
martes 27 de octubre de 2009
Copito de nieve

domingo 25 de octubre de 2009
Cal, en la tele

viernes 23 de octubre de 2009
El mercado

miércoles 21 de octubre de 2009
Look cooperante

lunes 19 de octubre de 2009
Spécialités espagnoles
domingo 18 de octubre de 2009
Descubrimientos: Dead Man's Bones
so I walk to their sound and head towards the sun,
so my shadow will cover the tears on the ground.
I'm moving away from the place where you took your last breath...
Creo que ya os he dicho alguna vez la ilusión que me hace que me recomendeis cosas que pensáis que me van a interesar. Siempre que leo una sugerencia en un comentario de los que pasáis por aquí habitualmente o, casi mejor, en uno de esos mails inesperados de gente a la que le da pudor poner algo público pero que un día decide escribirme unas líneas bonitas, os aseguro que lo apunto y lo busco.
Algunas veces acertáis al 100%. Como coleto hace unos días, que me habló de Dead Man's Bones y desde entonces no paro de escucharlos. El cantante es Ryan Gosling, el de El creyente o El diario de Noa. Puede que a alguno de vosotros eso os diga algo. A mí, la verdad es que resulta indiferente. No he visto ninguna de sus pelis y, salvo Lars y una chica de verdad, ninguna me atrae especialmente ahora mismo.
Lo que sí que me ha atrapado es esa atmósfera inquietante de sus canciones y esas melodías melancólicas. Y las veces infantiles del coro del conservatorio de Silverlake en Los Ángeles cantando historias de fantasmas con esa mezcla oscura y extraña entre pop gótico, folk y gospel que funciona tan bien. My body's a zombie for you!
Os dejo aquí este vídeo. Las imágenes son del alfabeto de Edward Gorey. Otras buenas sugerencias fueron la letra de Noam Chomsky, de Astrud, recomendada por Oscar Daniel, y Blankets, de Craig Thompson, recomendado también por coleto y zero izquierdo.
miércoles 14 de octubre de 2009
La treintañera

lunes 12 de octubre de 2009
El oso humano

domingo 11 de octubre de 2009
[REC]2

Qué tomadura de pelo. Te vas al cine esperando ver, no una obra maestra, sino una continuación aceptable de una película que, sin ser una maravilla, es interesante y eficaz, y te encuentras con una especie de broma que no da ni miedo.
Porque no, [REC]2 no da miedo una vez pasados los primeros 15 minutos, cuando te das cuenta de que todo va a ser un sinsentido hasta el final. Un poco de asquete sí, pero para eso sólo hay que manejar el bote de ketchup con habilidad. Y eso que con que cumpliera ese objetivo habría sido suficiente. Le habríamos perdonado que la historia fuera boba e incoherente y que no tuviera nada de la originalidad de la primera. Pero ni eso. Así que, ¿qué queda para que merezca la pena gastarse el dinero de la entrada? Nada.
A ver, ¿por dónde empezar? Se lee por ahí que la película de Jaume Balagueró y Paco Plaza suple la falta de novedad con un mayor desarrollo de los personajes y de la historia. Mentira cochina. Que hablen mucho no significa que sean mejores, ni muchísimo menos. ¿Y el argumento? ¡Es delirante, y no en el buen sentido! No quiero descubrir nada, así que sólo diré una cosa: como haya una tercera parte, y es muy probable que sea así, vamos a empezar a ver extraterrestres. Sería el siguiente paso lógico a una explicación de las causas de la extraña infección que sería cómica si no fuera porque parece querer ir en serio.
Formalmente, un recurso "cámara" que funciona bastante peor que en la primera, por mucho que intenten justificarlo, y un poquito de Alien, de El exorcista, de House on Haunted Hill y de cuatro referentes más en algo que se puede llamar homenaje o se puede llamar jeta. Por lo demás, cosas inexplicables: ¿por qué cada, cómo llamarlo, "afectado" se comporta de manera completamente diferente, según convenga? ¿Por qué cierran puertas o se preparan tortillas? ¿Es que [REC]2 pretendía ser una comedia? Sí es así, tampoco lo ha logrado.
En fin, una enorme decepción. Si fuera una peli de serie B resultaría hasta entrañable. ¿Pero de esta manera? Una lástima.
miércoles 7 de octubre de 2009
I Google You
Perdonad la desaparición y la falta de explicaciones. Me fui dos semanas a Toulouse pensando que sacaría algún rato para actualizar esto pero al final, menos mal, acabé teniendo cosas mejores que hacer. Y después volví y necesité algunos días para acostumbrarme a la vuelta al cole. Pero nada, aquí estoy de nuevo, con la casa hecha un desastre, gastando más de lo que debería y escuchando música. Lo de siempre, vamos.
¿Sabéis cuál es una de las canciones que más me pongo últimamente? El I Google You, escrito por Neil Gaiman, que canta Amanda Palmer.
Imaginad a un escritor que sueña con crear la Gran Novela. Pasar a la Historia. La Obra Definitiva. Lo que queráis, pero con mayúsculas. Se plantea una duda. ¿Puedo mencionar Facebook? ¿Y Twitter? Sí, me paso gran parte del tiempo metiendo la nariz en Internet. Más, incluso, que el que dedico a mi Arte -con mayúsculas, de nuevo-. Colgué esa presentación de mi libro de poemas en la Fnac en Youtube y cada dos días cuento en el blog a mis seguidores que me siento más creativo que nunca. Descubrí la infidelidad de mi novia gracias al Fotolog. Y no me quejo. El sufrimiento invita a la inspiración y gracias a ese foro sobre manuales de autoayuda para corazones rotos conocí a mi nuevo amor. Pero... Todo eso suena tan... banal. Tan perecedero, tan de página patrocinada. Tan poco propio de un genio. ¿Qué hago? Lo ignoro. No puedo aspirar a conmover a las generaciones venideras con asuntos triviales que parecen destinados a abastecer a programas nostálgicos de te-acuerdas-de-lo-que-hacíamos-cuando-éramos-adolescentes dentro de cuatro días.
Puede que sí, que tenga razón. Pero Amanda Palmer canta I Google You y todo el mundo se ríe. Se ríe, porque se reconoce. Ah, tú también lo has hecho. Has tecleado tu nombre para saber quién habla de ti. Y has tecleado el suyo. A ver qué hace, con quién está ahora. Si es feliz. Si te ha olvidado. O has buscado a qué se dedicaba este chico que parece perfecto antes de conocerte. Y qué le gusta. Y qué no te cuenta. O no has parado hasta encontrar algo sobre ella, la que te torturó durante tantos años. Es psicóloga y está lejos. Y ya no es guapa ni brillante.
¿Y vosotros? ¿Sonreís? La letra, en los comentarios.