domingo, 15 de marzo de 2009

La peor basura



Estoy segura de que nadie va a mirar este vídeo, pero lo pondré de todas formas, a ver si con suerte me equivoco y os interesa como me ha interesado a mí. Es una conferencia de veinte minutos en inglés, subtitulada, sobre la manera en la que la educación tradicional y las expectativas de la sociedad en general ahogan el talento hasta acabar con él. El ponente, Ken Robinson, es un reconocido experto en desarrollo de la creatividad e innovación, una descripción que normalmente me habría espantado, os lo aseguro. Pero el caso es que esta mañana he visto el enlace publicado en el facebook de Toño y me ha enganchado.

En un momento de su intervención, Robinson plantea el tema de la estigmatización de los errores. No te puedes equivocar, es terrible. Y, sin embargo, la única manera de no equivocarse nunca es no hacer absolutamente nada. Seguir la corriente y no salirse ni un centímetro. No intentarlo.

Curiosamente, anoche conversaba sobre lo mismo con Jérôme. Bueno, más bien, él me hablaba en francés y yo intentaba entender algo de lo que me contaba. Su concierto no tuvo mucho éxito, aunque ni los Rolling Stones lo hubieran tenido con ese público más interesado en escuchar éxitos de Christina Aguilera y Rihanna. Él, sin desanimarse demasiado, insistía en la necesidad de superar el miedo al ridículo, y de creer en lo que que uno mismo es capaz de hacer.

Y eso es también similar a lo que me respondía Diana hace un par de días en su blog, citando a Natalie Golberg: "No tengáis reparo en escribir la peor basura de la nación".

Bueno, yo lo tengo. Tengo terror. Borraría todo lo que he hecho en un segundo, y sé que nadie lo echaría de menos, porque no vale nada. Pero lo sigo intentando. Es así como se aprende, ¿no?

11 comentarios:

Helena dijo...

Necesitamos fracasar de vez en cuando para aprender, para ampliar horizontes y reflexionar. El continuo éxito solo enfatiza una conducta prepotente, y prentender que solo valga éste ocasiona que únicamente hablen unos pocos. La cultura que nos forma (si es que se le puede llamar cultura) nos ha modelado con esa visión y es un difícil trabajo cambiarla, lo que no imposible. El temor al ridículo solo se supera cuando comprendes que es humano y normal equivocarse y aprecias que a todos les ocurre. Ser nosotros mismos y comportarnos con naturalidad son actitudes que nos hacen felices, así que a la porra lo que otros piensen. Tiene razón este señor en cuanto al educación, quien es que no da la culpa al colegio de su miedo a hablar en público y expresarse. Será porque lso niños tienden también mucho a reírse de los fallos de otros, y los adultos aún muy niños a hacer algo semejante.
Me alegro de tu vuelta, a ver si poco a poco resurges, que tienes mucho que decir. Besos!

Helena dijo...

He visto el vídeo entero y no he tenido más remedio que aplaudirle, además de disfrutar con su humor. Gracias por compartirlo. Salud!

diana dijo...

Joder, me ha encantado leerte. El tema de la creatividad y la forma de aprender que tenemos las personas creativas (que por cierto no somos ni más ni menos divinas que las demás) siempre me ha interesado. De pequeña, por ejemplo, intentaron convencerme de que era literalmente tonta. Hasta que encontré a un revolucionario profesor en sexto de primaria con el que empecé a trabajar la escritura creativa, o "textos libres". En fin, gracias por citarme, me he sentido muy identificada.

Hoy he encontrado un pequeño tesoro entre la montaña de basura de internet, y la firmas tú.
Un abrazo,

Diana

Anónimo dijo...

muchas gracias marmotita!

rub

guitarboy dijo...

... escribes guay aunque te asalten las dudas..

HombreRevenido dijo...

Gran vídeo y gran reflexión.

Tamara dijo...

Acabas de alegrarme el día.

besicos y nos vemos prontísimo!

marmota dijo...

Muchísimas gracias por vuestros comentarios!

karto gimeno dijo...

Que bueno el video.
gracias por compartirlo

Brie dijo...

me guardo el vídeo pa verlo luego :D Y niña, que no se te ocurra borrar nada de lo que has hecho, porque son cosas que forman parte de tí. besos

km33 dijo...

Muchas gracias por tu propósito.
He visto el video. Me ha encantado.

Sabes? Tengo la certeza de que el error no existe, pues todo lo que uno hace, piensa, dice y siente siempre le llaba más allá de si mismo. Para que alguien cometa un error, uno tiene que juzgar aquello que hace, dice, piensa o siente como un error. Y si en algún momento existiera el error, sería este: tildar o juzgar a algo de error. Las buenas noticias es que ese "error" se corrige cambiando de opinión respecto al pensamiento: esto ha sido un error.

Que fácil es, verdad?
Escribí hace unos meses sobre la educación y el cambio de consciencia actual. Para quien le interese: http://km33.wordpress.com/2008/11/20/educacion-vibracional/#more-222
Muchas gracias!