miércoles, 19 de agosto de 2009

La hora


Ya sé que esto es una especie de fantasía recurrente de todo el mundo, del tipo "ojalá pudiera volar" o "me encantaría ser invisible", pero cada vez pienso más a menudo en lo mucho que me gustaría poder jugar con el tiempo a mi antojo. Coger mi reloj mágico, mover con el dedo las manecillas y que los minutos avanzaran o retrocedieran hasta donde a mí me diera la gana. ¿Hora de levantarse? No para mí. ¿Fin de las vacaciones? Y un cuerno. ¿No tengo tiempo para nada? Te aseguro que sí. ¿Se te ha pasado el momento? Pues que vuelva.

En Timisoara, y en Rumanía en general, los relojes marcan la hora que les da la gana. Me di cuenta demasiado tarde como para ir haciéndoles fotos a todos, pero alguno sí que me traje. Y algún detallito más. En cuanto tenga un rato, los colgaré en flickr.

3 comentarios:

Yandrak dijo...

Pero a que no había ninguno que fuera al revés? ;)

Me parece flipante que no te puedas fijar de los relojes de la calle porque cada uno marca una hora...jajajaja. Cada vez me llama más la atención Rumanía!!

carmncitta dijo...

curioso ajaja

guitarboy dijo...

... creo que los intentan sincronizar todos con el reloj de flores y así les va...