sábado, 5 de diciembre de 2009

Bye bye Splash


¿Os acordáis de cuando hace tiempo me puse refunfuñona con lo de que quitaran el Splash de la Torre del Agua? Ha pasado más de un año, y ya entonces sospechaba que a esas alturas las piezas debían de estar metidas en un saco de patatas en algún almacén.

Parece ser que me equivocaba. En realidad, han tardado meses en empezar a retirar la instalación. Me cuenta un compañero que sí, que ahora sí, y que la pieza acabará en la estación Intermodal. El traslado y la adecuación del techo para colocarlo, que cuesta la friolera de 400.000 euros, se podría financiar con fondos del 1% Cultural -es decir, del Gobierno central- ya que ni el Adif ni el ayuntamiento parecen estar muy dispuestos a pagarlo. Nadie sabe cómo enterrar a este muerto, lo que resulta en sí lamentable.

Como las consignas resultonas y llamativas acaban siendo las más eficaces, me voy a agarrar a ese argumento tan majo que se repite mucho últimamente y que viene a recordar que los parisinos también querían deshacerse de la Torre Eiffel después de la Expo de 1889. Y, aunque el Splash acabe en la Intermodal, no será lo mismo, ni por tamaño ni por espectacularidad.

La Torre del Agua podría haberse convertido en un edificio único, con una obra emblemática de las que todo el mundo habla. Está claro que se trata de una construcción muy poco práctica, con sus paredes de cristal en las que no se puede poner nada y su enorme espacio interior, ese que la CAI quiere eliminar. Pero, entendiendo la enorme escultura de la gota como un bien en sí mismo, hay suficientes alternativas para que la entidad transforme la torre en el centro de arte que se comprometió a crear cuando Expo Zaragoza Empresarial le cedió el edificio por el simbólico precio de un euro. La planta baja es espaciosa, los rincones de las plantas son aprovechables, así como los pisos superiores, y la posibilidad de construir más plantas es factible.

Dicen que el mantenimiento es muy caro. Seguro que sí, y la CAI siempre lo supo. ¿No se siente capaz de rentabilizar sus posibilidades sin trasladar su elemento más significativo? Tal vez otros quieran hacerlo, otros que no se tomen esta gestión como una carga sino como una enorme suerte. Al final acabará metiendo dinero la Caixa y se llevará el Splash a Barcelona para convertirlo en otro símbolo más de la ciudad condal. Por ejemplo. La cara de gilipollas que se nos quedará entonces por aquí será histórica. Eso sí, vamos a seguir gastando fondos en apoyar una candidatura de Capital de la Cultura para la que, no nos engañemos, la capital aragonesa no tiene ni media posibilidad.

Ah, en Facebook ya somos más de mil. ¿Quién lo habría dicho? Sospecho que lo de que los políticos se hayan subido al carro ahora ha tenido bastante que ver...

3 comentarios:

NoSoloZaragoza dijo...

Bua, yo la verdad es que no me daría mucho mal, los políticos de esta ciudad hacen lo que les da la gana, los ciudadanos cada cuatro años introducimos un papel en una urna y no pintamos nada más en esta falsa democracia.

Pase buen puente.

Yandrak dijo...

Pues según dicen en el grupo del Facebook ya no está en la Torre del Agua... Snif, snif...

marmota dijo...

Snifff...