domingo, 27 de junio de 2010

Paris mon amour


Llegas a París y piensas que harás fotos chulas. Hay materia prima, ya sabéis: las terracitas, la torre Eiffel, las callejuelas y las parisinas, que comen queso y croasanes y aún así siguen delgadas. En la práctica te chocas, básicamente, con clichés rodeados de cincuenta personas con cámaras más grandes que la tuya que pretenden retratar la misma imagen que tú, pero mejor, y nativos hartos de todos los turistas que sueñan con convertirse en el próximo Cartier-Bresson. Te vas a la exposición de Willy Ronis y te entran ganas de llorar. Bueno, primero de intentar emularle y luego de llorar. Y a la vuelta te encuentras con una muestra de Robert Doisneau en Caja Madrid y con ese precioso regalo del gran gato que se titula Paris mon amour, que te gritan que lo llevas claro si pretendes que lo que salga de tu tarjeta de memoria aporte algo.

Esto es un pequeño prólogo para contaros que mi curso de fotografía termina esta semana y que, a pesar de todo, parece que no tengo nada mejor para presentar que el resultado de mis vacaciones francesas. ¿Me ayudáis a elegir tres entre lo que he colgado en flickr? Acepto y agradezco críticas y sugerencias, pero no seáis muy duros, por favor. Estoy en el nivel básico y me queda aún todo por aprender.