
jueves, 29 de noviembre de 2007
Marmota y Twitter en la prensa

lunes, 26 de noviembre de 2007
Qué bonitos ojos tienes
sábado, 24 de noviembre de 2007
¿Por qué me gusta Twitter?
Eso era al principio, claro. Ahora que he empezado a utilizarlo de verdad -podéis verlo a la derecha de la página-, es cuando me he dado cuenta de sus posibilidades. No de todas, seguro, pero por lo menos de algunas.
Además de contarle a la gente que estoy haciendo en un momento dado, que puede ser una forma simpática de relación, me parece especialmente interesante poder compartir informaciones a las que, al menos en un primer momento, no les voy dedicar una entrada más larga en el blog. Así, si me entero de algo o veo una noticia que me llama la atención pero no tengo tiempo o ganas de hablar de ella, o simplemente no hay nada que añadir, puedo comentarlo con rapidez gracias a Twitter. Obviamente, también puedo usarlo para avisar de que el blog está actualizado, abrir un debate o charlar en tiempo real sobre cualquier tema (véase Tiscar & friends hablando del EBE 2007.
Pero hay más, y como muestra, un ejemplo real. Hace unas semanas estaba terminado un reportaje sobre marketing dirigido a inmigrantes y lo comenté en Twitter. Algo tan anecdótico como eso consiguió que Sergio M. Mahugo (su twitter aquí) lo leyese y me dijera: "oye, tengo un contacto que quizá te interese". No sólo me interesó, sino que me vino muy bien. Rápido, sencillo y eficaz.
A partir de ahí, no es difícil pensar en otros muchos usos a nivel personal o profesional. ¿Foro privado de amigos? ¿Reunión virtual de empresarios? ¿El tiempo, la frase, las farmacias o la agenda del día? Seguro que hay muchos más, positivos y negativos. Al fin y al cabo, no deja de ser una herramienta más. Ni más, ni menos. Ya iremos descubriendo para todo lo que la podemos utilizar.
Y esta entrada rápida de cuatro ideas que me han pasado por la cabeza, sin más análisis, no dejaba de ser una excusa para preguntaros por vuestra opinión. ¿Alguno de vosotros usa Twitter? ¿Qué os parece?
viernes, 23 de noviembre de 2007
Betty in Blunderland
Una pequeña Betty condensa en unos seis minutos la famosa historia de Carroll, acompañada de personajes como Don Huevón, el sombrerero, el león, el unicornio o la oruga. Me encanta.
jueves, 22 de noviembre de 2007
Por este motivo...
Como el contrato que te ofrecemos es de tres cuartos de jornada, y en prácticas, los candidatos deberán llevar tres años licenciados. Voy a buscar mi libro de lógica, que hay algo por aquí que no me ha acabado de quedar del todo claro.
(¡Qué bonito es el mundo del periodismo! ¿Os acordáis de lo de "el trabajo es remunerado"?)
miércoles, 21 de noviembre de 2007
Mundo natural

martes, 20 de noviembre de 2007
Alicia a través de los ojos de Burton

domingo, 18 de noviembre de 2007
El orfanato
Ya hace tiempo que lo había prometido, pero últimamente he tenido muy poco tiempo. "El Orfanato" me gustó, sí, y me dio mucho miedo, pero no me parece la película del siglo. Y estoy convencida de que es un error presentarla como candidata a los Oscar.
Empecemos por lo bueno. Juan Antonio Bayona confirma que en España se puede hacer cine sin recurrir al drama de posguerra o a la comedia de enredo. No ha sido el primero, pero parece que aún no nos lo hemos creído del todo. Esta película de terror, centrada en la historia de una mujer que pierde a su hijo en circunstancias extrañas, es muy ágil y entretenida y, sobre todo, da mucho, mucho miedo.
Está claro que, de por sí, los niños siniestros resultan siempre muy inquietantes, pero no conseguirían nada si no estuviesen acompañados de un guión convincente y, sobre todo, una puesta en escena magnífica, con ritmo, agilidad y distancia en los momentos precisos. Y el trabajo de Belén Rueda es fundamental. ¿Quién iba a pensar hace sólo unos años que esta mujer acabaría siendo semejante pedazo de actriz? La verdad es que se come al resto con patatas, empezando por su marido en la película, Fernando Cayo. Pero claro, es que el pobre hombre tenía un papel de lo más superfluo, como si el tema no fuera demasiado con él. Y ahí comienzan las debilidades de "El Orfanato".
En primer lugar, los personajes. Unos están muy bien, y otros, o se han quedado a medias, o resultan desconcertantes. ¿A qué viene que una figura seria como Geraldine Chaplin diga "la policía mola" a mitad de escena inquietante? Muy gracioso, sí, pero está metido con calzador. Y, desde luego, si la aparición de una de las protagonistas más "terroríficas" (Montserrat Carulla) va a provocar las carcajadas del espectador en el momento más tenso posible, es que hay algo que no está funcionando demasiado bien.
Por otra parte, lo cierto es que el argumento cojea en algunos momentos. El guión está bien, no es estúpido y engancha. Pero hay detalles que no acaban de encajar del todo y, aunque no llamen demasiado la atención en un primer visionado -posiblemente porque es fácil "meterse" en la historia y pasar por alto las incoherencias-, en una reflexión posterior saltan a la vista. No es lo único que no acaba de cuadrar. El planteamiento visual es sobrio y elegante, y recurre más a la tensión psicológica que al terror de sangre y vísceras. Es por eso que cuando la cámara opta por recrearse en imágenes desagradables y efectistas, el resultado parece gratuito y forzado.
El final es, además, excesivamente largo y redundante, y la última escena sobra completamente. Es la eterna cuestión: ¿hay que dejar las cosas muy claras para que a todo el mundo le quede bien clarito, o es mejor ser sutil, aunque algún espectador no acabe de comprenderlo todo? Yo apuesto, definitivamente, por lo segundo, pero se ve que Bayona no comparte mi opinión."El Orfanato" es una buena película, no podría decir lo contrario. Es correcta y eficaz, y da muchísimo miedo, que es su objetivo. Pero no es lo mejor que se ha hecho en España, y no creo que tenga opciones de ganar el Oscar, precisamente porque podría ser perfectamente un trabajo norteamericano. El premio de habla no inglesa suele recaer en obras mucho más personales, que se pueden identificar como características del país al que representan, y ésta es todo lo contrario. Eso sin contar que el terror no parece tener demasiado reconocimiento en este certamen.
Si al menos fuese algo original, aún confiaría un poco en sus posibilidades, pero no es así. No conozco demasiado el género, pero no hay que buscar mucho para encontrar notables similitudes con, por ejemplo, "Los Otros", tanto en la historia como en la fotografía, la atmósfera, los recursos visuales o el ritmo. Y si Amenábar no lo consiguió, no veo por qué este "alumno aventajado" iba a hacerlo, por mucho que su trabajo esté muy bien hecho.
A veces parece que en España nos dejamos deslumbrar por cualquier cosa bien hecha que se salga de las producciones más habituales. Y las cosas no son tan sencillas. Aún así, "El Orfanato" no deja de ser una película de terror muy recomendable. Ni más, ni menos.
martes, 13 de noviembre de 2007
Mis robots favoritos (V): Humanoide en la guardería

lunes, 12 de noviembre de 2007
Ya.com y su asqueroso marketing telefónico
ya.com: Hola, le llamo de ya.com. ¿Tiene conexión a internet?
m.m.: Sí... (mosqueada)
ya.com: ¿Y con qué compañía?
m.m.: No creo que eso sea asunto suyo, y además...
ya.com: Clic.
Va el muy gilipollas y, además de interrumpirme para preguntarme cosas que considero lo suficientemente privadas como para que no quiera revelarlas al primer desconocido que me llama, coge y me cuelga. Ya que molestan, podrían diseñar una manera mejor de abordar a los clientes potenciales. Como me pilló el día tonto, intenté contactar con los de ya.com para transmitirles mi opinión sobre sus burdas campañas de marketing telefónico, pero los muy listos sólo tienen un 902 en su web. Qué asquerosos.
Por cierto, al que me venga con lo de "el pobre chico sólo estaba haciendo su trabajo", le responderé que, como dice mi padre, yo me voy a hacer asesina a sueldo y nadie me podrá decir nada. Y a los de ya.com, me tendréis que hacer muchos regalitos si queréis que algún día llegue a tener una buena opinión sobre vosotros.
Ya os conté ese otro incidente con este tipo de llamaditas. Cómo las odio. Ah, y de paso aprovecho para decirle a la tipa de Vodafone que no para de llamarme que no va a conseguir que me cambie de compañía así, por si casualmente lee esto. Y que me saque de su maldita base de datos de la misma manera en la que me ha metido: con rapidez y sin que yo tenga que mover ni un dedo. Que ya está bien, hombre.
domingo, 11 de noviembre de 2007
Aya Takano: Kawaii!

martes, 6 de noviembre de 2007
Mujer, española y musulmana
Yo soy absolutamente atea, pero en un momento en el que todos nos lanzamos a opinar y a juzgar sin tener demasiada idea de lo que hablamos, me pareció interesante conocer el punto de vista de estas personas, españolas conversas por decisión propia, sobre temas como el uso del velo, el papel de la mujer en el Islam o la relación entre costumbres y religión.
Este reportaje consiguió que un pirado que no debía de tener nada mejor que hacer me llamase y me gritase, algo que sólo me había ocurrido al escribir sobre el Ramadán, así que ya sé a qué tengo que recurrir cuando quiera exaltar los ánimos de ciertos lectores. Lo de que me chillen desconocidos me hace sentir muy "periodista" pero, hablando en serio, advierto de antemano que no toleraré ningún tipo de comentario racista, xenófobo o insultante en los comentarios. Se puede decir de todo, pero con educación. Y si esto se desmadra, simplemente los quitaré. Dicho esto, me encantaría leer vuestras opiniones.
lunes, 5 de noviembre de 2007
Angelina, con las mujeres periodistas

En realidad, se refiere a estas periodistas.

