martes, 17 de marzo de 2009

Lecciones


Estaba haciendo limpieza hace unos días y deshaciéndome de cosas que ya no necesitaré cuando encontré unas fotos que me hizo alguien a quien en algún momento, que ahora parece lejano e irreal, quise mucho. "Refugio", las titulaba. Y entonces me di cuenta de lo poco que significan las palabras. Importa más la degustación estética de lo que se pronuncia, el sabor de una expresión con la que sentirnos cómodos, que lo que ese grupito de letras pueda querer decir en realidad.

Esa es sólo una de las muchísimas lecciones que he aprendido en los últimos meses.

Ahora sé que los que más alto chillan y lloran son los que más rápido olvidan. Que los golpes te hacen más fuerte, pero también peor persona. Que preocuparte por los que no se preocupan por ti sólo beneficia al que menos lo merece. Que los que más te quieren no son necesariamente los que mejor te follan. Y viceversa. Que tu historia no va a ser la excepción, y que ya hace años que Alanis cantaba a Mr. Duplicity en Canadá. Que a veces cuesta tirar la basura por muy podrida que esté y que, cuando por fin lo haces, entra un fresquito agradable que no recordabas que existía. Que puede ser diferente, y que puede ser mejor. Que sí que es un consuelo pensar que tú intentaste hacerlo bien. Que muy a menudo es en las fiestas a las que no quieres ir, en las copas que pasas de aceptar y en las citas a las que no te apetece acudir donde conoces a las personas más interesantes. O no, y qué. Que la idea de desayunar croasanes a la plancha todos los domingos de tu vida es, en realidad, aterradora. Que todos los músicos te dedican una canción la primera noche que te acuestas con ellos. Que no tienes por qué ser lo que otro espera que seas. Que no puedes contar con casi nadie. Y que los pocos con los que sí, se merecen todo. Y que las cosas, en gran medida, sólo te afectan hasta donde tú les dejas que lo hagan.

Es decir, hasta aquí.

La foto es otra de esas imágenes que guardé en el tumblr hace tiempo y a la que ahora, por fin, he encontrado un hueco.

18 comentarios:

Jesús dijo...

Me encanta este post. Primero envidio la gente que es capaz de revisar cosas antiguas y hacer limpieza. Yo no puedo, por mucho tiempo que pase...

Segundo porque tienes razón con las lecciones que has aprendido, que son parecidas a las que yo me niego a aceptar como verdaderas. Me niego porque o quiero pensar en que la gente olvida rápido, porque no quiero sentir que me preocupo por quien sólo se preocupa de sí mismo, o eso demuestra. Porque me creía mejor persona, o quizás lo era, hace años con menos golpes. Que quizás, cada golpe me hace reaccionar peor, como habiendo acumulado las malas experiencias anteriores. No quiero decir en alto que mi historia no va a ser la excepción, aunque no lo esté siendo, aún no he muerto... Pero que todo me hace dudar de si soy del tipo de persona con quien se puede contar para todo. Me cuesta no ser lo que el otro espera, me cuesta decir NO. Aunque, con cada golpe, me es más fácil. Que supongo que yo también haría lo mismo si fuese músico, y supongo que pensar eso me hace más como los demás de lo que yo creía. Que no soy uno entre un millón. Y que ya sólo espero ser lo que yo espero, pero aún no sé lo que es...
Que sí, que las cosas sólo te afectan hasta donde tu dejas que te afecten. Pero por qué hay veces que quieres que te afecten?

Cada mañana digo hasta aquí y cada tarde pienso "seguro que mi historia será la excepción". Y mientras tanto aquí me ando escribiendo una frase sin tener conciencia de si todas estas frases forman un sentido en conjunto.

Me encanta este post. Gracias

Jesús dijo...

Y perdón por la parrafada

closada dijo...

Como bien sabes lo que pienso de vos, simplemente te mando un beso muy, muy, grande.

Por cierto, yo conocí a una persona muy importante en una fiesta a la que ella no pensaba acudir... ¡Y anda que no la quiero ni na'! ;-)

Manuman dijo...

Enhorabuena, Marta, porque dices cosas que importan y las dices muy bien. Cualquiera que haya vivido un poco asentirá con la cabeza mientras te lee.

Lo que pasa es que parece que tienes las cosas tan claras que dentro de nada ya no escribirás sobre estas cosas porque, como tu dices, ya se habrá ido el olor de la basura.

Por cierto, muy graciosa la foto. Es la típica gracieta de una niña pequeña haciendo volteretas.

guitarboy dijo...

... parecen lecciones bastante dolorosas.. creo que desde aquí te cuidarás más y usando esa imaginación que tienes te montarás planes muy guays..

zero izquierdo dijo...

Gran post marmota. No puedo añadir ni quitar nada. Sólo asentir y desear ser así de fuerte.

luciérnaga dijo...

Hay un dicho popular (o refrán, no sé) que dice "Las palabras las lleva el viento"...y qué cierto es!
Las palabras no son contratos vinculantes, no se puede exigir a alguien que lo que un día sintió, y dijo, sea eterno... los "te quieros" sabes que no durarán la vida, sino sólo el momento en que son dichos (a veces ni siquiera eso)...y sin embargo, no por ello quieres dejar de escucharlos, o renuncias a decirlos si los sientes...
...y ...que acierto de título...La vida no son más que lecciones (demasiadas innecesarias). Aprendes que todo es como te parece, sólo en el segundo que te parece...pero que puedes llegar a verlo de otro modo si miras desde un cristal distinto. Lo que tú creías no es,...y sin embargo fué Y sobre todo aprendes a disfrutar el momento, mientras existe el momento, porque quizá, si lo analizas mucho nada sea lo que parece, lo que ves, ni lo uqe oyes..
(no sé si me entiendes, pero menuda parrafada te suelto...)

Mil besitos niña!

pd.- Precioso post, "degustación estética": 10...pero..qué amargo el sentido :-(
...y que cada día sean menos los "días tontos" y más los "días buenos".
pd2.- me quedo con tirar la basura podrida (a mi me cuesta mucho) y que tu historia no es la excepción (estas serán mis dos lecciones aprendidas de hoy)

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Ufff... qué... qué bonito. Coño.

Bellota dijo...

Muy bien dicho!!
Lo importante es aprender a quitarse de enmedio las cosas que no nos hacen bien. Llámese ex o Doble Big King.

Mirko dijo...

Amén.
Yo en estas cosas no tengo demasiada experiencia, no me han hecho daño asi.
No sé si es bueno.
Un besote, Mart

Nuria dijo...

Filosofía pura.

RAZA BECARIA dijo...

Joder, Marmota. Te has lucido.

Entiendo y comparto todo lo que dices, y en el fondo es un poco mierda darse cuenta de la verdad de las cosas (o al menos de "nuestra verdad a los 25") pero hace que uno esté mejor preparado para aceptar lo que hay.

Un beso.

marmota dijo...

Un beso, majos.

closada, cielo, te veo prontísimo!! :)

Expediente X dijo...

Es tu estilo,
lo echaba de menos,
te echaba de menos, Marta,
marmota, que bueno que regresastes,
yo también volveré por aquí,
otra vez.

begusa dijo...

"Ahora sé que los que más alto chillan y lloran son los que más rápido olvidan"
"Que los que más te quieren no son necesariamente los que mejor te follan"
plafff... menuda bofetada en la cara (no sé qué me duele más... si la mejilla o el orgullo)
dura, dura

Anónimo dijo...

Es un comentaio lleno de dolor y por eso transmite tanto. Está claro que escribir es un desahogo de la leche y que hablar de forma tan personal es todo un don que debes seguir cosechando. Se echa de menos escritos así, tan viscerales. Pero yo te diría que lo que has vivido por mucho que te haya dolido es una buena experiencia y que no debes temer al amor, porque aunque arriesgado, es el mejor sentimiento que se puede experimentar humanamente. Y chica, un clavo lo quita otro clavo.
Besos Bea.

Raza Becaria dijo...

Me he puesto a rebuscar en tu blog para dar con este post, necesitaba leerlo. Hoy más que en marzo.

marmota dijo...

Vaya.