio examen sin responder. Yo me presenté dos veces, y en los dos casos saqué 30 puntos sobre 30.

- Listening. Tampoco es difícil. Se trata de fragmentos de clases o de conversaciones que tienes que escuchar, y sobre los que después te hacen preguntas. En una ocasión me pusieron un texto muy científico, que no entendí, pero creo que no era lo normal. Saqué 26 sobre 30 esa vez y 29 sobre 30 la última. De nuevo, el problema es que los textos son bastante largos, y se te pueden olvidar cosas. Toma notas, es muy importante. Aunque te parezca muy fácil, te aseguro que luego te ponen las preguntas y, simplemente, se te ha olvidado la respuesta, aunque la hayas entendido perfectamente. Te puedes encontrar con alguna cuestión algo más complicada, del tipo "¿qué ha querido decir con esto?", pero en general es sencillo.

- Speaking. Esto para mí es lo peor, y te aconsejo que te lo prepares un poco a no ser que tengas mucha fluidez. Saqué 24 sobre 30 la primera vez y 26 sobre 30 la segunda. Te plantean preguntas y tienes que hablar a un micro sentado frente a tu pantalla, en la que ves un relojito corriendo. Mientras tanto, la gente a tu alrededor está haciendo su propio ejercicio y hablando también. Horroroso. Las preguntas no son difíciles, pero es fácil quedarse bloqueado por los nervios. La primera cuestión es algo de tipo general. Para mí es la peor. Se trata de cosas del tipo "¿a quién admiras más en la vida y por qué?" o "¿qué etapa de la vida es más difícil, la niñez, la adolescencia o la vejez?" No es difícil, pero no puede que no sepas muy bien qué contestar. Luego, en mi opinión, es más sencillo. Te plantean un problema cotidiano y te dicen que lo resumas y que qué harías tú. Por último, escuchas una especie de lección de universidad y respondes alguna pregunta sobre el tema. En este caso tampoco está mal tomar notas. Te ayudará también a tener vocabulario sobre el asunto en cuestión.

- Writing. Tampoco es difícil, pero de nuevo hay poco tiempo, y después de varias horas de examen estarás agotado. Saqué 29 sobre 30 la primera vez y 28 sobre 30 la segunda. Te dan un texto, te hacen escuchar
una conferencia o una clase o algo así relacionada y luego te preguntan sobre el tema. Tienes que relacionar el texto con lo que has escuchado. Es frecuente que el texto diga algo y el audio, que es un profesor hablando, lo refute. Es bastante sencillo, pero tienes que ir un poco rápido. Y, de nuevo, toma notas. Es básico. Si escribes lo que oyes en el audio luego puedes copiar las frases tal cual, lo que te vendrá muy bien. El segundo texto es una redacción sobre algún tema general. Puede ser cualquier cosa para que reflexiones y expongas tus puntos de vista. No olvides introducir y cerrar los textos. Sospecho que una de las cosas que me bajaron la nota fue olvidarme completamente de la conclusión. Aún así, por si acaso, es mejor que empieces a escribir el cuerpo y luego pongas la introducción y la conclusión. Siempre te será más sencillo y, además, si no te da tiempo al menos tendrás lo más importante.

7. ¿Qué nota necesito para aprobar?
El TOEFL no se aprueba o suspende. Cada beca o universidad pide su nota. Así, puede que en unos estudios te pidan 90, en otros 100 y en otros 115. En algunos sitios te pueden pedir un mínimo en alguna de las partes o en todas y en otros solo un resultado global. Como consejo personal, te recomiendo que no dejes de pedir plaza en un sitio que te interese mucho solo por haberte quedado a un punto o dos de la nota mínima, sobre todo si esta es muy alta. Yo mandé mi solicitud a Columbia a pesar de tener un punto menos de lo exigido. En la redacción expliqué que me ponía muy nerviosa hablar a la pantalla de un ordenador y, ¿sabes qué? Me aceptaron. Eso sí, no te relajes. El idioma suele ser un requisito muy importante, sobre todo en estudios de posgrado.

8. ¿Qué pasa si mis resultados no llegan a tiempo?
Aunque deberías hacer todo lo posible para que tus resultados lleguen a tiempo, lo normal es que la universidad te avise si no los ha recibido y que te dé algo de tiempo extra. Por supuesto, esto no es ninguna norma y algunos centros pueden ser estrictos y rechazarte directamente si no tienen tu nota. Envíales tus resultados escaneados y contacta con ellos regularmente para asegurarte de que tienen todo, porque a veces los servicios de administración pueden ser algo caóticos y perder tu TOEFL. Si esto ocurre, no te preocupes, porque ETS los volverá a mandar, pero no lo dejes pasar.

Y un truquito: al inscribirte, separa tus dos apellidos con un guión para que aparezcan en tus papeles tal y como aparecerán en toda tu documentación. Si no lo has hecho, no pasa nada, pero ten en cuenta que en algunos sitios se volverán locos con tu nombre y que tendrás que estar encima de ellos para asegurarte de que no archivan tu examen por no saber que eres tú. A mí me ha pasado de todo y te aseguro que tiene solución.

lunes, 22 de agosto de 2011

Sonrisas



Me encanta San Francisco. Y me encanta mi nuevo barrio, Mission District, o la Misión, como llaman a una zona en la que, de todos modos, todo el mundo habla español.

El sábado, en mi primer trabajito, me tocó ir a cubrir la inauguración de
Photobooth, un estudio-tienda-galería en la que uno de los propietarios está especializado en ferrotipos y el otro en polaroids. Conocí a uno que trabaja en Flickr y a otra que lo hace en Lomography. Y yo, a pesar del terror a que mis primeras fotografías publicables fueran a ser espantosas, me lo pasé como un niño en una tienda de caramelos, con cara de pardilla y mirando todo con admiración.

Esta es una de las imágenes que salieron de aquella noche. Me gustan esas sonrisas cómplices y ese buen rollo.

Estoy contenta de volver al cole.

jueves, 4 de agosto de 2011

El primer día del resto de tu vida

"Frío. Tengo frío..." "Qué va a hacer frío, mira, si yo voy en manga corta". Lo último que escuché antes de que el autobús se pusiera en marcha fue esa lamentable conversación entre la pobre chica que tiritaba y el conductor desagradable. Pensé dos cosas. Una, que en diez minutos estaría congelándome. Y dos, que no era la mejor manera de abandonar Zaragoza.

Las piernas me dolían. Al poco rato me di cuenta de que el motivo no era la postura extraña a la que me obligaba la mochila entre las piernas ni los tirones de cargar las maletas, sino los diablitos que se habían sentado encima y me contemplaban como la gente que te observa cuando patinas por la calle, con esa media sonrisa que dice "voy a mirarte hasta que tropieces y caigas, y después me reiré".

Intenté repetirme eso de “hoy es el primer día del resto de tu vida” y me acordé de Kevin Spacey explicando en American Beauty que eso siempre es cierto salvo el día en el que mueres. Ya estoy en San Francisco y esto tiene buena pinta. Pero los diablitos siguen en mi habitación.

sábado, 21 de mayo de 2011

Becas "la Caixa": la entrevista



¿Así que que te han llamado para la entrevista de las becas de "la Caixa" para Estados Unidos? Está muy bien, pero recuerda que son muchos los seleccionados y que es allí donde de verdad te la juegas. Como decíamos al hablar de la
memoria, en la entrevista tendrás que demostrar dos cosas: que sabes de lo que hablas y que estás preparado para aprovechar el master al máximo. No es difícil hacerlo bien si realmente estás preparado.

1. ¿Quién hace la entrevista? Un comité de varias personas -tres o cuatro, si no recuerdo mal-, relacionadas con tu ámbito de estudio, con "la Caixa" o con la Universidad de Indiana. Pueden ser españoles o americanos.

2. Idioma. La entrevista puede ser completamente en inglés, completamente en castellano o en los dos idiomas. Que todo el comité esté compuesto por españoles no quiere decir que en algún momento no te vayan a poner alguna pregunta en inglés. Tú escucha y responde en el idioma en el que te hablen.

3. Estoy nervioso, ¿me van a poner preguntas con truco? No exactamente, pero sí que te pueden preguntar tu opinión sobre cuestiones relacionadas con tu ámbito de estudio, para ver si sabes de lo que hablas, o sobre tu solicitud, para ver si has puesto cosas por poner o realmente está todo bien justificado. Puede que te lleven la contraria un poquito en algún punto. Es probable que la entrevista comience con una pregunta genérica sobre "qué quieres hacer". Prepara tu respuesta y aprovecha ese tiempo para soltarte un poco y empezar a relajarte. Según mi experiencia, y me he presentado en más de una ocasión, no es el modelo de "entrevista agresiva" que sí te puedes encontrar, por ejemplo, en las Fulbright. Conmigo fueron siempre muy amables. Pero, según me cuenta mi amiga Inés, que también se presentó, en su caso sí que fue una entrevista bastante dura.

4. ¿Cómo tengo que ir vestido? Sinceramente, no me parece que los de "la Caixa" sean el tipo de gente que va a basar su decisión en la ropa que llevas puesta. En la sala de espera para las entrevistas vi a gente con traje y a gente con vaqueros y chanclas. Dicho esto, nunca está de más arreglarse. Demuestra respeto por las persona con la que hablas y, a la hora de la verdad, nunca sabes si para el que tienes delante va a ser un factor relevante, sobre todo en disciplinas como la administración de empresas, por ejemplo. No se trata de ir de gala. Si eres una persona que se siente incómoda con corbatas o tacones y va a estar pensando más en su cuello o sus pies que en sus respuestas durante la entrevista, es mejor que vayas más informal pero tranquilo. Pero no cuesta nada evitar la camiseta cutre, la ropa de playa, el pelo despeinado o los pantalones con agujeros.

5. ¿Cuánto dura? Entre 15 y 20 minutos, que se te harán muy cortos si estás bien preparado y sabes de lo que hablas. Es posible que te hagan preguntas y que, cuando tú empieces a soltar el rollo, te interrumpan y pasen a otra cosa. No te preocupes, es por la falta de tiempo y porque solo quieren ver si tienes algo con sentido que decir al respecto, pero no te te pierdas en reflexiones vacías y ve al grano.

6. ¿Me van a preguntar sobre mi currículum o mis notas? No, en principio no vas a tener que justificar puntos oscuros del currículum ni nada de eso, sino explicar qué es lo que quieres hacer y por qué. Eso sí, todo tiene que estar bien atado y justificado, nada de cosas incoherentes o de no saber exactamente qué se estudia en la universidad a la que pretendes ir.

7. ¿Qué tipo de preguntas puedo esperar? Básicamente, las mismas que deberías haber respondido en la memoria: ¿Qué quieres hacer? ¿Por qué? ¿Por qué en Estados Unidos y por qué en esa universidad? ¿Por qué ahora y no antes o después? Y, además, prepárate para preguntas relacionadas con tu disciplina, que deberías saber responder si de verdad estás preparado para estudiar lo que quieres estudiar. En mi caso, que era el periodismo digital, fueron cosas relacionadas sobre el pago de contenidos, el futuro y la rentabilidad del periodismo online o mi opinión sobre algunos medios concretos, entre otras cuestiones. Piensa cuáles pueden ser las tuyas.

8. ¿Llevo algo a la entrevista? En principio, deberías haber adjuntado artículos, imágenes o lo que sea con la solicitud. Si te apetece mucho llevar algo, hazlo, pero piensa que no vas a tener tiempo de comentarlo en la entrevista. Por si te sirve de algo saberlo, yo me presenté en más de una ocasión. La primera vez llevé cosillas que había publicado, pero creo que no les prestaron mucha atención. La última, cuando conseguí la beca, fui con las manos vacías.

9. ¿Cuándo sabré si me dan la beca? A mí me notificaron la respuesta definitiva dos o tres semanas después. En todo caso, te avisarán y saldrá en la web, no te preocupes.

10. Becas Fulbright. Dejo aquí también mi impresión sobre las becas Fulbright, que también pedí. Fue una experiencia horrorosa. Para empezar, se retrasaron muchísimo, y cuando vi que mi entrevista iba a comenzar, como mínimo, más de una hora tarde, empecé a ponerme histérica al ver que perdería el tren de regreso. Tuve que cambiarle la hora a otro chico y fue un follón. La entrevista fue similar a la de "la Caixa" en cuanto al contenido, pero en un tono muy agresivo, con cosas tipo "de verdad no entiendo a qué te quieres dedicar cuando vuelvas, explícamelo mejor" o "mucha gente quiere entrar en Columbia y tienes pocas posibilidades, es mejor que busques otras universidades". Después, hablando con otras personas, comprobé que siempre son así, y que al parecer es una técnica de entrevistas para que demuestres si de verdad lo tienes muy claro, o algo así. Ni idea. Conmigo estas cosas no funcionan porque me pongo nerviosa, pero si te ves en una de estas, mantén la cabeza fría y responde con firmeza y seguridad.

Editado 23.05.11: Mi amiga Inés me cuenta que, en su caso, la entrevista de "la Caixa" fue también bastante agresiva. No es mi experiencia, pero aquí lo dejo, para que sepas que puedes encontrarte de todo.

La imagen es de
Locustone. Ah, y mira también esta entrada sobre las entrevistas en el blog GlobThink.

martes, 17 de mayo de 2011

Lección 26, ejercicio 5



Cuando era cría, mi padre siempre me hablaba en el coche de la prueba de la puerta, de cómo Chazz Palminteri le decía al chaval en Una historia del Bronx que una chica no merece la pena si no es capaz de moverse de su asiento para abrirte el seguro del coche. En realidad, era su manera de refunfuñar porque yo nunca lo hacía, pero supongo que ahí empecé a entender lo importantes que son los pequeños detalles.

Un chico que se tumba en tu lado de la cama cuando hace frío para que esté calentito cuando tú llegues merece mucho la pena.

jueves, 12 de mayo de 2011

Cacas de merde



Si hablas con un francés sobre prácticamente cualquier cosa, te dirá que en Francia se hace mejor. Las fresas están más ricas en Francia, la gente se viste mejor en Francia, las chicas son más guapas en Francia, los trabajos son mejores en Francia y las calles están más limpias en Francia. ¡Meeeec! Te equivocas, mon ami. Ohlalá, ¿qué es eso que acabo de pisar? Una mierda de perro, por supuesto.

Toulouse es una ciudad preciosa, pero tiene un pequeño problema con los "residuos", por así decirlo, de los que la pueblan. Lo de recoger los excrementos de los animales no está muy extendido por aquí. Y, ya que no los vas a recoger, ¿por qué impedir que los dejen en medio de la acera? El pasillo de la entrada de nuestro edificio huele regularmente a pis. Yo no entendía nada, hasta que comprendí que los dueños de perritos no tenían ningún inconveniente en dejar que sus mascotas hicieran sus necesidades en la puerta, justo en la esquinita, para que todo impregne la madera y se cuele bien dentro. Meter los cartones en el contenedor de reciclaje es todo un desafío a la nariz, y esta vez el origen del meado no es animal. Y ayer experimenté una maravillosa tarde de cervezas junto al río contemplando cómo el espacio del parque destinado teóricamente a pasear a los perros era utilizado como baño público por unos 50 tíos.

Bueno, vale, esto último también podría pasar en Zaragoza. Pero al menos hemos superado lo de las mierdas por la calle. Mi monsieur lo comenta con admiración, pero está claro que la única diferencia es que en la práctica aquí no se ponen multas. No lo digáis muy alto, por favor. Estoy segura de que puedo conseguir que un francés explote como un globo si le digo que los españoles son más cívicos. Solo espero que llegue el momento adecuado.

domingo, 8 de mayo de 2011

Becas "la Caixa": preguntas frecuentes



Pues nada, una recopilación de dudillas sobre las solicitudes para las becas de estudios de posgrado en Estados Unidos de "la Caixa" que me surgieron en su momento, que me han preguntado o que he visto por ahí.

1. La pedí una vez y me rechazaron. ¿Lo vuelvo a intentar? ¿Y lo digo?
Sí, definitivamente. Se presenta muchísima gente. Que te rechacen una, dos o tres veces no quiere decir que no te vayan a seleccionar otra vez. Piensa en qué falló tu solicitud (sobre todo, en la entrevista) y qué puedes aportar ahora que no aportaste antes. Sobre lo de decirlo o no, es una decisión personal. No era la primera vez que yo la pedía, y mucha gente me recomendó que no lo contara, porque implicaba decir que no me la había merecido otras veces. Yo lo vi de otra manera. En una beca que piden cientos de personas, que no te seleccionen no quiere decir que seas un inútil, sino solo que en ese momento había 40 personas que, por las razones que fueran, la merecían más que tú. Si tú sigues interesado año tras año estás demostrando que realmente te interesa y que no ha sido una ocurrencia de un día. En mi solicitud dije que no era la primera vez y expliqué por qué consideraba que ahora estaba más preparada que antes. Bueno, por ello o a pesar de ello, me la dieron.

2. Me preguntan que a qué universidad quiero ir, pero yo sé que es posible que no me acepten allí, así que tampoco me importaría ir a otra que ofreciera un master similar. ¿Qué hago? ¿Qué digo?
No te obsesiones ahora con eso. Piensa en la universidad a la que te gustaría ir y por qué. Todo el mundo sabe, y los de "la Caixa" también, que igual no te aceptan y acabas en otra, pero no es el momento de preocuparse. ¿Por qué quieres ir a esa universidad? ¿Qué ofrece que no puedas encontrar en España? Explícalo. El plan B ya llegará después. Después de todo, puede que sí que te cojan. Y puede que, como en mi caso, finalmente te acepten en la universidad en la que parecía imposible entrar y seas tú el que, tras hablar con profesores y estudiantes, decidas que en realidad es mejor ir a otra. Los de "la Caixa" entienden que este proceso es complejo, pero es importante que tengas claro qué es lo que quieres hacer.

3. ¿Cuándo me dirán si me han seleccionado para la entrevista o no? ¿Y después, si me han dado la beca? ¿Me avisarán si me rechazan o tengo que irlo mirando yo?
Depende de los años, pero en cualquier caso te comunicarán si has sido seleccionado o no. A mí me llegó el mail dos meses después del cierre de la convocatoria. La confirmación de que me daban la beca llegó dos o tres semanas después de la entrevista. Te avisarán, no te preocupes.

4. Mi expediente académico es normalito. ¿Tengo alguna posibilidad?
Sí, si aportas otras cosas. Hablamos de eso
aquí.

5. ¿Tengo que decir que quiero entrar en una universidad de la Ivy League para que me den la beca? El master que me interesa está en una pública.
En Estados Unidos hay buenísimas universidades públicas, como UC Berkeley. Que sea privada no quiere decir que sea mejor. Por otra parte, si tú quieres ir a esa universidad y no a otra que a primera vista tiene más reputación, por algo será. ¿Por qué te gusta? ¿Buenos profesores? ¿Un programa particularmente innovador? ¿Mucho prestigio en tu área de estudio, aunque no necesariamente en otras? Explícalo. Es mucho mejor que tengas buenas razones para ir a una universidad menos conocida que que hables de un centro reputadísimo "porque sí, porque es famoso".

6. Quiero hacer Bellas Artes, o Música, o Humanidades, o Fotografía. ¿Estas becas no son solo para gente que quiere hacer MBA, ingenierías o cosas científicas?
No. Son para cualquier disciplina. Solo tienes que mirar el directorio de becarios para ver que hay gente de todo tipo.

7. ¿Qué título de inglés debería presentar?
Salvo en el caso de los MBA, con el
Certificate in Advanced English (CAE) con A o B es suficiente. Sin embargo, yo te recomendaría que presentaras el TOEFL con la mejor nota posible. Es el único título que te aceptarán en todas las universidades estadounidenses, y agradecerás tenerlo en el caso de que finalmente te den la beca. Además, tener un nivel de inglés superior al mínimo exigido te ayudará a que tu solicitud sea aceptada. Hablamos de todo eso aquí.

8. ¿Qué parte de la solicitud es la más importante?
Sin duda, la entrevista. "la Caixa" selecciona un porcentaje bastante alto de solicitantes para hacer la entrevista. Es ahí donde de verdad te la juegas. Dicho esto, todo lo demás es también relevante. Intenta presentar una solicitud lo más completa posible.
Hablamos de todo eso aquí.

9. ¿Menciono mis actividades extracurriculares o las cosas que hago que no tengan que ver con mis estudios?
Sí, a no ser que te dediques a atracar a abuelitas, claro. No pierdas mucho espacio con estas historias en la memoria, a no ser que esté relacionado con lo que quieras hacer, tengas que justificar un cambio de dirección en tus planes profesionales o sea impresionante, pero no dejes de mencionar voluntariados, blogs (bueno, si son de esos con hadas y purpurina, mejor no) o méritos deportivos en algún punto de tu solicitud. A los estadounidenses les gustan mucho estas cosas y harán que te diferencies del resto. En el discurso de entrega de las becas, el presidente de la Caixa destacó a becarios que habían puesto en marcha
proyectos interesantísimos de cooperación o que habían sido campeones de no-sé-qué deporte. Esas cosas también hablan de ti como persona, como estudiante y como trabajador.

10. ¿A quién le pido las cartas de recomendación?
A personas relacionadas con lo que quieres hacer y que puedan hablar de ti como estudiante o trabajador.
La convocatoria pide dos cartas de recomendación, pero deja espacio para enviar hasta cuatro. Yo mandé todas, intentando que representaran mi solicitud a todos los niveles, tanto el académico como el profesional. Aquí siempre se dice que mejor un catedrático que un profesor asociado, aunque -y esto es una opinión completamente personal- creo que es preferible la carta de alguien poco conocido que hable de ti con detalle y te recomiende de manera entusiasta que la de un figura reputado que solo diga, como en un formulario estándar, "recomiendo a Pepito para estos estudios". En todo caso (y esto es, de nuevo, una percepción mía), no creo que esta sea la parte más importante de la solicitud. Hablamos más de la solicitud aquí.

La imagen es de
Kilian Arjona.

domingo, 1 de mayo de 2011

Conejos que dan miedito



Hacía tiempo que no colgaba marcianadas por aquí, pero es que he visto los conejos siniestros de
Sketchy Bunnies en el blog de Dadanoias y no he podido resistirme. Más allá del miedo que dan (¡pero qué miedo dan!), me fascina la cantidad de recopilaciones de cosas raras que hay por ahí. Hey, vamos a hacer un blog de fotos de tías con tazas (y no hablo de ESAS tías y ESA taza, sino de una página que ahora no consigo volver a encontrar). Vamos a juntar fotos antiguas de esas que desearías que nunca si hubieran tomado. Y a difundir el merchandasing de monjitas. Ah, espera, que eso último lo hago yo. En fin, que soy fan.

Disfraces que molan: conejita zombi, conejo de Alicia y Donnie Darko. Felices Pascuas. Del año que viene, que a estas he llegado tarde.

viernes, 22 de abril de 2011

He venido a hablar de mi libro



Yo era una de esas personas que no creía en los libros electrónicos. Supongo que no le sorprenderá a nadie que conozca
la manía que le tengo a algunas manifestaciones del progreso como el cine en 3D. Pensaba, como es normal, en lo agradable que es el tacto de las páginas y el olor del papel, y en lo bonito que es contemplar tu estantería con todos sus lomitos a la vista. La idea de leer en la pantalla de un cacharrito me resultaba infame.

Olvidad todo lo anterior, porque he caído. Ya hacía tiempo que pensaba que lo de tener un eBook me resultaría útil a la hora de marcharme a Francia y, sobre todo, a Estados Unidos, pero el regalo de despedida de mis compis de trabajo fue definitivo. Me encanta mi libro. Ha pasado a estar entre mis posesiones materiales más preciadas, junto a mi cámara de fotos, mis patines y mi patito de goma disfrazado de Batman.

Adoro pasar de página moviendo solo un dedo y cogerlo con una mano porque pesa poquísimo. Nada de tochazos sobre el pecho antes de irme a dormir. Nada de marcapáginas que se caen o se pierden. Lo mejor es que tengo todos
esos fragmentos que me llaman la atención ordenaditos y a mano, sin necesidad de hacer marcas raras o apuntarlos en la libreta. Y además, qué coño. ¡Es rosa!

Dicho esto, me sumo a la lista de personas que reclaman que los libros electrónicos no cuesten más que los que vienen en papel. Y os dejo esta
entrada de Sergio del Molino que explica muy bien lo que está pasando.

domingo, 17 de abril de 2011

Becas "la Caixa": la memoria



Como decía hace unos días, lo más importante del proceso de solicitud de una beca de "la Caixa" es la memoria y, sobre todo, la entrevista. Empecemos por lo primero.

Vale, quieres estudiar fuera y crees que mereces una beca. ¿Cómo vas a convencer al comité que debe elegir entre un enorme grupo de candidatos? Demostrando dos cosas: primero, que tienes muy claro lo que quieres hacer y por qué, y segundo, que sabes de lo que estás hablando y estás preparado para aprovechar al máximo tus estudios. Es fácil decir esto pero no tanto hacerlo cuando te plantas delante de la pantalla y no sabes ni por dónde empezar. Sinceramente, te recomiendo leer
esta entrada en el blog GlobThink sobre la preparación de la memoria y esta otra sobre la entrevista. A mí me ayudaron muchísimo a la hora de preparar mi solicitud.

Me gusta especialmente el consejo que recomienda que encuentres algo que te diferencie del resto de candidatos, que haga que te recuerden. Por desgracia, después de mucho pensar, no encontré nada que me caracterizara de manera particular más allá del hecho de que colecciono patitos de goma y sería capaz de quedarme dormida de pie en medio de la Gran Vía, así que lo sustituí por pasión y entusiasmo.
Aun así, estoy convencida de que es una buena idea.

Aquí está el resto de aspectos que deberías tener en cuenta:

1. Introducción. Siempre está bien empezar con algo creativo y que llame la atención, aunque recuerda que no vas a tener espacio como para perderlo en grandes florituras que no aporten nada. Yo fui a lo clásico y dejé claro, en unas pocas frases, lo que quería estudiar y por qué. Concretamente, expliqué que quiero adaptarme a los cambios que se están produciendo en el sector al que me dedico (el periodismo) y que ahora es el mejor momento para hacerlo tanto por la situación general como por la mía propia. Cada uno verá cuál es su caso.

2. Trayectoria. Cuenta, muy brevemente, lo que has hecho hasta ahora. ¡No te alargues! Para eso ya está el resto de tu solicitud y tienes muy poco espacio. Menciona las cosas más importantes y que tengan que ver con lo que quieres hacer, y relaciónalas con los estudios que quieres cursar. Si estás planteando algo que en principio no tiene mucho que ver con lo que has hecho hasta ahora, explica por qué este cambio y qué te ha llevado a interesarte por un nuevo sector. Hay poco espacio, no lo desaproveches.

3. Desarrollo. Ahora sí, profundiza. Cuenta con detalle cuáles son tus objetivos y cómo los estudios que propones te van a ayudar a alcanzarlos. Que no parezca que no sabes qué hacer con tu vida y que pides la beca porque lo de irte fuera una temporada suena bien. Sé concreto: ¿qué quieres hacer cuando termines? ¿A qué quieres dedicarte y por qué necesitas este master o doctorado para ello? Sí, todos sabemos -y "la Caixa" también- que las cosas cambian y que es muy probable que al final eso no dependa de ti, pero ¿a dónde quieres encaminarte? Este es el momento en el que yo hablé también un poquito de cómo veo la situación del sector en general, lo que creo que se puede hacer para mejorarla y cómo lo que quiero estudiar me ayudará a hacerlo. Aquí es donde puedes dejar claro que sabes de lo que estás hablando e intercalar alguna referencia a tus propios conocimientos y experiencia.

4. ¿Por qué Estados Unidos, por qué esa universidad, y por qué ahora y no antes o después? De nuevo, todos sabemos que es posible que tu universidad preferida no te acepte y que al final vayas a otra pero, ¿cuál se adapta mejor a lo que quieres hacer y por qué? Y, ¿por qué es este el momento perfecto para hacerlo? Yo añadí además una referencia muy breve, de una frase, a las otras dos universidades que puse en la solicitud como favoritas.

5. Resumen. La memoria es importante y el resumen es como la memoria concentrada, así que cuídalo al máximo. El mío consta de tres frases. La primera explica a dónde quiero dirigirme profesionalmente en el futuro, la segunda dice qué quiero estudiar y la tercera resume por qué lo que quiero estudiar me ayudará a alcanzar mi meta.

6. Estilo. Por supuesto, la memoria tiene que estar bien escrita y ser clara y correcta. Además, añadiría algo que para mí es crucial: que no sea aburrida. El comité va a leer cientos de redacciones; no les duermas. No se trata de contar chistes, pero sí de mostrar entusiasmo, de resultar interesante. Puedes hablar un poco de tu disciplina, que se sepa que conoces bien tu sector, sea el que sea, pero recuerda que no estás escribiendo un ensayo científico, sino que estás explicando por qué mereces una beca. Que se vea quién eres, que hay alguien detrás de ese texto. Que no suene a folleto de medicamento lleno de lugares comunes.

Buena suerte. Otro día hablamos de la entrevista y de preguntas frecuentes.

La foto es de
Locustone.

jueves, 14 de abril de 2011

Viejos en cuerpos de niños



Creo que no es la primera vez que comento lo muchísimo que me fascinan las fotografías de viejos metidos en cuerpos de niños. Antanas Sutkus tiene muchísimas. Es lo que más me ha gustado de la exposición que he ido a ver esta mañana en
Le Chateau d'Eau de Toulouse, un molino rehabilitado que acoge muestras tan interesantes como la de este lituano, considerado uno de los fotógrafos más importantes de la ex Unión Soviética.

Sutkus retrata la vida cotidiana de la Lituania comunista y mira a sus protagonistas a los ojos mientras juegan, mientras trabajan o mientras reflexionan. Y, sin embargo, creo que se me han escapado muchas cosas, esos detalles que -según entiendo en el folleto en francés que me he llevado a casa- debieron de hacer que casi acabara en prisión por no comulgar con las reglas del régimen soviético.

Entre Indr
ė contándome anécdotas de su país cuando salimos de clase y esto, me están entrando muchas ganas de conocer más sobre la historia lituana.

lunes, 11 de abril de 2011

Fresh Meat Derby Girl



Yo quería una actividad con la que llenar mis ratos muertos en Toulouse y, de paso, conseguir un culo duro. Me metí en un equipo de Roller Derby y ahora me encuentro leyendo páginas y más páginas sobre reglas extrañas, buscando vídeos de campeonatos en Youtube, considerando la posibilidad de hacer un pedido de calcetines y pidiéndole a mi monsieur a las once de la noche que me acompañe a patinar. Tengo que reconocer que lo de frenar con precisión es una ciencia que no domino, que me he caído de maneras que ni siquiera estaban inventadas y que aún no he salido del grupo de las principiantes, pero me siento orgullosa de mis pequeños progresos. Qué cosas, he tardado 29 años en encontrar un deporte que me enganchase.

Escribo esta entrada con el secreto propósito de que alguien de Zaragoza la lea y se anime a montar una liga, para que el día que vuelva a mi casa pueda unirme a, qué se yo, las Ebro Lion Queens o lo que sea. Pero, ¿qué es eso del Roller Derby? Os dejo la explicación sencilla.

Es un deporte de contacto en el que dos equipos de patinadoras sobre ruedas compiten dando vueltas a la vez en una pista ovalada. La jammer de cada equipo es las que marca los puntos, adelantando a las chicas del equipo contrario. Sus compañeras deben ayudarla a traspasar la barrera que forman las oponentes mientras, a la vez, bloquean a la jammer del otro equipo. Los golpes con la parte superior de los brazos, los muslos y el culo están permitidos. Los codazos, patadas, puñetazos o golpes por la espalda, no.

Aquí os dejo un vídeo con la explicación. Aquí, otro. Los dos están en inglés, pero son muy esquemáticos.

Los orígenes del Roller Derby datan de la primera mitad del siglo XX. Se popularizó en los 70
en Estados Unidos en forma de espectáculo a lo Wrestling, pero no fue hasta hace unos diez años que el deporte resurgió tal y como es ahora. La mayor parte de las ligas actuales son femeninas, compiten en pistas planas y se rigen por las normas de la Women´s Flat Track Derby Association (WFTDA). Es importante saber "a qué estamos jugando", porque también hay equipos masculinos, de pista inclinada (Banked Track) o de Renegade, que es una variante "sin reglas" muchísimo más violenta. Vamos, que este vídeo de las Texas Roller Derby Girls mola, pero conviene ser consciente de que si al día siguiente llegas a tu equipo y le pegas un guantazo a la de delante, te van a penalizar.

El Roller Derby es todavía un deporte muy joven en Europa. Aquí los de Toulouse, que son de los veteranos en Francia, tienen algo más de un año. En España, los primeros equipos nacieron a finales de 2010 o principios de 2011. Os dejo aquí una lista con lo que he podido encontrar.

- Tenerife Roller Derby. Son las primeras.
- Barcelona Roller Derby. Recién creadas y muy activas, por lo que parece.
- Barcelona Derby Dolls. Según entiendo, se trata de una escisión de las Barcelona Roller Derby surgida tras algunas discrepancias. Están haciendo también muchas cosas.
- Tarragona Roller Derby. Me encanta su logo gladiador y que hayan vinculado su imagen a su pasado romano.
- Lliga Catalana de Roller Derby. Agrupa a las dos anteriores.
- Roller Derby Madrid. Están empezando.
- Valencia Derby Terrors. Están empezando.
- Roller Derby Cáceres. Están buscando a gente para formar el equipo.
- Roller Derby Salamanca.
Están buscando a gente para formar el equipo.

Si quieres unirte a alguno de estos equipos, ponte en contacto con ellas. Ya verás, estarán encantadas de acogerte aunque no tengas ni idea. Y ahora sí, lo digo directamente: ¿nadie se anima en Zaragoza? Desde mi absoluta ignorancia y "novatez", estaré encantada de ayudar desde la distancia.

La foto es de mis queridos patines y mi casco. Ah, no dudéis en corregirme si he metido la pata en algún punto. No soy más que fresh meat que acaba de comenzar.

viernes, 8 de abril de 2011

Becas "la Caixa": la solicitud



Sigo con la lista de entradas que pretenden ser útiles para conseguir una beca para estudiar en Estados Unidos. El siguiente paso: la solicitud.

Vale, ya te has decidido y vas a presentarte. Empiezas a leer todo lo que hay que enviar y rellenar y, horror, parece más difícil que hacer la declaración de la renta y que te devuelvan dinero. Pasito a pasito, que no es para tanto. Eso sí, esfuérzate al máximo para que sea lo mejor posible. Todo el mundo puede tener posibilidades, pero se va a presentar muchísima gente. Si vas a presentar algo descuidado por falta de tiempo o ganas, déjalo para otra ocasión, porque no te servirá de nada.

"la Caixa" ya sólo acepta que envíes la documentación a través de su sistema online. Esto es ma-ra-vi-llo-so, créeme. Ahorras papel, tinta y el gasto de enviar pesados sobres. Además, la web te guiará paso a paso sobre lo que debes hacer para que no se te olvide nada. Es sencillo y cómodo. Solo hay dos problemas: uno, que quizá tengas que buscar la manera de enviar esa cosa tan maja que hiciste y que quieres que vean, y otro, que te vas a volver loco para comprimir los documentos y que resulten legibles.

Vamos por partes. El sistema online consta de varios apartados con campos obligatorios y opcionales. Intenta aprovecharlos al máximo. ¿Tienes publicaciones? Inclúyelas. ¿Páginas o blogs representativos de tu trabajo? No olvides adjuntar el enlace. En algunos casos puede resultarte interesante crear tu propia web para estar seguro de que no te dejas nada. Yo no lo hice, pero creo que para disciplinas artísticas o, incluso, para periodismo, puede ser una muy buena manera de mostrar lo que has hecho.

La convocatoria pide dos cartas de recomendación, pero deja espacio para enviar hasta cuatro. Yo mandé todas, intentando que fueran de personas que representaran mi solicitud para estudiar nuevos medios y periodismo online a todos los niveles: el académico, el periodístico y el online, es decir, profesores y jefes.

¡No olvides ninguno de los títulos que te piden! En expedientes un poco largos, con varias páginas, puede que el sistema se te quede corto. ¡A comprimir, pero sin que deje de leerse! Truquillos: fuera el color, resolución muy baja en las páginas en las que no hay texto y recortar márgenes innecesarios al escanear. Seguro que tu primo el diseñador o tu tío el informático te darán otros mejores. No lo dejes para el último día, que lleva su tiempo.

En cuanto a los idiomas, la convocatoria general pide un nivel de inglés de 95 en el TOEFL Internet based, Certificate inAdvanced English (CAE) con A o B, o un 7 en el IELTS. En el caso del MBA la exigencia es algo mayor. Personalmente, te recomendaría que presentaras el TOEFL y que lo hagas con la mejor nota posible, sin apurar. No puedo decir si te ayudará a que logres la beca, pero es el único título que te van a aceptar en todos los centros estadounidenses.

Sí, es un coñazo gastar dinero en un examen cuyos resultados solo te van a servir durante dos años, pero piensa que, aunque ahora parezca imposible, si te eligen te vas a tener que poner las pilas para entregar toda la documentación que piden las universidades, que no es poca. Si a ello tienes que sumarle la preparación para este examen, vas a enloquecer. E imagina lo lamentable que sería que te dieran la beca y la perdieras porque no tienes nota suficiente para entrar en ningún sitio. Con A o B en el CAE, desde luego, no deberías tener problemas para sacar el TOEFL con buena nota, pero más vale estar seguro. Por otra parte, mira los requisitos de las universidades a las que te gustaría ir. Aunque para la beca sea suficiente con un 95, puedes encontrarte con que en algunos estudios, como periodismo, te piden hasta 114 o 115.

Ah, y un detalle: planifica bien las fechas en las que presentas al examen. Recuerda que tendrás que esperar unas semanas para tener los resultados, así que no lo dejes para el último momento. Pero, si puedes, cuenta también con que -aunque oficialmente los resultados tengan dos años de validez- algunas universidades solo los aceptan si tienen un máximo de 12 o 18 meses de antigüedad, así que no lo hagas con demasiada antelación. Sí, de locos. Pero es lo que hay.


En realidad, lo más importante de la solicitud es la memoria y, sobre todo, la entrevista. Eso lo dejamos para otro día.

La foto de
Locustone y no tiene nada que ver con la entrada, pero esto de la carretera y la curva me ha parecido muy simbólico. Vaya, que no me apetece pensar ni buscar más.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Motivaciones



¿A que no soy la única que se acuerda de la caricatura del jefe español de Javier Marías? ¿A que no, eh, eh? ¿A que no?


El jefe español
–incluidos subjefes o jefes intermedios– se levanta todas las mañanas no pensando en cómo hacer bien su tarea o sacar mejor rendimiento a quienes tiene a sus órdenes (sin explotarlos), sino diciéndose: “Soy jefe, a ver cómo lo hago hoy notar”. Para él, lo importante no es que las cosas funcionen bien gracias a su trabajo, sino saberse por encima de otros y que esos otros dependan de sus decisiones. Por eso está mucho más atento a sus subalternos que a su quehacer. Les da órdenes arbitrarias y contradictorias para pillarlos en falta, y por supuesto jamás admite, cuando sobreviene el desastre, que éste tenga nada que ver con él, de la misma manera que si alguien de su equipo alumbra una buena idea, se apropiará inmediatamente de ella y acabará creyendo que fue suya.

Forges
siempre ilustra bien cualquier cosa relacionada con el trabajo.

domingo, 27 de marzo de 2011

La historia tras la foto

Las fotografías pueden decir muchas cosas, y tal vez ninguna tenga que ver con la realidad de lo que estaba pasando en ese momento. Me encanta conocer las historias que se esconden detrás de las imágenes y de sus protagonistas. Puede que le quite el misterio, pero si alguien consigue traspasar el papel -o la pantalla- y decirme algo, quiero saber qué ha sido de él. Os dejo aquí algunos ejemplos.

Las gemelas de Arbus




Como todos los modelos de Diane Arbus, son extrañas e inquietantes, con sus ropas a lo Miércoles Adams y sus caras de hermana-buena y hermana-mala. Cathleen y Colleen estaban tan tranquilas en una fiesta navideña para gemelos y trillizos en Roselle (New Jersey), cuando esa señora de la cámara apareció, no se sabe muy bien cómo. Algunos padres, como los Wade, obligaron a sus pequeños a posar. De esa sesión salió esta imagen, con esa expresión de mala leche de "oiga, déjeme, que yo estaba aquí jugando y comiendo tarta". A su padre no le gustó. Parecían fantasmas. Cathleen y Colleen no tienen nada de extraño ni inquietante. Y los vestidos eran verdes.

El beso de París



Esta historia es muy conocida, pero no deja de tener su gracia.
En París, en 1950, Robert Doisneau tomó esta instantánea que acabaría convirtiéndose en la imagen del romanticismo. Durante mucho tiempo, todo el mundo pensó que se trataba de una pareja de enamorados que había sido pillada a traición. ¡Qué bonito! ¡Qué apasionado! Pero no. Los listillos que en los años 90 empezaron a decir que eran los protagonistas y a exigir algo de tajada obligaron a su autor a confesar la verdad: Francoise Bornet y su novio, Jacques Carteaud, estaban en una cafetería cuando Doisneau les pidió que fueran sus modelos y se besaran. Lo hicieron y unos días después recibieron su copia. Bornet vendió la suya hace unos años por 155.000 euros para montar una productora de documentales para televisión junto a su marido. ¿Y por qué no? Después de todo, el noviete le duró unos meses y el beso no fue más que la anécdota graciosa de ese fotógrafo que tenía que cumplir su encargo para una revista estadounidense.

La niña y el buitre



Hace cinco años (¡¿cinco años?!) escribí
una entrada predicadora y ñoña sobre esta imagen, que siempre me ha impactado mucho. El fotógrafo sudafricano Kevin Carter realizó en 1993 un reportaje sobre la guerra y la hambruna de Sudán. Esta fotografía fue publicada en The New York Times y ganó el Pulitzer. Tras recibir durísimas críticas que le acusaban de falta de humanidad, Carter se suicidó. Hace solo unas semanas, El Mundo publicó un reportaje sobre la niña moribunda. Según el texto, ni era niña, ni murió. En realidad, y como se ve en la pulserita que lleva en la imagen, Knog Nyong ya estaba registrado en la central de comida, en la que trabajaban enfermeros franceses de la ONG Médicos del Mundo. El pequeño se recuperó, pero falleció hace cuatro años de "fiebres".

La afgana de los ojos verdes



Todo el mundo conoce la famosísima portada de National Geographic con una chica afgana de ojos verdes y mirada desafiante. Steve McCurry tomó esta fotografía en 1984, durante la guerra civil. 17 años después, buscó a su protagonista y
la encontró, desmintiendo así las informaciones que acusaban a la adolescente de haberse convertido en modelo y profesora de inglés de la familia de Bin Laden. Su cara volvió a ser portada en el National Geographic en abril de 2002. Ella aún recuerda su enfado hacia ese extraño. Sharbat Gula nunca había sido fotografiada antes. Ni después.

La enfermera y el marinero



Que
no es una foto, sino dos, una de Alfred Eisenstaedt y otra de Victor Jorgensen. En 1945, varios fotógrafos retrataron la alegría de los marineros celebrando el final de la guerra en Times Square (Nueva York). El beso que uno le plantó a una enfermera dio la vuelta al mundo. El año pasado, los periódicos se hicieron eco de la muerte de Edith Shain, que decía ser la mujer que aparece en la imagen. En realidad, no se sabe con seguridad si lo era. No fue la única que se adjudicó el honor, y los fotógrafos reconocieron que no llegaron a preguntar a la pareja por sus identidades. Aun así, Shain fue invitada una y otra vez a participar en actos de conmemoración e interrogada sobre su historia. Todo el mundo quería creer que era ella.

1. Las gemelas de Arbus.
Diane Arbus, Identical twins, Roselle, New Jersey (1967). Toda la historia está en este interesantísimo artículo de The Washington Post que encontré gracias al blog de Gabriel Jürgens. La fotografía es de Helayne Seidman.
2. El beso de París.
Robert Doisneau, Le baiser de l'Hôtel de Ville, Paris (1950). Más detalles en esta información de ABC. La fotografía es de Reuters.
3. La niña y el buitre. Kevin Carter, Sudanese Girl, Sudan (1993). Además del
reportaje multimedia de El Mundo de este año, recomiendo este artículo del 2007: Carter no se suicidó por esta foto.
4. La afgana de los ojos verdes.
Steve McCurry, Afghan Girl, Afganistán (1984). El blog érase una vez Niels H. Abel y Evariste Galois recoge bastante información sobre esta fotografía. Lo más interesante, claro está, es el reportaje de National Geographic.
5. La enfermera y el marinero. Alfred Eisenstaedt, The Kiss, y Victor Jorgensen, Kissing the War Goodbye, Nueva York (1945). La más conocida es la primera. Aquí os dejo un reportaje del Mail Online de 2007 en el que también aparecen dos hombres, Glenn McDuffie y Carl Muscarello, jurando ser el marinero. La fotografía es de Mario Tama (Getty Images).

jueves, 24 de marzo de 2011

¿Una beca? ¿A mí?



Así que quieres estudiar en Estados Unidos. Vienes de una familia normal y corriente donde nadie ha hecho estas cosas y sabes que nunca podrás permitírtelo si no consigues una beca. ¡Ah, pero eso es imposible! ¡Todo el mundo sabe que se adjudican a dedo o a un pequeño número de selectos superdotados que nunca han salido de la biblioteca! Bueno, excepcionalmente puede que tengas alguna oportunidad si tu padre estudió un MBA en Harvard y sabe cómo orientarte para hacer tu solicitud. Si no, ni lo intentes.

No eres el único que ha pensado este tipo de cosas. ¿Para qué molestarse, si no hay nada que hacer? No te equivoques, no tiene por qué ser así. ¿Tienes claro lo que quieres estudiar y por qué? Sinceramente, ¿estás preparado para ello? Si la respuesta es que sí, empieza a prepararte para demostrárselo al comité que deberá decidir si te lo mereces.

Cada beca es distinta y yo solo conozco en profundidad la de
"la Caixa", aunque también pedí en su momento la Fulbright. Como ya comenté, en mi opinión es la mejor opción a todos los niveles: una buena dotación económica, un programa consolidado y prestigioso y mucha orientación. ¿El problema? Que se presenta muchísima gente. En mi convocatoria hubo 1.413 candidatos para 116 plazas en distintos países. Unos 500 eran para Estados Unidos. ¿Parece imposible? Insisto: no lo es. Ni siquiera aunque tu expediente no sea brillante, no tengas demasiada experiencia ni nada a primera vista extraordinario.

Lo bueno de "la Caixa" es que las bases no son excesivamente exigentes. Valoran a los candidatos de manera integral y no establecen requisitos que estén solo al alcance de una pequeña minoría. Salvo en el caso de los másters en administración de empresas, que tienen algunos puntos un poco más duros, la convocatoria general pide cosas sencillas: que seas español, que hayas terminado o vayas a terminar la carrera y que acredites una puntuación de Toefl de 95 o el CAE con nota A o B (y, honestamente, no tendría mucho sentido que te planteases estudiar en Estados Unidos si no tuvieses ese nivel de inglés). Ni edades máximas, ni que te hayas sacado la licenciatura después de una fecha determinada, ni unas notas mínimas.

Por supuesto, verás que entre los que finalmente resultan seleccionados hay personas con trayectorias excepcionales. Muchos son primeros o segundos de su promoción, hablan cinco idiomas o han creado empresas u organizaciones. Nada de eso es definitivo. Si tus calificaciones son normalitas, piensa si tienes otras cosas que ofrecer. ¿Experiencia relevante? ¿Proyectos interesantes? ¿Muchísima seriedad en tus propósitos? Puedes compensar una cosa con la otra. Al final, lo que buscan es gente que vaya a hacer su máster y lo vaya a hacer bien. Que lo vaya a aprovechar al máximo y que en el futuro pueda decir: "he llegado hasta aquí y ha sido gracias a "la Caixa"". Y eso va mucho más allá de las notas.

¿Te he convencido? Otro día repasaré con más detalle todo lo que hay que presentar.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Entre las flores



Imagina que entras en un cuartito y que un montón de señores idénticos, semisumergidos en agua, te contemplan. Que varios soldados acechan para dispararte, escondidos entre las flores. Que encuentras, flotando en la nada, las cartas y anotaciones de un solitario. O que te pierdes en una lluvia de plástico mientras pisoteas la cara de
Tran Trong Vu, el responsable de todo esto.

Hacía mucho tiempo que no iba a una exposición que me transmitiera algo. Con mi habitual sensibilidad de acelga, gran parte de las pinturas o esculturas que veo me dejan completamente indiferente. Pero las obras de este vietnamita afincado en Francia han sido una excepción. Puede que sea porque en casa nos ha costado tres días colgar convenientemente una cortina de ducha de Kukuxumusu, pero me ha encantado perderme entre sus instalaciones. Sonreían, falsas e inquietantes, intentando esconder algo tras perder toda su privacidad.

La exposición
Les 18 propositions de l'impossible estará en el espace Ecureuil de la Fondation pour l'art contemporain de Toulouse hasta el 30 de abril.

lunes, 21 de marzo de 2011

Mercadona, tu me manques



¿Crees que lo que más vas a echar de menos en el extranjero es la familia? ¿Tus amigos? ¿Tal vez tu casita? ¿O quizá hablar tu idioma y que la gente te entienda y no te haga chistes sobre españoles? ¡Error! Lo peor de estar al otro lado de la frontera es que aquí no hay Mercadona.

Sí, vale, yo ya había pasado largas temporadas fuera de España. Pero entonces era clienta habitual del DIA, algo que es imposible extrañar. Pero los productos Hacendado... ah, eso es otra cosa.

Aquí, en Francia, tienen una cosa llamada "Casino". Casino... Vaya birria. Las cremas se convierten en pringue aceitoso en menos de 24 horas, no hay de nada y, para colmo, ¡no es barato! ¿Pero esto qué es?

Para colmo, el de al lado de casa marca precios que no son los reales. ¡Timo! ¡Estafa! ¡Experiencia solo comparable a la de ir al
mercado central! ¿Cómo puede un paquete de salvaslips costar más de cinco euros? ¡Más de cinco euros! Y yo allí, pensando en la suerte que tenían de que no estuviera en Zaragoza, donde les habría arrojado la maldita caja a la cabeza al grito de "¡el cartel marcaba otro precio!".

Si alguien viene a visitarme, por favor, que no olvide traerme un surtido de productos Deliplus. Champú no, que no hace espuma.

Para que no digáis que solo hablo de tonterías, os dejo aquí un enlace para conocer
qué fabricantes se esconden detrás de las marcas blancas. Y, por supuesto, un besazo a mis amigos y mi familia, que son más majos que las pesetas y los quiero un montón (esto, para que no se me ofendan).

domingo, 20 de marzo de 2011

Becas para estudiar en EEUU



Ahora que empiezo a asimilar (a medias) que tengo una beca gracias a la que voy a poder estudiar un master en Estados Unidos, me gustaría aprovechar el blog para hacer una guía de consejillos que pueda resultar útil a los que quieran solicitar una. Este proceso es largo y difícil, y supongo que no soy la única que se ha enfrentado a cientos de dudas. Si no estás en esta situación, ignora estas entradas. Para el resto, intentaré ir repasando todos los puntos poco a poco de la forma más completa posible. A ver qué sale.

Para empezar, algo básico: si vas a la ceremonia de entrega de becas de la Caixa a Madrid y el rey te da la mano y te felicita y esas cosas, será mejor que lo cuentes en el trabajo. Si no, corres el riesgo de que te pase como a mí. Las notas de prensa las carga el diablo y seguro que no te apetece que tus colegas te pregunten un día por qué están viendo una foto tuya con Juan Carlos en la portada de la web del diario de la competencia. Las risas y la vergüenza, acompañadas de alguna cara rara, pueden ser históricas.

En mi defensa diré que a estas alturas de la película yo ya me había despedido y estaba cumpliendo con los quince días de rigor. Y que tomé la decisión de marcharme antes de que me hubieran aceptado en ninguna universidad y supiera dónde iba a acabar, por lo que preferí limitarme a decir a mis compañeros que tenía un plan B que ya les contaría con más detalle cuando se hubiera concretado. Porque esto es importante: la beca es solo el principio. Después viene el largo proceso de presentación de solicitudes, que teóricamente podría acabar en nada si no te cogieran en ningún sitio. Pero cada cosa a su tiempo.

Para empezar, dejo aquí una pequeña lista con algunas opciones para los que se plantean hacer estudios de posgrado en el extranjero.

- Becas
la Caixa. No es porque sea la mía, pero sinceramente creo que es la mejor opción. Este año se convocan 225 becas para estudiar en España, Europa, Estados Unidos, Canadá y Asia. Las condiciones son inmejorables. En el programa estadounidense, que es el que yo conozco, pagan la matrícula, el billete de avión, 2.150 dólares al mes (y otros 2.150 iniciales para gastos), el seguro médico y el coste de cinco solicitudes de admisión y el visado, que no es poco. Además, te orientarán durante todo el proceso posterior, que puede llegar a ser desesperante si no tienes a nadie con quien consultar las dudas. Son unas becas muy valoradas. Muchas buenas universidades estadounidenses las conocen bien, lo que se convierte en un aval adicional a la hora de pedir plaza.

- Becas
Fulbright. Son unas becas famosísimas para estudiar en Estados Unidos. Son posiblemente las más prestigiosas y todas las universidades las conocen. Tienen varios programas diferentes con distintos requisitos y condiciones: para periodistas, para licenciados en Ciencias Sociales o Humanidades... Busca cuáles se adaptan más a tu situación.

Hay, eso sí, un par de inconvenientes. En primer lugar, la dotación es más limitada. Si piensas vivir en Nueva York, por ejemplo, la asignación mensual te resultará escasa. Si tu intención es estudiar en una universidad como Harvard o Columbia, es probable que no te llegue para la matrícula. Mira bien las bases. Dicho esto, no te obsesiones con la opción privada: centros públicos como UC Berkeley o CUNY tienen excelentes programas.

Ah, y otro detallito que no conozco en profundidad pero que te puede interesar mirar: los extranjeros con visado J-1 que hayan recibido ayuda financiera del Gobierno estadounidense están obligados a regresar a su país de origen un mínimo de dos años antes de poder regresar a Estados Unidos y solicitar un visado H-1. ¿Qué quiere decir este rollo tan críptico? Que si tu intención es permanecer en el país al finalizar tus estudios, como becario de Fulbright lo tendrás más difícil. Desconozco cómo funciona esta regla exactamente o si en la práctica hay excepciones, pero tal vez te resulte relevante saberlo.

- Becas
Caja Madrid. Son similares a las de la Caixa. La dotación es un poquito menor, pero cubren también el importe total de la matrícula. En este caso, la beca se pide una vez solicitada la plaza en la universidad. Es decir, que te pierdes el asesoramiento previo, te pagas tú mismo los gastos de la solicitud y te quedas sin el aval que supone decir en las solicitudes que ya tienes una beca, algo que a los americanos les interesa bastante. Además, si dependes de la beca para poder estudiar, te arriesgas a haber hecho todos los trámites para nada. Aun así, intuyo que -por todo esto- se debe de presentar menos gente, por lo que tal vez tengas más posibilidades que en otros programas con más demanda. Y, desde luego, es una muy buena opción.

- Becas
Ramón Areces. Veo en su web que ofrecen programas para Ciencias Sociales y Ciencias de la Vida y de la Materia. Sinceramente, desconozco cómo funcionan o si habrá convocatorias para otros ámbitos.

- Becas
Rafael del Pino. Tampoco las conozco. Tienen programas de "formación de dirigentes" (supongo que se referirá a MBAs), pero la convocatoria de este año ya está cerrada.

- Pregunta en tu universidad y consulta las posibilidades de entidades de carácter autonómico públicas o privadas. En ocasiones los gobiernos o las cajas de ahorros tienen convocatorias dirigidas únicamente a personas de esa comunidad en concreto que pueden ser interesantes. Por ejemplo, illeR me informa de la existencia de las becas Talentia,
un programa de la Junta de Andalucía para titulados universitarios andaluces.

- Mira las webs de las universidades en las que te interesa estudiar. En muchos casos ofrecen información sobre becas, y puede que descubras alguna convocatoria adicional. Por ejemplo, el Journalism School de la Universidad de Columbia incluye
una lista bastante amplia.

- BertaQQQ me descubre becas-estudio.com, una web que recoge un montón de convocatorias de becas ordenadas por provincias y estudios. A simple vista no veo nada para Estados Unidos que no haya comentado ya, pero hay tantísima información que seguro que se me escapan mil cosas. Además, hay muchas convocatorias para otros países y para otro tipo de actividades, como prácticas o intercambios de profesorado.

Otro día más. Mientras tanto, puedes consultar este blog:
GlobThink. A mí me ayudo muchísimo a la hora de preparar mi solicitud.

Editado: He visto en las estadísticas que mucha gente parece estar interesada en este tema. illeR me ha hablado de otra convocatoria que no conocía. Si se os ocurren más, dejadlas en los comentarios y las añadiré. ¡A ver si entre todos hacemos una lista completa!