martes, 29 de diciembre de 2009

Cactus


Le aseguré que no estaba dispuesta a cuidar de nada que no fuera capaz de darme una buena conversación, lo que incluía bebés, perros y plantas, y me regaló un cactus. "De acuerdo, no parece necesitar mucho, será nuestro pequeñín", le dije. Y lo llamé Cactus.

Cuando David lo vio, me contó una especie de truco de la abuela moderna según el cual estas plantitas ahuyentan los malos espíritus que emite el ordenador. O algo así, pero más técnico. Hace unos días lo recordé al leer en el blog de Christian una historia similar sobre su cactus, que también se llama Cactus, y pensé que todo esto tenía una pinta muy marciana.

Así que después de buscar un poquito por internet, y a pesar de que en Ciao haya quien está convencido de que hasta pueden evitar las malformaciones durante la gestación, lo añado a mi lista de leyendas urbanas, que ya sabéis cuánto me entretienen. El cactus antirradiaciones. Me gusta cómo suena.

14 comentarios:

ElGatsby dijo...

xactamente... leyenda urbana de las gordas!! yo las colecciono... :)

closada dijo...

Jejejeje, habrá que presentarle Cactus a Cactus ¿no? Así se harán amigüitos...
Besicos sin radiaciones

Yandrak dijo...

Nunca me han gustado las plantas con espinas...me parecen tan humanas que me dan miedo...

Lola dijo...

oh! me gusta tu cactus y su macetero!

yo tb tengo uno porque leí lo mismo, eso de que absorven las radiaciones del ordenador...

precisamente últimamente me ha dado por regalarles cactus a todos, pero metidos en teteras :)

me aburro mucho lo sé

muchos besos!!!!!

hesisair dijo...

Ummm, la leyenda de los cactus mutantes. Mi única experiencia con ellos es que en mi trabajo todos tienen uno en el ordenador menos en mi oficina que me he negado a poner (y no estoy peor de lo normal, la locura viene de serie :-p).
y la otra es que tuve uno cuando vivía en Barcelona y acabo chuchurrío y muerto a los dos meses. Sí, me da que es una leyenda urbana...

marmota dijo...

Leyenda urbana! Uuuuh!

Me gusta eso de los cactus en teteras. Y lo de Cactus conociendo a Cactus. Lo de los cactus humanos, ya no tanto...

Jesús dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada... :)

Uncactus

Don Nadie dijo...

Más que una leyenda urbana es otro caso de pseudociencia al estilo Íker Jiménez. La diferencia radica en que las leyendas urbanas son bromas o historias sin más aspiración que el entretenimiento, y las chorradas pseudocientíficas aluden a conceptos científicos comúnmente desconocidos por la mayoría de personas, como "absorción de radiaciones", sin explicar ni lo que son las radiaciones ni cómo pueden ser absorbidas.

El cactus frente al ordenador es un ejemplo antiguo de ignorancia científica, por eso lo incluyo entre las pseudociencias más que entre las leyendas urbanas.

Perdón por este pedante comentario.

marmota dijo...

Pero gran parte de las leyendas urbanas se basan precisamente en eso! En cosas que medio suenan a verdad y a tener una cierta lñogica y de las que la mayoría no tenemos mucha idea en realidad!

Don Nadie dijo...

Insisto en la diferenciación (aun a riesgo de ser pesado): las leyendas urbanas no aluden a conceptos científicos, es decir, no abusan de la ignorancia científica del receptor, tan solo de su ingenuidad en general; las pseudociencias en cambio se aprovechan de la ignorancia científica del receptor para atribuirse una falsa credencial y engañar.

Es verdad que la diferencia es sutil y a veces indistinguible, y es verdad que muchas leyendas urbanas tienen un componente pseudocientífico y alguna pseudociencia se mueve en el terreno folklorista se las leyendas urbanas. Aún así me parece necesario el esfuerzo intelectual para distinguir una cosa de otra, pues la leyenda urbana suele ser un pasatiempo (aunque implique engaño), mientras que la pseudociencia suele desembocar en una estafa económica.

Habría mucho que hablar sobre esto y estoy seguro de no haber hecho un adecuado resumen. De momento se me ocurre recomendarte los libros de Jan Harold Brunvand, aunque como aficionada a las leyendas urbanas ya deberías conocerlos.

marmota dijo...

Mmmmmh, tendría que pensarlo más, a ver si lo de la estafa económica funciona siempre. Puede que sí. También añado que, ciertamente, no puedes decir el "le pasó al amigo de un amigo".

Sí que los conozco, claro!

illeR dijo...

Buff, unos dicen que es cierto, otros que no, pero en cualquier caso, aunque fuera cierto, solo se habla de un tipo de cactus como valido, no todas las especies valen...

illeR dijo...

Buff, unos dicen que es cierto, otros que no, pero en cualquier caso, aunque fuera cierto, solo se habla de un tipo de cactus como valido, no todas las especies valen...

Don Nadie dijo...

No, illeR, un cactus es tan bueno (o tan malo) para absorber radiación como cualquier otra cosa, y poco va a importar la especie a la que pertenezca. Simplemente es una idea estúpida.

Esto se ve claramente si hablamos de una radiación con la que estamos todos familiarizados: el calor. Veamos qué pasa:

Si entre una fuente de calor y tú colocas un cactus, en efecto absorbe una cantidad de esa radiación térmica, impidiendo que te llegue a ti. La cantidad de calor absorbida por el cactus dependerá de muchos factores (cantidad emitida, distancia, temperatura previa del cactus, composición química del cactus, tiempo de exposición, etc...) Pero esto, desde luego, no equivale a decir que los cactus sean adecuados protectores contra el calor (aún no he visto a ningún aguerrido bombero meterse en un incendio para rescatar a un niño mientras se escuda tras un cactus).

Lo mismo vale para el resto de radiaciones.

En cualquier caso, si el cactus tuviera alguna propiedad que lo hiciera idóneo para detener radiaciones (que no la tiene más que cualquier otro objeto compuesto básicamente de agua), solamente sería útil si nos envolviéramos en él, o fuera lo bastante grande para interponerse entre el ordenador y nosotros tapándonos por completo, y ya me dirás cómo usas entonces el ordenador.

En resumen, ni una especie concreta de cactus ni nada. Pura charlatanería estilo New Age.