martes, 22 de diciembre de 2009

Estaba en el metro


Estaba en el metro y lo vi, enfrascado en la lectura. Era muy, muy guapo, con esa pinta de tío despistado que no se da cuenta del efecto que produce en nosotras y que tanto nos gusta. Habría sido una de esas veces en las que intentas cruzar miraditas, quizá lo consigues, llega tu parada, te bajas y piensas, ¿por qué no he podido, simplemente, acercarme y decirle que nos fuéramos a tomar un café? Lo habría sido, estoy segura, pero guardó el libro que estaba leyendo en su mochila y me di cuenta de que se trataba de Tokio Blues. Entonces me dije, ésta es la mía.

Me acerqué y me senté a su lado. Le dije que sabía que era raro, pero que no había podido evitar sentir una especie de conexión mágica, algo excitante, algo que no me había pasado desde que mi marido me abandonó, sin más. Sin ni siquiera llevarse la ropa de la tintorería y dejándome convertida en una especie de sombra de mí misma que ya no levantaba cabeza. Parece que coló, porque puso cara de alucinado, así que seguí. Le hablé de lo mucho que me gustaban los gatos, que hasta me hablaban, y del mío, que también se había ido sin dar explicaciones. Le conté lo de las extrañas llamadas que recibía estos días y la vez que me metí dentro de un pozo porque sí. Lo de mi primer amor, esa mujer diecisiete años mayor que yo, casada. Y lo de la temporada que trabajé en una biblioteca, y los fantasmas que encontré allí.

Él comprendió el juego y no pensó que estuviera loca, menos mal. Asintió varias veces y me preguntó detalles de mis historias para escuchar las respuestas con una sonrisilla medio irónica y una falsa cara de atención. Cuando le estaba confesando que un día me puse a seguir por la calle a un chico que se parecía a mi gran amor platónico de la infancia, me besó. Así, sin más. Como en las películas. ¿No es divertido? Por suerte estábamos ya a sólo un par de paradas de mi casa, así que bajamos y nos fuimos directos hacia allá.

Se paró en el pasillo, sólo un momento, para observar con intención mis libros de Murakami y lanzarme una mirada cómplice. Y de allí, a la cama. Fue algo increíble, en serio. Supongo que lo imprevisible de la situación lo hizo mucho más intenso.

Fue sólo al terminar, cuando el sudor empezaba a enfriarse, cuando le pregunté su nombre.

–¿Pero no te acuerdas de mí? –me dijo, sorprendido–. Soy el primo de Miguel, nos enrollamos después de su fiesta de cumpleaños. Te fuiste sin despedirte, pero no pensaba...

Sí, quedé fatal. Qué queréis que os diga, las cosas se ven diferentes durante el día.


Esto es un cuentecillo que escribí para un concurso de un blog. Te podías llevar a casa el último libro de Murakami si comentabas cualquier cosa relacionada con el autor. Esto no es nada del otro mundo ni está demasiado pulido, pero cuando me enteré de que no me habían elegido me llevé una gran desilusión.

"Qué mal perder", pensaréis. Pues sí, pero entre que había muchas frases del tipo "es mi favorito, me encanta", que me esforcé bastante y que 15 ganadores entre 80 no parecía un mal porcentaje, había puesto muchas esperanzas.

Hoy, mirando de nuevo la entrada para enlazarla aquí, me he dado cuenta de que otra persona había escrito algo demasiado similar antes que yo. En fin, Serafín. Por lo menos lo comparto con vosotros.

17 comentarios:

Yandrak dijo...

Ah!Era esa la explicación... Estará mal pulido, escrito deprisa pero a mí me ha gustado mucho, de hecho, diré más, me ha encantado... Yo te hubiera dado uno de los premios...

Palomares dijo...

Desde mi posición de ganador, te digo: Qué mal perder :-)
Bueno, me reafirmo: me gusta mucho, dale una oportunidad con un poco más de trabajo y extensión y preséntalo a algún otro concurso. Y no lo publiques en internet porque si lo haces deja de ser inédito y quedará descalificado.

satrian dijo...

Argh que rabia que alguien tenga una idea parecida, no me parece un mal relato, no se como serían los demás, pero podía haber sido uno de los ganadores.

G.P.R. dijo...

Me ha encantado tu relato. Tu manera de expresarte me fascina. Sigo tu blog, es genial, aire fresco cuando estoy colapsada por un día complicado. En fin, que escribas muchos más como este, que a mi me harás feliz. Un abrazo!

CRD dijo...

A mí también me ha gustado mucho el cuento.
Otra vez será seguro, ;)

begusa dijo...

no sé cómo serían el resto de relatos, pero éste me parece bastante interesante ;)

marmota dijo...

@Yandrak Bueno, pensar que la razón es que otro había escrito una historia más o menos similar es un consuelo para tontos. Me voy a agarrar firmemente a él. :D

@Palomares Deja de torturarme... No, no creo que lo haga. Está maldito ya, jijiji.

Gracias, gracias. Menos mal que alguien me da palmaditas en la espalda, que soy como un niño pequeño y refunfuñón con rabieta.

En realidad, cuanto más lo leo, menos me gusta...

jl dijo...

está bien, un poco pedorro, pero bien

Calvito dijo...

Pues a mi me gusta, es muy realista, a mí me ha pasado mil veces algo parecido yendo con mis libros de Murakami bajo el brazo por el metro zaragozano...

Yandrak dijo...

@Calvito: Con el primo de Miguel también?

Calvito dijo...

@Yandrak: No, con la prima de Kirtash :P

carmncitta dijo...

está muy bien el relato.

Sobre Murakami ya sabes lo que pienso :P

hesisair dijo...

Está bien el relato. incluso más interesante que el propio Murakami. Es que, lo siento, pero mi querido bro me recomendó "Norwegian Wood", y chica, las últimas cien páginas las leí con la sensación de que me importaba una mierda lo que hiciera el japonés loco ese. No me implicó para nada en la historia y quitando a Tropa de Asalto, los personajes no me decían nada. Sé que debería darle una oportunidad con otro libro, pero me da mucha pereza.

illeR dijo...

Ohh, mira, ando en lista de espera para leerme Tokio Blues, la proxima en cogerlo sere yo, en cuanto se lo acabe mi madre que es la que lo tiene retenido desde hace ni se la de tiempo...

marmota dijo...

@jl Tú sí que eres pedorro... :D

@Yandrak y @Calvito, sois muy graciosos. :P

@carmncitta Ya sé, ya. A ti, ni aunque te lo regalen. jajajajajaja

@hesisair Pues es mi favorito... No sabría qué decirte. El siguiente que más me gusta es Al sur de la frontera, al oeste del sol, pero ya no me atrevo a recomendártelo...

@illeR A ver si a ti te gusta!

CRD dijo...

¡Hola! Quería decirte que a raíz de tu cuento empecé a leerme Tokio Blues, y descubrí a Murakami. Lo acabé ayer y me ha encantado.
La forma que tiene para narrar cualquier cosa, los personajes que describe, aunque estén todos locos había momentos en que me identificaba con Watanabe y deseaba también conocer a alguien así... Me quedo con muchas frases del libro, a pesar de lo triste que es más pena me ha dado acabarlo.
Me adjudico tu no recomendación a hesisair (no sé por qué no te gustaría...) y el próximo que lea será Al sur de la frontera, al oeste del sol.
Un beso fuerte.

marmota dijo...

Me alegro un montón!! :)
El tercero, para mí, sería Sputnik mi amor.