miércoles, 6 de junio de 2007

Ikea: información adicional


Tiene su gracia observar la posición unánime de los medios de comunicación ante la apertura de Ikea en Zaragoza. Que yo sepa, todos han eludido comentar en las numerosas informaciones algo que puede ser interesante para muchos ciudadanos: una campaña que Intermón Oxfam Bélgica lanzó hace sólo dos meses y que bajo el lema "Un modelo a desmontar" acusa a la empresa sueca de explotar a sus trabajadores en India.

Europa Press publicaba con fecha de 30 de marzo de 2007 que un informe de la organización "refleja que, en función de la fábrica que se trate, el salario está fijado en 30 ó 70 euros al mes por 90 horas de trabajo semanales, lo que supone que la compañía está rebasando de forma sorprendente los horarios, ya que muchos empleados trabajan un 50% más de lo que deberían, lo que sobrepasa ampliamente los principios que defiende Ikea y la legislación nacional”. Por otra parte, cuestiona el IWAY, un protocolo lanzado por la compañía que marca las directrices a seguir a sus proveedores internacionales -los que gestionan las fábricas- y que establece códigos de conducta responsable para la gestión de la mano de obra, porque "es Ikea y una serie de empresas privadas quienes se encargan de supervisarlo, y no organizaciones independientes".

Que el comportamiento de las grandes empresas que, además, se caracterizan por ser baratas es sospechoso no es nada nuevo. Como consumidores, nos encontramos a menudo ante un problema de falta de alternativas. Nos dicen que la ropa que vestimos, la comida que comemos o los objetos que utilizamos han sido producidos en unas pésimas condiciones laborales y ambientales, pero no sabemos qué podemos hacer al respecto. El comercio justo o ecológico es todavía minoritario e inaccesible para muchos bolsillos, e incluso cuando algo está fabricado en España, es muy probable que la materia prima (tejido, materiales...) provenga de otros lugares. Por lo tanto, acabamos ignorando la situación e intentando que nuestras conciencias no se sientan demasiado culpables.

Intermón ha elegido a Ikea como objetivo a pesar de reconocer que "no es la peor, porque paga la seguridad social a sus empleados directos (no a los contratados por los intermediarios, que, a menudo, tienen créditos contraídos con ellos) y paga doble las horas extras". La idea es que sirva de ejemplo al resto de empresas que tienen fábricas o proveedores en lugares como India. Además, la ONG "no invita a dejar de comprar, sino a utilizar los cauces de comunicación que la compañía ofrece para reclamar garantías del cumplimiento de dicho código", lo que supone una variante de la tradicional llamada al boicot, que tiende a ser ignorada por los compradores. En la práctica, estoy segura de que la presión que pueden ejercer los ciudadanos es mínima -aun en el caso de que quieran hacerlo-, especialmente cuando no tenemos opciones claras en las que poder refugiarnos. Como en tantas otras cosas, es difícil que la solución a este tipo de problemas pase por las acciones de solidaridad individual, aunque no estaría de más exigir responsabilidades a las empresas.

La empresa sueca, por su parte, se ha defendido de las acusaciones y ha asegurado que Ikea "cumple rigurosamente el IWAY" y "paga los que fija la ley de cada país y, en muchos casos, por encima de lo legalmente establecido, además de cumplir con las jornadas laborales y el mínimo de edad exigido para los trabajadores". Por otra parte, no sería justo omitir que la revista
Ethisphere Magazine ha incluido a Ikea en el ranking de las Compañías más éticas del mundo de 2007, una lista en la que, curiosamente, aparecen empresas igualmente cuestionadas, como Nike o H&M. Eso sí, aunque no entiendo todo muy bien, los criterios para hacer el análisis me parecen un tanto insuficientes.

Pues nada, es posible que entre tanta historia sobre
colas para comprar en Ikea, autobuses para ir a Ikea y gente flipada por Ikea a alguien le pueda interesar conocer otros puntos de vista. Por cierto, los de Izquierda Unida debaten sobre el fenómeno Ikea en Zaragoza aquí, la información de Europa Press sobre la campaña de Intermón está disponible aquí y el ranking de Etisphere Magazine está aquí.

15 comentarios:

Alba dijo...

Ya pero igual que decian que las bambas de Nike estaban echos por niños africanos o 50000 empresas mas...queda demasiado lejano i la gente ya tiene problema dia a dia para encima tener que gastarse mas dinero para comprar en sitios donde si que se trate bien al productor... I piensa que los gobiernos de esos paises lo aceptan, i que hay que tener en cuenta la Paridad de poder adquisitivo y en fin miiiles de cosas mas...
Pero al verdad es que es interesante saberlo, para que almenos no se pasen.

peyote dijo...

Se me vino a la cabeza ese libro NO-LOGo, no recuerdo de quien; en verdad recuerdo un trabajo, sobre las grandes marcas; ¿por qué su mala conducta con sus empleados y/o medio ambiente, no le squita publico?; aun no tengo una respuesta, sarcasmo dice:"por que la gente es cabrona, por eso mataban cristianos en el circo romano; si nike mata miles de niños en asai; pues así camino con mas seguridad". No obstante creo, que la conducta del publico, no simpre es emotiva, tan solo responde a cadenas de consumo.

Saludos estimada amiga.

GUIZMO dijo...

A ver, Nike no se dedica a "matar a miles de niños en Asia" que tampoco hace falta que se nos vaya la pinza...
Y sí, en efecto las actitudes de consumo practicamente nada tienen que ver con la emotividad y si lo hacen no creo que suelan mantenerse de forma coherente por demasiado tiempo. Más que nada porque a cada paso que uno da se encuentra con una injusticia de mercado y es difícil seguir una coherencia ética de consumo. Pero bueno, esto de Ikea no es más que un ejemplo de esa célebre pero gran frase: en todos lados cuecen habas. Ya ves, hasta los suecos dan por saco... qué mal...

El Ruuuben dijo...

Unos posts más abajo descubrí que hablabas de la página de Ikea también. "Pregúntale a Anna" creo que era, jajaja... Probé y sólo saqué en claro que es lesbiana porque lo niega mucho, jajaja...

Besicos mañicos.

El Ruuuben dijo...

Sobre la explotación:

Pues seguro. Todas las grandes empresas se dedican a explotar a sus trabajadores, cuanto mayor es la explotación mayor beneficio...
Aunque hay maneras y maneras...

canichu dijo...

siempre había leído buenas cosas de IKEA, pero era de esperar que siendo una multinacional tarde o temprano leyera algo así. Haces bien en hacer la denuncia pública. Hay que estar informado de todo lo posible y a partir de hay tomar nuestras decisiones al respecto. Un saludo.

Loredana dijo...

yo creo que no va quedando multinacional que no explote a los indios.

lamentable.

Loredana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Miss Sinner dijo...

Joder, es que ya no se salva nadie.

P.C.: ¿Sabes que puedes eliminar y que no quede ni rastro? ;)

marmota dijo...

Bueno, en No Logo (de Naomi Klein), si no recuerdo mal, sí que se decía que Nike había tenido pérdidas cuando se hizo público que en sus fábricas trabajaban niños. Muchas personas se rebelaron contra la empresa y, a raiz de eso, tuvo que tomar medidas y aumentar los controles (que no sé cómo estarán ahora, aunque no me fio mucho). Lo estoy diciendo de memoria, así que corregidme si me equivoco, pero eso significaría que los consumidores sí que pueden hacer presión.

Por otra parte, el consumo tiene MUCHO que ver con la emotividad, no nos engañemos. ¿O es que necesitamos todo lo que compramos? Lo que pasa es que la emotividad que nos mueve no es la de los asiáticos currando, sino la de "Redecora tu vida" y "Just do it".

Hay otro punto que me parece importante: si no hacemos absolutamente nada ante la explotación de los productores en países subdesarrollados o en vías de desarrollo, luego no podrmeos quejarnos cuando nos hagan la competencia a precios irrisorios. Es decir, que está muy bien quejarse de que los chinos venden muy barato y los españoles no pueden competir, o que los agricultores españoles no pueden hacer frente a los productos de importación y amortizar costes, pero el caso es que llevan años trabajando así, y no hemos dicho nada hasta que nos ha afectado a nosotros.

Son sólo unas reflexiones, no pretendo dar lecciones a nadie. Yo he comprado cosas en Ikea, en H&M, en Nike y en mil sitios "cuestionables" más.

marmota dijo...

Miss Sinner, pues no sé hacerlo. La verdad es que sólo borro comentarios repetidos, pero estaría bien quitar esos "restos".

marmota dijo...

Ah, Alba, lo del poder adquisitivo se tiene en cuenta, por supuesto. Es que, si no, sería directamente imposible sobrevivir con esos sueldos.
Lo de que los gobiernos de los países lo acepten no debería servirnos de excusa para aprovecharnos de ello.

Miss Sinner dijo...

Pues cuando te sale "suprimir comentario" debajo hay un cuadradito que puedes marcar que dice si lo quieres eliminar definitivamente. Lo marcas y listo ;)

Beica dijo...

Ese periodismo de investigación!!!
Besitos!!
Bea

marmota dijo...

Sí, bueno, investigación desde el sillón. ;)