miércoles, 21 de noviembre de 2007

Mundo natural


Era pequeña y me llevaron al zoo de Barcelona. Nos quedamos mirando extasiados el recinto de los elefantes, donde los animales comían los cacahuetes que un visitante les había lanzado. Las palomas se acercaron a picotear los granos y todos exclamamos "¡ooooooooh!", maravillados ante la belleza del mundo natural que tan poco solíamos ver en la gran ciudad.

Entonces, uno de los elefantes percibió la presencia de las palomas que le estaban quitando sus golosinas. Levantó la pata y ¡plop! Sonó exactamente igual que el estallido de una bolsa de papel hinchada. Después se limpió los restos de paloma de la pata limpiándose contra el bordillo. En el suelo quedó una mancha roja llena de plumas grises.

Ahí fue donde se acabó nuestra admiración de urbanitas por las preciosas visiones de la vida salvaje y nos fuimos, impresionados y en silencio.

9 comentarios:

GUIZMO dijo...

Me ha gustado esta entrada.

Nunca pensé en las palomas como en bolsas de patatas listas para ser reventadas pero tampoco he sido nunca un elefante.

PD- A ver cuanto tarda alguien en referirse a las palomas como "ratas con alas". Ya verás ya XDDD

las ruvis dijo...

jajajajaajajajajaja

jo. que manera de descuvrir hel marabiyoso mundo hanimal ;)

vesissss

Carabiru dijo...

Jajajajja, por culpa de Guizmo no voy a decir lo que iba a decir!

Pues vaya, más fuerte que ver a una manada de leones zampándose a una gacela en los documentales de la 2...

Yo es que soy de pueblo, y allí ves de todo...

Esther dijo...

vaya... y es que al final, el mundo animal es tan cruel como el nuestro... pero jolín qué manera más dura de descubrirlo eh! Besitoos

Mirko dijo...

Me ha hecho muchísima gracia :-D
No sé si es bueno o malo...

marmota dijo...

Menos cachondeo, que fue muy trágico. XD

carmncitta dijo...

joer, que impresión chica :(

coleto dijo...

Supongo que ahora los elefantes bien lejos después de ese trauma infantil.

El lunático Barry dijo...

jajaja, que bueno, eso es muy bueno para una biografía...