jueves, 12 de junio de 2008

Estos días


Vaya, en todo el tiempo que llevo con este blog, creo que nunca había dejado pasar más de una semana sin escribir algo. Sin contar las veces en las que me he ido de viaje, siempre había encontrado algún momentito para actualizar, incluso cuando estaba en Huesca, donde no tenía internet en casa. En fin, entre el trabajo y la racha que llevo en general, he tenido esto muy descuidado. Hasta estuve a punto de cerrarlo del todo (lo que no habría sido una mala idea, vista la cantidad de bobadas que tengo aquí archivadas). Bueno, el caso es que no lo hice y aquí estoy de nuevo.

Me gustaría haberos recomendado la exposición de Historia de la fotografía en España, pero ya terminó. También os habría hablado de "Elegy", que me encantó, pero que me suena lejana y me entristece. O de esas páginas con viñetas de Fluvi, ya antiguas, que hice con Sonsoles para un reportaje y con las que tanto nos reímos. De hecho, si me hubiera dado un día exhibicionista de esos con los que os torturo últimamente, podría haber llegado a escribir sobre ese CD que me recuerda cosas en las que no quiero pensar, o haberos contado que hoy me he comprado "Cualquier sencilla intimidad", el cómic que cierra la trilogía que también conformaba "Torpe".

Pero no. En lugar de eso, os voy a decir que estos días he recorrido algunas de las nuevas obras de Zaragoza y he hablado con muchos ciudadanos. Y me ha encantado verlos tan ilusionados. Porque la Expo tiene mil y una cosas que se pueden criticar, pero al menos ha servido para que muchas personas sientan que, por fin, aquí también se hacen cosas. Que podemos tener un puente precioso que enseñar con orgullo a los que nos vengan a ver, o contemplar el río desde lo alto. Yo, de patriotismo, tengo muy poco. A cualquier nivel. Pero os aseguro que notar tanta alegría entre vecinos que llevaban ya demasiado tiempo sufriendo las obras me ha llegado a emocionar.

Podéis ver otras fotos de Miguel Daza en su web o en su flickr.

8 comentarios:

luciérnaga dijo...

...pues yo me alegro que sigas ;-)

besiño

Mirko dijo...

Llevo bastante tiempo queriendo ir a Zaragoza, y tengo que aprovechar que ahora está preciosa con la Expo. Además también quiero ver el Monasterio de Piedra...lo malo es que me temo que al alojamiento debe estar por las nubes...
Por otra parte conozco esa sensación de alivio/orgullo tras unas obras eternas. En mi tierra ha pasado algo muy similar.

Manuman dijo...

Aquí en Sevilla pasó lo mismo en cuanto a los ánimos de la gente y la Expo. Yo describiría las fases como: ignorancia - indignación - cabreo - impaciencia - alegría - orgullo.

No dudo de que me pasaré a ver cómo ha quedado Zaragoza y que me pasaré una y otra vez por tu blog. Marta, no nos des esos sustos...

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Pues yo, como recordarás, iba a participar en la Expo como voluntario, de hecho debía empezar precisamente hoy. Menuda descoordinación la de la Oficina del Voluntariado... Me han mareado de mil maneras, para decirme tras mucha guerra que no les consto como voluntario, sino como simpatizante (signifique eso lo que signifique). Pues bien, como deben de andar bastante escasitos de voluntarios el martes me llamaron para preguntarme si ¡confirmaba mi asistencia! Naturalmente los mandé a la porra.

Enseñanza: No volver a apuntarme voluntario para ninguno de estos eventos.

illeR dijo...

Ehh, creo que manuman has puesto las fases de Sevilla al reves. Para mi que enpezamos con el orgullo y acabamos con la indignacion de ver como todo eso se desaprovechaba

Miguel Daza dijo...

Comparto contigo también esta opinión, sólo hay que ir por la zona de la expo, alrrededores y tal, para descubrir cómo la gente está con una sonrisa y se queda asombrada, igual que yo, por nuestra nueva Zaragoza, es otra ciudad, no es la misma, es infinitamente mejor, y esto, queramos o no, es debido a la expo, sin ella, las arquitecturas con las que contamos actualmente, jamás hubieran sido construidas.

El día que hice la foto que has puesto te vi hablar con gente en ese puente. Y creo que también te vi el día de las fuerzas armadas en Zaragoza cruzando por la Puerta del Carmen cuando todavía dejaban pasar, llevabas un vestido muy chulo. Saludos Marmotiña. No dejes nunca el blog, independientemente de que no tengas tiempo para él, aquí estaremos para leerte cuando tú creas que es ese momento. Besos.

marmota dijo...

En serio, Miguel? La próxima vez dime que eres tú! :)

Leo, lo de los voluntarios es un poco caótico, me parece. Por decir algo. Aunque habría tenido su gracia verte con ese uniforme! :D

El callejón de los negros dijo...

¡Buena Expo!
Aquí todavía guardamos buen recuerdo de la del noventa y dos.

Saludos
Antonio