miércoles, 25 de marzo de 2009

Toulouse


Toulouse está lleno de calles peatonales, iglesias majestuosas y parques verdes y bonitos. La gente es maja, los camareros son amigables y la comida está tan buena que en sólo tres semanas puedes acumular dos o tres kilillos de recuerdo gracias a platos del día baratos y cruasanes. Casi en cada esquina hay una tienda de cómics, de decoración o de regalos, o un escaparate de esos con cositas que te quedas mirando aunque sepas que no vas a comprar nada. Y, si hace sol, puedes tumbarte junto al Garona con un café. En el Café des Artistes te lo pondrán para llevar si se lo pides.

Esta mañana me he lavado el pelo con el champú para cheveux longs que me sobró y he espiado a contraluz el regalo que me dio ese francés simpático y mono y que no me deja abrir hasta el día 31. Y he pensado que me gustaría seguir allí.

La imagen no es mía, es de pierre-o. Ahora no tengo mis fotos a mano y, de todas formas, son mucho peores.

4 comentarios:

guitarboy dijo...

... si tienes un sitio para quedarte en toulouse te recomiendo que el 21 de junio estés por allí si no sabes porqué pregúntaselo al francés simpático y mono..

Tamaruca dijo...

¿Cómo no vas a estar nostálgica? Ya verás qué prontito vuelves...
:)

Ludwig Constantine dijo...

Um, últimamente todo el mundo me habla tan bien de Francia en general y Toulouse en particular, que me han dado ganas de ir.

marmota dijo...

Al francés simpático y mono no le gusta el día de la música porque está muy masificado. :)

Si, tengo ganas de volver...