viernes, 5 de octubre de 2007

Maletín Literario para las familias chilenas

El País contaba hace unos días que un jurado compuesto por 13 personas ha seleccionado 49 obras literarias para repartir en Chile entre la familias de escasos recursos. Según informa El Mercurio, fuente citada por el diario español, de entre esta lista se escogerán los títulos que darán forma a cada "Maletín Literario", que, en principio, deberá incluir como mínimo cinco libros. La iniciativa todavía tiene que ser desarrollada, pero la idea es que cada familia tenga un diccionario enciclopédico y unos cuantos títulos, que no tienen por qué coincidir con los del vecino, de forma que se puedan intercambiar.

No me atrevo a opinar sobre las ventajas e inconvenientes de la medida, porque desconozco aspectos tan básicos como la cantidad de bibliotecas que hay en Chile, pero, dejando de lado ese debate (que podéis seguir brevemente en los comentarios a la información de El País), la verdad es que la lista me llama la atención. Reconozco que hay bastantes obras que no conozco ni por fragmentos (tengo que admitir que no he leído demasiada literatura hispanoamericana), pero me resulta curiosa la presencia de, por ejemplo, dos títulos de Tim Burton o dos cómics franceses cuando hay muchísimos autores reconocidídimos, y al mismo tiempo suficientemente accesibles como para iniciar a alguien en la lectura, que no aparecen.

Y a vosotros, ¿qué os parece esta selección?

La lista de libros está aquí. Aquí, "las preguntas que surgen ante el Maletín Literario", y aquí, las opiniones del jurado.

Editado 07.10.07: La escritora Marta Blanco, miembro del jurado, reflexiona sobre el tema aquí. Sus opiniones son bastante interesantes.

9 comentarios:

El lunático Barry dijo...

sin pecar de fanático a mí me encanta la novela hispanoamericana, y Horacio Quiroga es un autor que recomiendo, sus cuentos se VIVEN (sí, con mayúsculas).
PD: Como opinión personal diré que si lees Cien años de Soledad y te escasean los libros, no cojas La casa de los Espíritus hay libros mucho más diferentes entre sí.

Hiscariotte dijo...

Me parece bien la inclusión de cuentos infantiles, incentivar a los niños a la lectura, aunque alternaría uno de cuentos de Oscar Wilde con su Dorian Gray. Yo hubiese incluído alguna novela de Baricco; Salinger está bien; falta Auster; faltan Cortázar y Borges. Pero bueno, me imagino que más indignado ha de estar Harold Bloom.

Anónimo dijo...

Por muy diversa que sea la lista, es difícil que todo el mundo coincida en el criterio de las que le parecen imprescindibles. Hay demasiada literatura como para que existan obras que reúnan una opinión unánime.

Akira Hokusai dijo...

muchos de esos libros que se se van a repartir son los tipicos libros que hacen leer en la escuela, libros que son "clasicos" de la literatura chilena como "Hijo de ladron" o los 2o poemas de neruda .la idea es buena pero no se si la cosa funcionara tan bien ya que en chile somos malos para leer libros y eso de deve a muchos factores que si te lo contara aqui seria muy laaaargo este comentario(^__^)! saludos
posdata, no leas tanto el mercurio el m3rcurio casi nunca dice la verdad..

marmota dijo...

Bueno, no lo leo ni mucho ni poco. Simplemente lo miré porque lo citaban como fuente. :)

jobu dijo...

Bueno lo más importante es que están Tin Tin y Asterix, los demás sobran ;P.

Anónimo dijo...

Soy chilena y este tema ha tenido gran revuelo en mi país. Además de las múltiples críticas a la lista (elegida por una comisión bastante heterogenea) entra en juego la utilidad real de un maletín como este en familias de escasos recursos donde los niveles de alfabetización (especialmente de los padres) son bastante bajos como para leer algunos de los libros incorporados (sin menospreciar a nadie). No es una discusión fácil ya que sabemos que siempre es bueno incorporar estos recursos en familias que no pueden obtenerlos (entendamos que en Chile el impuesto a los libros es altísimo) pero el tema está en que, para que realmente este maletín sea utilizado y aprovechado, implica un plan de lectura, que incluya motivación por la lectura, beneficios de este "hábito" y un trabajo especialmente dirigido a los niños, que en este caso, pueden ser buenos precursores de hábitos de lectura en sus padres.
Otro tema es que los recursos utilizados en este programa son altos para un gobierno que aún tiene en carpeta soluciones habitacionales, sueldos, y educación especialmente dirigidos para estas mismas familias.

marmota dijo...

Muchísimas gracias por tu comentario. Está bien poder conocer el punto de vista de alguien de Chile.

Marcelo Sánchez Ahumada dijo...

Por cierto si alguien me regalara una plancha, no significaría en absoluto un incremento sistemático de mis capacidades domésticas. Aun si , en un arrebato de inspiración artística, el generoso benefactor de la presentación personal decidiera regalarme una plancha a carbón por sus innumerables propiedades contra las arrugas y su increíble compromiso estético como artefacto de colección. Será probablemente este último el uso escogido por mí para tan particular regalo, es más, podría asegurarles que combinaría muy bien con espacios intrascendentes de mi hogar. Pues bien, es claro que el sólo hecho de recibir un generoso regalo no garantiza en absoluto su valoración más allá de la gratuidad con que se entrega.
Por el contrario un regalo impuesto puede ser signo de molestia y contrariedad para quien lo recibe ( si no me cree , regale a su señora un artefacto como el mencionado o algún otro utilitario gastronómico en su aniversario).
Es por lo anterior que el sentido común nos indicaría que un regalo ha de considerar no solo lo que creemos sea lo mejor para el otro sino sus intereses y por supuesto su predisposición a usarlo o valorarlo.
Esa lógica también nos indica que en lo posible dicha empatía se traduzca en un ejercicio directo o indirecto de libertad como manifestación de confianza y vínculo. Todo esto valga para tratar de entender los fundamentos o la falta de alguno de ellos en la legítima discusión en torno al maletín literario. Pensar que por el solo hecho de entregar un set de libros vamos a fomentar la lectura es subestimar las grandes necesidades en el aprendizaje y la transferencia cultural en sectores más deprivados. Por cierto que contribuye, pero en absoluto resuelve el problema de fondo que es motivar la lectura como herramienta de desarrollo personal e inserción laboral, mediante la adquisición de hábitos y competencias que proporcionen las capacidades para entender el entorno y fomentar el diálogo.
Otro elemento que requiere revisión es la configuración del maletín de manera dirigida y centralizada con el aporte de expertos. No se puede generalizar en realidades tan heterogéneas, conviene diagnosticar particularidades a nivel provincial o regional en especial para definir contenidos más cercanos al entorno inmediato del lector a fin de reforzarlo en su cotidianeidad .
Asimismo es discutible que el proceso de selección refuerce un solo tipo de enseñanza en circunstancias de la existencia de distintas modalidades.
Por último, es conveniente crear mecanismos de inserción curricular del maletín salvaguardando en lo sustantivo la libertad de elección a través de los consejos escolares.
Sin duda proporcionar recursos a la lectura es un gran avance que debe ser ampliamente estimado, pero es condición hacerlo con el mayor impacto y eficiencia de ellos.
El libro es fuente inagotable de riqueza intelectual pero también es piedra angular de nuestro desarrollo humano, escribimos porque sabemos que no estamos solos, porque hay alguien con quien queremos comunicarnos.