martes, 14 de agosto de 2007

El caso Madeleine (o "No hemos aprendido nada")

A estas alturas estaréis todos tan cansados de oír hablar de Madeleine que no me voy ni a molestar en enlazar a las noticias que hablan sobre el tema. No hace falta y, además, ya estoy harta de que se le dé tanto bombo a informaciones morbosas y especulaciones. Ahora encuentran sangre y, sin esperar a los resultados, todos los medios se lanzan a dar a entender que los padres han podido tener algo que ver con la muerte de la niña. Según la Policía, la pareja ni siquiera es sospechosa, pero ya está todo el mundo con la mosca detrás de la oreja.

Todo esto me asquea enormemente. ¿No aprendimos nada del caso de Rocío Wanninkhof? ¿No dijeron los periodistas entonces que había que hacer un ejercicio de autocrítica para que juicios paralelos como el que sufrió Dolores Vázquez no volvieran a repetirse? ¡Pues qué pronto se nos ha olvidado! Algunos vendrán con que después de todo el espectáculo que han montado los padres, la gente tiene derecho a conocer todos los detalles. Yo no voy a entrar a valorar los numeritos de la familia, porque estoy segura de que si mi hija desapareciera haría todo lo que estuviera en mi mano para implicar en su búsqueda al mayor número posible de personas y recuperarla, pero, en cualquier caso, eso no importa.

Si al final resulta que son culpables, ya nos enteraremos, eso está claro. Pero, ¿qué pasa si no lo son? ¿Por qué no esperamos hasta que haya hechos confirmados antes de publicar estas cosas y opinar sobre ellas? El riesgo de acusar injustamente a unos padres destrozados es demasiado grande, así que a ver si nos preocupamos un poco menos del suceserío morboso y dejamos trabajar a la Policía de una vez.

11 comentarios:

Carmen dijo...

Estoy totalmente deacuerdo en lo que dices Marta, lo último que se les ha dado por decir y resaltar (esto te lo digo porque lo he visto en los tags más destacados de 20minutos) es el titular, Maddelein muerta, me parece espantoso que nos planten este titular para hacer referencia a una sospecha de que cabe la posibilidad de que la tiraran al mar.

Esto no se debería de permitir, porque como bien dices, ya no es la primera vez.

Ronroneo dijo...

en verano se abandonan perros y maquetaciones enteras de ética periodística

hay hambre en las redacciones me temo

KoKy dijo...

Morbo y puro MOrbo.

GUIZMO dijo...

A mí es que los ejercicios de autocrítica que de vez en cuando hacen los medios de comunicación (y especialmente los de corazón, sucesos y demás carroña)me recuerdan al tiburón jefe de Buscando a Nemo, que se vuelve vegetariano pero le es imposible ocultar su naturaleza de depredador carnívoro.
Los tabloides igual; huelen la carne y se ponen frenéticos...

El lunático Barry dijo...

money, money, money, money, money.

Esther dijo...

es una pena que en la sociedad en que vivimos valga más el morbo que la ética... que se pueda pasar por encima de las personas (sean culpables o no!) para llamar la atención de la gente que no tiene nada que ver... una pena ya lo digo yo..

Juan Rodríguez Millán dijo...

Si sólo fueran los tabloides...
Si sólo fuera en el verano...
El periodismo está fatal, y lo digo después de haberlo vivido por dentro. Como dicen los nefastos, no dejes que la realidad te estropee un buen titular...

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Bravo, niña. Bravo y mil veces bravo por esta entrada. Nada más tengo que decir.

Dark Santi dijo...

Ni debería extrañarte que no hubieran aprendido nada tus compañeros de profesión. A pocos les interesa lo que a ti. ¿No ves que no vende?

marmota dijo...

Mira, resulta que la sangre no era de ella. Qué cosas. Por supuesto, eso no impide que todo el mundo siga opinando a la ligera sobre cosas de las que ninguno tenemos ni idea.

Carlos dijo...

¡¡Cuánta razón, Marta!! Desde que empezó este morbo informativo y los juicios paralelos, me pasa lo mismo, que me estoy acordando del caso de Rocío Wanninkhof, el antecedente del que, como bien dices, parece que no hemos aprendido nada, y que debería hacer reflexionar a los medios y a la sociedad entera.
En mi blog también tengo publicada una reflexión sobre el inusual tratamiento informativo del caso Madeleine:
http://carlosjaviergalan.blogspot.com/2007/09/el-caso-madeleine.html.
Un cordial saludo.