miércoles, 19 de septiembre de 2007

Cine accesible

Cinegoza lo contaba ayer y El Periódico de Aragón ha publicado hoy una pequeña crónica sobre el tema. El proyecto "Cine accesible" me parece una de las iniciativas más interesantes que he visto últimamente.

El objetivo es dar a las personas con discapacidades visuales o auditivas la posibilidad de disfrutar de una película en el cine, sin necesidad de adivinar lo que está pasando en la pantalla o intuir lo que los personajes están diciendo. Para ello se incluyen subtítulos con un código de colores que facilita la identificación de los diálogos de cada personaje principal. Las personas con problemas de visión disponen de auriculares personales, con volumen ajustable, desde los que pueden seguir una descripción de las situaciones y las reacciones de los personajes, mientras que los sonidos originales se perciben a través de los altavoces de la sala.

Parece ser que la propuesta, que ya se ha llevado a cabo en Pamplona, Bilbao, Zaragoza y Madrid, está funcionando muy bien, así que con un poco de suerte puede que sea el comienzo de una actividad normalizada y mucho más generalizada, que no se limite a proyecciones puntuales. Ah, y que no dependa de las campañas de imagen de Orange, a ser posible. No es sólo una cuestión de justicia o igualdad. Ya se sabe que, al final, es el dinero el que mueve todo, y si las salas están perdiendo espectadores, puede que la solución pase precisamente por llegar a más personas.

4 comentarios:

lacaja31 dijo...

Ojalá funcione la propuesta!!!

Las barreras para los minusválidos no son sólo aceras altas.

Tamaruca dijo...

Me encanta la inciativa y estoy totalmente de acuerdo con tu conclusión: también creo que el secreto es llegar a más personas, posiblemente con mayor interés que las que tienen fácil el acceso a todo.

jobu dijo...

Genial idea.

Rfa. dijo...

Ya puestos, podían haber proyectado otra película, ¿no? Si yo fuese ciego y me llevasen a ver un bodrio del calibre de Spiderman III, por mucho que me enterase de la película se me quitarían las ganas de volver al cine. ¿A vosotros no?
En cualquier caso, esto me recuerda una historia que me pasó una vez. Estaba en una parada de autobús, a las tantas de la madrugada, y apareció un tipo que llevaba una película de vídeo debajo del brazo. Me preguntó si ya había pasado el coche y le dije que no lo sabía, pero que si él quería, nos íbamos juntos a otra parada donde había más tráfico. Entonces nos hicimos amigos y nos fuimos dando un paseo. Para amenizar el camino le pregunté a qué se dedicaba y me dijo: "no hago nada, soy ciego". Y yo no me lo podía creer. ¡El tipo no veía casi nada y se paseaba por ahí sin bastón, haciéndose amigo de extraños, a las 2 de la mañana! ¡Y encima venía de ver una película en casa de su novia! Le pregunté, claro, cómo podía verla, y me contó que en la ONCE doblan las películas para incluir descripciones de la acción. De eso hace ya unos siete años, así que deben de haber doblado muchas más. Son cosas que me ponen de buen humor, como este rollo del cine accesible.