sábado, 31 de marzo de 2007

Feliz (no) cumpleaños


Increíble la foto que he visto nada más entrar en el blog de La petite Echalotte. No tiene nada que ver conmigo, claro, pero, ¿a que es como una señal?

Definitivamente, esto de que el cumpleaños me haya coincidido con la mudanza no ha estado nada bien. Por suerte, mi centollo ha tenido el detalle de ayudarme a empaquetar y cargar las cosas, invitarme a desayunar y hacerme un regalito. Yo también me he comprado unos zapatos para empezar mi nuevo cuarto de siglo con buen pie.

Me apetecen dulces... ¿Por qué no tengo una tarta con velitas? Mientras soluciono ese pequeño problemilla y ordeno todos los trastos que me rodean, os dejo un vídeo para agradeceros todos vuestros mensajes y felicitaros en vuestro no-cumpleaños. Si sois Alejandro Amenábar (que, por supuesto, lee este blog todos los días) o cualquier otra persona que también cumpla años hoy, no tengáis en cuenta esa última frase.

viernes, 30 de marzo de 2007

Etapas

El problema de que tus amigos te llamen por teléfono y pregunten por ti poniendo una voz seria, sabiendo que vas a creer que es alguien que quizá quiera ofrecerte un trabajo, es que corres el riesgo de vivir situaciones como ésta:

-¿Sí?

-Hola, ¿eres Marta?

-¡Sí, y tú eres Jorge, que te he pillado! ¡Jajajaja!

-Eeeeh… No, te equivocas. Soy el director de…

Qué momentazo.

Mi estancia en Huesca llega a su fin. El lunes estaré en Zaragoza, en un medio de la competencia. Mañana haré la mudanza y, de paso, cumpliré 25 años, así que voy a juntar los nervios de los cambios con esa sensación de “qué-mayor-me-hago”.

Y no creáis, me da un poco de penilla. Hay cosas que voy a echar de menos, como pasear con Javi, decirle que es como una vaca que se va parando por las esquinas ante cualquier distracción y darle golpes en la espalda mientras le grito: “¡venga, Margarita, avanza!”.

Como despedida me ha regalado este muñequito y un libro que hacía tiempo que me debía. Me ha hecho muchísima ilusión.


jueves, 29 de marzo de 2007

Please don't take him even though you can

A pesar de lo extraño que resulta escuchar a Jack White suplicando a Jolene que no se lleve a su hombre, me encanta esta variante de la canción de Dolly Parton.

Otras versiones: Hardly Wait, Candy, Enjoy The Silence

miércoles, 28 de marzo de 2007

PhotoEspaña: Accidente de bicicleta

Aunque es un tema del que no tengo ni idea, como ya he comentado alguna vez, me encanta mirar galerías de concursos o exposiciones de fotografía. Curioseando por la web de PhotoEspaña, que celebra este año su décima edición, he encontrado algunas imágenes estupendas.

Aquí os dejo una de
Julia Fullerton-Batten, titulada “Accidente de bicicleta”, que me parece fascinante.

Desde el 30 de mayo y hasta el 22 de julio se podrán visitar en Madrid las más de 60 exposiciones. Mientras tanto, a buscar por internet. La página oficial, aunque completa, no es demasiado cómoda, así que os dejo los enlaces a las noticias de El País, de El Mundo y a la galería de imágenes de 20 minutos.

martes, 27 de marzo de 2007

Espejito mágico

¿Os acordáis de cuando en “Clueless (Fuera de onda)” el personaje interpretado por Alicia Silverstone se hacía fotos para ver qué tal le quedaba la ropa? Han pasado doce años y leo en El País que la idea ha evolucionado. Ha evolucionado muchísimo.

Algún seguidor del cuento de Blancanieves ha diseñado un espejito al que le puedes preguntar qué tal te queda la ropa (o si eres la más guapa del lugar, supongo). El artilugio no es todo lo mágico que cabría esperar y funciona con una cámara que registra imágenes que se pueden ver por internet con una autorización previa. Según dicen, la idea no es lanzar una nueva web para voyeurs, sino facilitar que tus amigos, tu madre o tu estilista puedan aconsejarte sobre las prendas que te pruebas.

A mí, que soy como una abuela desconfiada ante
los retos de la tecnología, la idea no me gusta un pelo. Ya tengo bastante con esas cortinillas ridículas de los probadores de las tiendas que hacen que cualquiera que pasa me pueda ver el culo, como para que encima lo hagan sin haberse tomado la molestia de acompañarme. Claro, se supone que me hacen un favor con sus sugerencias y opiniones, pero aún así no lo veo muy claro. Pero bueno, también pasé mucho tiempo sin móvil, así que no hay que hacerme demasiado caso.

Al que seguro que le encanta el invento es a mi amigo Javi, que es un enamorado de la reina mala de Disney. ¿Cómo puede alguien adorar a un dibujo que grita “soy la más bella” mientras viste una especie de traje de neopreno debajo de un hábito morado? Es algo que yo, por lo menos, jamás entenderé. Lo del espejito, sin embargo, quizá -sólo quizá- pudiese llegar a convencerme, aunque no creo que lo pruebe a corto plazo. Sospecho que los almacenes Bloomingdale’s de Nueva York, donde han lanzado el aparatito, no están hechos para el populacho sin vacaciones como yo.


lunes, 26 de marzo de 2007

Cuando voy al trabajo

Todos los días, cuando voy al trabajo, recorro un trocito del Camino de Santiago.

domingo, 25 de marzo de 2007

El sujetador cumple años

El sujetador, queridas, celebra este año su centenario. Como da mucho juego, bastantes medios de comunicación se han lanzado a hablar del tema y hacer un repasillo a su historia. 20 minutos hasta le ha dedicado una de sus galerías de fotos, pero no os hagáis ilusiones, porque no es nada espectacular.

Dice un artículo de XL Semanal que “ella siempre recuerda con horror el sujetador de Licra, estilo deportivo, color verde botella, que su madre le compró en su adolescencia”. ¡No puede ser! ¿Cómo lo saben? No me lo compró mi madre ni lo recuerdo con especial horror, pero, ¿cómo saben que yo tenía uno de ésos? ¿Es que todas hemos tenido un sujetador “de Licra, estilo deportivo, color verde botella”? Increíble, nos tienen controlados.

Por suerte, nadie ha esperado nunca de mí que empezara a quemar mis sujetadores. Menos mal. No sólo porque sentir que ellas prefieren seguir su propio ritmo cuando vas andando es un coñazo, sino porque, además, no me apetece destrozar mi ropa interior, que bastante dinero me ha costado. Incluso cuando vas hecha un horror, saber que lo que llevas debajo es bonito siempre te hace sentir un poco mejor. ¿A que sí? Va, no me hagáis quedar como una estúpida y decidme que a vosotras también os pasa...

Por cierto, yo he aprovechado la excusa del aniversario -tan válida como otra cualquiera- para renovar el cajón de la ropa interior. Ya me vale. Al fondo había cosas espantosas de hacía unos diez años, que han sido convenientemente sustituidas por trapitos monos. Ah, lo del aniversario no lo recordé hasta después de haber llegado a casa, pero no importa. La excusa vale igual.

sábado, 24 de marzo de 2007

Las palabras no lo dicen

En los últimos días he pasado por la duda, la inquietud, el nerviosismo, la incertidumbre, la ilusión y la melancolía. ¿Los motivos? Diversos, pero no me apetece hacerlos públicos. Al menos, no ahora.

En vez de eso, aprovecho la entrada para colgar esta imagen tan bonita que encontré gracias al blog de Kahlo. Stella Im Hultberg tiene una galería tremendamente sugerente, y casi cada uno de sus dibujos me transmite algo. Lo de éste, desde luego, tiene que ver con alguno de los pensamientos me están cruzando por la cabeza y no me apetece expresar con palabras. O no sé expresar con palabras, que en cierto modo viene a ser lo mismo.


Sí, lo sé. A veces me pongo de un ñoño...

viernes, 23 de marzo de 2007

Mamma Mia!

Pablo estaba fascinado. Me resultó difícil conseguir que soltara la cámara. Pero ahora me alegro porque, gracias a él, tengo este recuerdo divertido de mi viaje a Venecia.

El kioskero se lo pasa bien. La italiana gesticula "a la italiana". Pero lo mejor es el perro, que parece pensar: "Ante todo, mantén tu dignidad. Si no haces nada, seguro que nadie se da cuenta de que llevas una peluca azul con antenas de maripositas". Ah, amigo, tus esfuerzos fueron inútiles.

Un día de 2004

Cuando le dediqué la entrada a la “Gente en punta” os comenté que había visto en un reportaje de un semanario -que sigo sin recordar- una serie de fotografías que me habían encantado y que yo atribuía al mismo autor. En realidad, eran de dos.

Viendo ahora unas y otras es obvio que no tienen mucho en común, pero espero que no me lo tengáis en cuenta. Yo no entiendo nada de estas cosas y, en mi memoria, recordaba un artículo sobre una única persona.

Unas eran las de Li Wei, de las que ya puse un par. Las otras eran de Cui Xiuwen. Estoy segura de que os sonará esta versión de la “última cena”. Aunque parezca increíble, me costó muchísimo encontrar el nombre de la artista a partir de esta obra, de la que no conocía el título. Pero lo conseguí, y aquí os dejo esta imagen, también bastante conocida, que me encanta.

miércoles, 21 de marzo de 2007

Mis robots favoritos: Chii

Después del animado debate sobre los robots de hace unos días, le voy a dedicar la entrada que prometí a mi robot favorito. Ni R2-D2, ni Terminator, ni siquiera Bender. Mi preferida, sin ninguna duda, es Chii (técnicamente una Persocon).

Pocas series me han enganchado como "Chobits". Y nunca pensé que podría llegar a llorar con algo así: "¿Formatear? ¡Nooooo! ¡No podéis acabar con su memoriaaaa!"

Chii es muy dulce y muy mona. Y no es un Persocon cualquiera. Es normal que Hideki se vuelva loco. No os cuento más, podéis verla aquí. Y como bonus, Sumomo.

Mi segundo favorito es Marvin, el robot deprimido de "La guía del autoestopista galáctico", pero no he encontrado ningún vídeo con la suficiente calidad. ¡Otro día será!

martes, 20 de marzo de 2007

Padres e hijas

Ayer fue el Día del Padre. Pero ayer no tuve tiempo de escribir nada, así que mi entrada dedicada a los papis tendrá que salir con retraso.

Estos días, en vez de pensar en un regalo para el Gran Capitán -que es lo que debería haber hecho, porque bien que se lo merece-, estuve dándole vueltas a relaciones padre-hija de película. Aquí está mi pequeña lista.

Mulan
Mi película de Disney favorita. La hija que se disfraza de guerrero para evitar que su padre, ya anciano, vaya a combatir, a pesar de que ello suponga deshonrar a su familia. Cuando vuelve, victoriosa, le entrega el emblema y la espada que el emperador le ha dado como reconocimiento a sus hazañas. Y él tira los obsequios, la abraza y le dice que no hay mayor regalo y honra que tenerla como hija. Cada vez que mi padre y yo vemos la escena, nos secamos las lagrimillas disimuladamente.

Million Dollar Baby
Me da igual que no sean familia. Pocas veces se ha visto semejante ternura paternal hacia una hija, especialmente cuando ésta ya está tan crecidita. Y no estoy hablando simplemente del final… Creo que la impresionante sensibilidad del tipo-duro-Eastwood nunca dejará de sorprenderme.

Leon, el profesional
Otros sin lazos de sangre. El asesino a sueldo que acaba haciéndose cargo de una pequeña -y ya guapísima, por cierto- Natalie Portman que acaba de perder a su familia y que quiere aprender a matar. Una cría con la que al principio no sabe qué hacer y por la que termina dándolo absolutamente todo. Todo, todo, como sólo el mejor padre podría hacer.

Mi chica
No he vuelto a ver esta película desde que era pequeña, así que es posible que la tenga un poco idealizada. Sin embargo, recuerdo a un padre viudo que no acierta a comprender a su hija y a una hija que busca desesperadamente la atención de su padre. La relación más habitual del mundo, vamos. Como muestra reciente, y extrema, “
Babel”.

En fin, hay un montón: el padre que no se entera de nada de “¿En qué piensan las mujeres?”, los “mi-niñita-es-la-mejor” de “Armageddon”, “Adivina quién” o tantas otras, el incapaz de proteger la virtud de su hija en “Samaritan Girl”, la historieta del padre-amante de “Mi padre, ¡qué ligue!”, el que no consigue salvar a su preciosa hija en “El perfume”...

¿Se os ocurren más?

Como bonus, dos relaciones hijo-padre con mucho más en común de lo que se diría en un principio: “Big Fish” y “Las invasiones bárbaras”. Dos padres idealistas en su lecho de muerte a años luz de sus hijos. Y dos hijos que, a pesar de todo, no abandonarán a sus padres. Buenos finales, en ambos casos, aunque personalmente siento debilidad por el de la película de Tim Burton.

domingo, 18 de marzo de 2007

Mañana de domingo

Hace tiempo leí en algún sitio, no recuerdo dónde, que las mañanas de los domingos son para pasarlas haciendo el amor. En lugar de eso, yo estoy aquí, trabajando.

Me pregunto qué estará haciendo la persona que lo dijo…

Si busco "Sunday morning" en devianart, me sale esta imagen de Bexe. Muy apropiada.

sábado, 17 de marzo de 2007

El futuro ya está aquí

Acabo de leer sobre esta exposición en 20 minutos y me ha encantado. Ya lleva tiempo circulando por distintos sitios y, salvo que alguno de vosotros esté por Bilbao, los demás, como yo, tendréis que conformaros con la web. Que está muy bien, todo hay que decirlo.

Se trata de “Futour, un tour por el futuro” -con el nombre no se han matado a pensar, desde luego-. Su autor, Pep Torres, ha creado y construido una serie de productos que podrían existir en los próximos 300 años. Hay marcas y logotipos ficticios y un grupo de inventores imaginarios con su propia y particular historia.

Los objetos son divertidos, pero eso no es todo. Con mayor o menor lucidez, según los casos, la muestra pone de manifiesto situaciones que ya están entre nosotros y hemos asimilado completamente.

Os pongo un par de ejemplos, uno frívolo y otro trágico, a ver qué os parecen.

Tube Fashion

Como impulsada por la fuerza de la gravedad, la moda, que en el siglo XXI había bajado cada vez más la cintura de los pantalones para dejar al descubierto ombligos y ropa interior, llegó a su punto álgido de la mano de la diseñadora barcelonesa de origen japonés Nokito Mas.

Nokito eliminó directamente la cintura del pantalón y redujo éste a dos perneras sueltas; de esta forma, la ropa interior quedaba totalmente al descubierto. Este concepto rompedor que caló rápidamente entre los más jóvenes recibió el nombre de Tube Fashion y dio el pistoletazo de salida para que los fabricantes de ropa interior cambiaran radicalmente sus colecciones dado el nuevo paradigma de la moda.

La evolución de la ropa interior que cada vez se asemejaba más a pequeños pantalones cortos llevó a que en 2095 las perneras volvieran a juntarse con la cintura y se recuperara el tradicional pantalón... ¡de cintura alta!

Para aquel entonces, Nokito ya había amasado una inmensa fortuna con su invento.

Lotto War

Sucumbiendo a presiones de la industria armamentística y otras corporaciones con intereses económicos supranacionales, en 2300 se instauró la terrible Lotto War. Un bombo marcaba el país que iba a ser arrasado y el otro el motivo que se argumentaría para tal acción.

El sorteo se celebraba cada 4 años y era televisado en directo en un show maratoniano. Una vez designado el país en cuestión, los habitantes disponían de quince días para abandonar sus hogares y refugiarse mientras todo era destruido. Una vez la destrucción era total podían solicitar, a las compañías designadas, la reconstrucción de sus hogares con créditos a bajo interés.

La Lotto War se regía por unas reglas muy escrupulosas con el objetivo de 'civilizar' la destrucción y la muerte: a un país no le podía tocar dos veces seguidas, si la Lotto War coincidía con un Mundial de Fútbol se posponía algunos meses para no quemar audiencias, etc.

A pesar de las voces críticas que despertó esta lotería, eran muchos los que afirmaban que esto se venía haciendo desde siempre, con la única salvedad de que, antiguamente, en el bombo no estaban todas las bolas.

jueves, 15 de marzo de 2007

A mi amiga Ingrid le encantaba Bukowski

A mi amiga Ingrid le encantaba Bukowski. La recuerdo a menudo con un libro suyo en la mano. Hace algún tiempo leí “Pulp” y, aunque me resultó entretenido, no me pareció nada del otro mundo. Por eso, la semana pasada, cuando fui a la biblioteca buscando algo que leer, pasé de largo por sus obras. No fue hasta después de un rato, cuando no encontraba nada que me interesara y se me empezó a echar el tiempo encima, cuando decidí coger algo suyo. Se trataba de la recopilación de relatos “Se busca una mujer”, y contenía algunas historias que me encantaron.

Como ya hice cuando hablé de Colette y de Roald Dahl, os dejo aquí un fragmento de una, “No hay camino al Paraíso”:

Yo estaba sentado en un bar de Western Avenue. Era alrededor de medianoche y me encontraba en mi habitual estado de confusión. Quiero decir, bueno, ya sabes, nada funciona bien: las mujeres, el trabajo, el ocio, el tiempo, los perros...

(...)

Bueno, pues yo estaba allí sentado y aquí que entra una con el pelo largo y moreno, un bello cuerpo y tristes ojos marrones. (...) Pidió un vino seco. Entonces me preguntó lo que estaba bebiendo.

–Escocés con agua –contesté.

–Y sírvale al señor un escocés con agua –le dijo al barman.

Bueno, esto no era muy normal.

Abrió su bolso, cogió una pequeña jaula, sacó de ella unos hombrecitos y los puso sobre la barra. Tenían alrededor de diez centímetros de altura, estaban apropiadamente vestidos y parecían tener vida. Eran cuatro: dos mujeres y dos hombres.

–Ahora los hacen así –dijo ella–. Son muy caros. Me costaron cerca de 2.000 dólares cada uno cuando los compré. Ahora ya valen cerca de 2.400. No conozco el proceso de fabricación, pero probablemente debe ser ilegal.

Estaban paseando sobre la barra. De repente, uno de los hombrecitos abofeteó a una de las pequeñas mujeres.

–¡Tú, perra! –dijo–. No quiero saber nada más de ti.

–¡No, George, no puedes hacerme esto! –gritaba ella llorando–. ¡Yo te amo! ¡Me mataré! ¡Te necesito!

–No me importa –dijo el hombrecito, y sacó un minúsculo cigarrillo, encendiéndolo con gesto altivo–. Tengo derecho a hacer lo que me dé la gana.

–Si tú no la quieres –dijo el otro hombrecito– yo me quedo con ella, yo la amo.

–Pero yo no te quiero a ti, Marty. Yo estoy enamorada de George.

–Pero él es un cabrón, Anna, un verdadero cabronazo.

–Lo sé, pero le amo de todos modos.

Entonces el pequeño cabrón se fue hacia la otra mujercita y la besó.

–Creo que se me está formando un triángulo –dijo la señorita que me había invitado al whisky­. Te los presentaré. Ese es Marty, y George, y Anna y Ruthie. George va de bajada, se lo hace bien. Marty es una especie de cabeza cuadrada.

–¿No es triste mirar todo esto? Erh... ¿Cómo te llamas?

–Dawn. Un nombre horrible, pero eso es lo que a veces les hacen las madres a sus hijos.

­–Yo soy Hank. ¿Pero no es triste...?

–No, no es triste mirar todo esto. Yo no he tenido mucha suerte con mis propios amores, una suerte horrible, a decir verdad.

–Todos tenemos una suerte horrible.

–Supongo que sí. De todos modos, me compré estos hombrecitos y ahora me entretengo en mirarlos, es como no tener ninguno de los problemas, pero tenerlo todo presente. Lo malo es que me pongo terriblemente caliente cuando empiezan a hacer el amor. Es la parte más difícil para mí.

–¿Son sexys?

–Muy, muy sexys. ¡Dios, me ponen de verdad caliente!

(...)

George estaba besando a Ruthie, acariciando sus pechos. Ruthie estaba empezando a calentarse.

–Ruthie está empezando a calentarse –le dije a Dawn.

–Sí que lo está. Está empezando de verdad.

Yo también me estaba poniendo cachondo. Abracé a Dawn y la besé.

–Mira –dijo ella–, no me gusta que hagan el amor en público. Me los voy a llevar a casa y que lo hagan allí.

­–Pero entonces no podré verlo.

–Bueno, sólo tienes que venir conmigo y podrás.

(...)

Abracé a Dawn. Comenzamos a besarnos. Cuando parábamos, sus ojos pasaban de mirarme a mí a mirar a los hombrecitos fornicando, y luego volvía a mirarme de nuevo a los ojos. Yo seguía siempre su mirada.

El pequeño Marty y la pequeña Anna también estaban mirando.

Mira –decía Marty–, ellos lo están haciendo. Nosotros deberíamos hacerlo también. Incluso las personas grandes van a hacerlo. ¡Míralos!

–¿Oíste eso? –le pregunté a Dawn–. Ellos dicen que vamos a hacerlo, ¿es verdad eso?

–Espero que sea verdad –dijo Dawn.

(...)

martes, 13 de marzo de 2007

Robots

Leí hace un par de días que Corea del Sur pretende adoptar este año el primer código ético para robots del mundo. Personalmente, creo que es adelantarse a la realidad. Pero además, y como siempre he dicho mientras todos a mi alrededor se reían por tener “teorías” sobre este tema, los problemas aparecerán por crear objetos demasiado similares a los humanos.

Si algún día llegan a inventarse robots capaces de sentir -y digo sentir, no pensar-, habrá que aceptar que estamos ante una especie de forma de vida alternativa, con todo lo que ello conlleva. Pero hasta entonces, un robot, por muy sofisticado que sea, seguirá siendo un objeto, y no una persona.

Ése es el principal problema que encontré en “Inteligencia artificial” (la película, que no sé si estaba bien o mal adaptada). Vamos a ver, se supone que David era el primer niño robot con sentimientos. El primero. Los de antes, no. Podían tener inteligencia, e incluso mecanismos de autoprotección, pero no sentimientos. Por lo tanto, hay cosas que no tenían sentido. Como, por ejemplo, que el gigoló se comportase como alguien que siente cariño por el niño. O siente, o no siente. Y si no siente, ¿por qué se comporta como si lo hiciera, contradiciendo así a su programa? Por otra parte, por cruel que pareciese en la película -y parecía muy cruel, desde luego-, si los robots no sienten, lo del “mercado de la carne” que salía en la peli no sería peor que disfrutar tirando un televisor por la ventana.

Eso me lleva a lo que decía antes: los problemas aparecerán por crear objetos demasiado similares a los humanos. Si aparecen, claro, pero ya hay quien habla de robots que van a empezar a reclamar sus derechos. Su apariencia humana es, en realidad, lo único que nos hará plantearnos si tenemos que tratarlos bien -aparte del tema ecológico de que no es plan ir destrozando estas cosas porque sí-, y si tienen derechos y demás. Si tengo un ordenador con forma de lavadora que me limpia la casa y pita si está corriendo el riesgo de sufrir algún daño, no lo veré de manera diferente a cualquier otro aparato. Pero si tiene aspecto de persona y llora cuando alguien empieza a darle a todos los botones a la vez, pues me dará mucha pena y me sentiré mala y culpable.

Por eso no quiero robots que me den las gracias ni que se adelanten a mis deseos. Que no me sonrían ni me consuelen. Y que no me besen. A no ser, claro, que de verdad lo hagan de corazón.

La ficción es otra cosa. Cualquier día le dedico una entrada a mis robots favoritos.

domingo, 11 de marzo de 2007

La alegría de las residentes

Maldita Siniestra tiene en su blog una bonita colección de terrores cotidianos. Yo me parto de risa cada vez que cuelga uno nuevo, os lo aseguro. Por eso espero que esté orgullosa de mí cuando vea el maravilloso calendario que encontré sobre la mesa de mi compañera Cris (a la que, por cierto, quiero agradecer que me escaneara esta joya).

“Así son las Hermanitas, la alegría de las Residentes”. Atención a esa frase. ¿Es posible que esas dos “hermanitas” sean la alegría de las residentes? Horror, terror y pavor ante semejante revelación.


sábado, 10 de marzo de 2007

Se venden famosas

¿Alguna vez habéis soñado con tener una muñeca hecha a vuestra imagen y semejanza? Yo no, desde luego. Ya os hablé de mi pequeño problemilla con estas cosas, y me preocuparía pensar que cualquiera pudiese hacerme vudú.

Seguro que a la pobre Britney tampoco le ha hecho mucha gracia verse en eBay rapada y con camisa de fuerza, pero es el riesgo que se corre cuando eres una estrella y se te va la olla.

En cualquier caso, sé que todos vosotros estáis muy tristes por no haber llegado a tiempo a la subasta. Por eso os dejo aquí el enlace a la web de Juan Albuerne y su colección de muñecas de celebridades, donde podréis encontrar alguna sustituta. El parecido, en algunos casos, es asombroso. Venga, a buscar a vuestra favorita.

Como bonus, os dejo aquí una historia de muñecas que me encantó, por cortesía de Grampus.

viernes, 9 de marzo de 2007

Entrañable vs. Terrorífico

Isabel nos dijo que nos iba a reenviar un bonito mail que le había llegado con una historia emotiva. Seguro que muchos la conocéis, porque circula por Internet desde hace bastante tiempo. Se trata de la imagen de un feto que, durante una operación intrauterina, saca la mano y se agarra al médico.

- A ver, a ver… Seguro que está trucada.

- Te lo mando…

- Bufff, un PowerPoint.

- Espera, que ahora sale.

- ¡Aaaaaaaaah! ¡Voy a tener pesadillas!

- ¿No te parece conmovedor?

- ¡No! ¡Me resulta terrorífico! ¡Es como en Alien! ¡Aaaaaaah!

- …

Está claro que no tengo sensibilidad.

jueves, 8 de marzo de 2007

El 8-M no voy a reivindicar nada

Hace un año, escribí esta entrada con motivo del Día Internacional de la Mujer. Ahora mismo me deprime mucho volver a pensar en todas las cosas en las que todavía nos queda un gran camino por recorrer. Tampoco me anima ponerme positiva y fijarme en los avances, porque parecen sólo pequeños pasitos que debieron ser andados hace ya mucho tiempo. De todas formas, ya podréis leer sobre todo eso en un montón de sitios.

Por eso os dejo esta imagen de la portada de El país de hoy que me ha parecido divertida. Mirad cómo observan todas al ministro Moratinos mientras el pobre hombre busca su lugar en la foto oficial del encuentro entre mujeres de África y España que se celebra en Madrid. Al final se quedó en una esquinita. La foto realmente buena es la que sale en la edición impresa, porque en la digital la han cortado y sólo se le ve la espalda, pero ya os hacéis una idea.


foto: Gorka Lejarcegi

miércoles, 7 de marzo de 2007

Radio no, tostadora

Quiero comprarme una tostadora de Hello Kitty desde que descubrí su existencia por una novela de Marian Keyes. En el número de este mes de la Rolling Stone, que ya me dio juego para esta entrada, descubro que Wayne Coyne, cantante de los Flaming Lips, tiene una en un rinconcito de la cocina. Los de la revista piensan que es una radio y lo comentan, pero se equivocan. Es justamente la tostadora que yo quiero.

lunes, 5 de marzo de 2007

Niñitas extrañas

En 2001, Tori Amos cogió un puñado de canciones de artistas masculinos y las reinterpretó desde una óptica femenina en su disco “Strange Little Girls”. La versión de “Enjoy the Silence” de Depeche Mode me pone la piel de gallina.


Otras versiones: Hardly Wait, Candy

domingo, 4 de marzo de 2007

Hot Rolling

Publica la Rolling Stone española de este mes un "Especial Hot" con las 20 portadas más calientes de la historia de Rolling. ¿Hacemos una lista alternativa?

La sensual: Angelina Jolie (julio 2005)
Apostar por Angelina es un acierto seguro. A pesar de su extraño parecido con Yola Berrocal, sus ojos, sus labios y su aire de chica de mundo la han convertido en un icono de la belleza -a ver cuanto tarda en salir el listo "pues a mí no me gusta"-. Aunque ha aparecido más de una vez en la revista, yo me quedo con la portada en la que enseña los tatuajes tumbada sobre la hierba.


La obvia: Britney Spears (abril 1999)
Vale, Britney es muy repelente y se ha convertido en una estrella decadente y patética. Pero no se puede negar que la chica ha tenido sus momentos, y esta portada Lolita-Barbie, donde la sutileza brilla por su ausencia, habrá servido de inspiración, seguro, para las fantasías de más de uno.


La traviesa: Drew Barrymore (junio 1995)
¿Porque tiene cara dulce y pasado oscuro? ¿Porque es divertida y sabe reírse de sí misma? ¿Porque no tiene aire de “mírame y no me toques, que me estropeas el peinado”? No sabemos dónde radica su encanto, pero Drew demuestra que un primer plano juguetón puede ser mucho más sexy que unas enormes tetas con encaje.


La enigmática: Fiona Apple (enero 1998)
Tengo la ligera sospecha de que la elección de la portada de Fiona en el agua es muy femenina. En cualquier caso, esta reencarnación de Ofelia me resulta hipnóticamente sugerente.


La masculina: Red Hot Chili Peppers (octubre 1995)
¿Quién ha dicho que sólo pudieran salir chicas? La Rolling ha sacado a unos cuantos tíos al natural en sus portadas. Mi favorita, sin ninguna duda, es la de los Peppers.


La inesperada: Christina Ricci (diciembre 1999)
Christina tiene una cabeza muy grande, una frente muy ancha, unos labios muy finos y unas formas mucho más redondeadas de lo que se suele considerar aceptable en el mundillo de los deseados. Y, sin embargo, también tiene algo que resulta irresistible. Difusa y transparente, esta imagen se merece un huequito en esta lista.


La hortera (¡y la española!): UPA Dance (abril 2003)
Esta portada es horrible. Vulgar, excesiva e incluso desagradable. Pero ¿quién se habría atrevido a sacar a estos tres elementos así? Aunque sólo sea por eso, que no caiga en el olvido.


En teoría, la revista se basaba para esta selección en los especiales "Hot Issues", pero no todas las portadas que sacan salen de ahí. Las mías, tampoco.

sábado, 3 de marzo de 2007

La Wii y el porno

20 minutos me ha engañado. Uno de sus titulares me ha hecho fantasear con lujuriosas posibilidades que se han desvanecido como el humo al leer la información. Porque, vamos a ver, ¿qué piensas si lees "Un grupo cristiano ataca a la Wii diciendo que es una puerta abierta al porno"? ¡Pues claro, que además del tenis y las peleas hay otros juegos de los que todavía no te han hablado! Pero no, nada de eso. La queja de The Porn Talk (que aparentemente basa su existencia únicamente en la necesidad de advertir a los hijos sobre los peligros de la pornografía) se centra simplemente en que el aparatito te permite conectarte a internet.

Pues vaya...

viernes, 2 de marzo de 2007

Adiós al Fantasma

Si eres de Zaragoza, una ciudad que, en general, no suele destacar especialmente por nada, te hace muchísima ilusión escuchar a gente de fuera que coincide en señalar que la capital aragonesa le encanta para salir. Yo estudié en Barcelona y, aunque a nivel cultural y de espectáculos es un sitio estupendo, siempre pensé que, en cuanto a bares, Zaragoza le daba mil vueltas.

Hoy publica el Muévete -suplemento del Heraldo de Aragón- que “El fantasma de los ojos azules” cierra. La de mañana será su última noche. Y es una pena, porque aunque por mi exilio oscense no pueda disfrutar de la ciudad todo lo que me gustaría, “El fantasma” es precisamente uno de esos lugares que hacen que te sientas orgulloso cuando un amigo viene de visita y asegura que alucina con los locales de aquí. Si no recuerdo mal, hasta los de Sidonie lo mencionaban en los agradecimientos del “Shell Kids”. Prometo comprobarlo en cuanto llegue a casa y, si es así, espero que me deis cinco puntos en el concurso de referencias modernitas, que se sumarán a los tres que ya tengo por el simple hecho de dedicar una entrada a este tema.

Pues nada, si alguien pasa por Zaragoza y le apetece acercarse, aunque sólo sea para hacerle una foto al diorama de Óscar Sanmartín que sale en la portada de “El escarabajo más grande de Europa” de El niño gusano, acechar furtivamente para ver si el sofá se queda libre o discutir qué es lo que más le gusta de la decoración mientras se resbala de la banqueta -¿o eso sólo me pasa a mí?-, ya sabe, en la calle La Paz. Y oye, si Héroes del silencio vuelven, puede que esto tampoco sea una despedida definitiva.

jueves, 1 de marzo de 2007

Dreamgirls

“¡Este mundillo está lleno de altibajos!”

Me voy a abstener de entrar en el debate sobre si “Dreamgirls” es o no un biopic de las Supremes y, si es así, si está bien o mal. La verdad es que sé poco más que nada sobre la vida de estas señoritas, y tampoco es algo que me quite el sueño.

Lo que sí voy a cuestionar es que esta versión cinematográfica de la obra de Broadway sea también un musical. Porque no lo es. O, al menos, no durante todo el tiempo. Y por eso “chirría” cuando empiezan a cantarse los unos a los otros. En un musical, desde el principio aceptas el código de que la mitad de la acción transcurrirá entre los cantos y bailes de los protagonistas, y que el contenido, probablemente, no será muy complejo y estará supeditado a la forma. Sin embargo, si comienzas con una historia sobre un grupo que lucha por llegar a la fama -y que, razonablemente, incluye escenas con sus actuaciones-, continúas con un par de diálogos musicales, y terminas, nuevamente, dejando de lado este tipo de recursos, al final hay algo que resulta desconcertante. Y no sólo eso, sino que la ligereza con la que la película pasa por encima de los conflictos es un tanto excesiva para cualquier cosa que -repito- no sea un musical.

Por lo demás, “Dreamgirls” es bastante entretenida y ágil, aunque a costa de intentar abarcar demasiado y no conseguirlo más que de manera superficial. Beyoncé pasa la prueba sin problemas, aunque es gracioso que con la promoción de esta película haya ocurrido lo mismo que se narra en ella, y que la excantante de Destiny’s Child le haya hecho tantísima sombra a Jennifer Hudson, auténtica protagonista y muchísimo mejor actriz. Pero ahí están los premios -con el Oscar como colofón- para compensar.