sábado, 17 de marzo de 2007

El futuro ya está aquí

Acabo de leer sobre esta exposición en 20 minutos y me ha encantado. Ya lleva tiempo circulando por distintos sitios y, salvo que alguno de vosotros esté por Bilbao, los demás, como yo, tendréis que conformaros con la web. Que está muy bien, todo hay que decirlo.

Se trata de “Futour, un tour por el futuro” -con el nombre no se han matado a pensar, desde luego-. Su autor, Pep Torres, ha creado y construido una serie de productos que podrían existir en los próximos 300 años. Hay marcas y logotipos ficticios y un grupo de inventores imaginarios con su propia y particular historia.

Los objetos son divertidos, pero eso no es todo. Con mayor o menor lucidez, según los casos, la muestra pone de manifiesto situaciones que ya están entre nosotros y hemos asimilado completamente.

Os pongo un par de ejemplos, uno frívolo y otro trágico, a ver qué os parecen.

Tube Fashion

Como impulsada por la fuerza de la gravedad, la moda, que en el siglo XXI había bajado cada vez más la cintura de los pantalones para dejar al descubierto ombligos y ropa interior, llegó a su punto álgido de la mano de la diseñadora barcelonesa de origen japonés Nokito Mas.

Nokito eliminó directamente la cintura del pantalón y redujo éste a dos perneras sueltas; de esta forma, la ropa interior quedaba totalmente al descubierto. Este concepto rompedor que caló rápidamente entre los más jóvenes recibió el nombre de Tube Fashion y dio el pistoletazo de salida para que los fabricantes de ropa interior cambiaran radicalmente sus colecciones dado el nuevo paradigma de la moda.

La evolución de la ropa interior que cada vez se asemejaba más a pequeños pantalones cortos llevó a que en 2095 las perneras volvieran a juntarse con la cintura y se recuperara el tradicional pantalón... ¡de cintura alta!

Para aquel entonces, Nokito ya había amasado una inmensa fortuna con su invento.

Lotto War

Sucumbiendo a presiones de la industria armamentística y otras corporaciones con intereses económicos supranacionales, en 2300 se instauró la terrible Lotto War. Un bombo marcaba el país que iba a ser arrasado y el otro el motivo que se argumentaría para tal acción.

El sorteo se celebraba cada 4 años y era televisado en directo en un show maratoniano. Una vez designado el país en cuestión, los habitantes disponían de quince días para abandonar sus hogares y refugiarse mientras todo era destruido. Una vez la destrucción era total podían solicitar, a las compañías designadas, la reconstrucción de sus hogares con créditos a bajo interés.

La Lotto War se regía por unas reglas muy escrupulosas con el objetivo de 'civilizar' la destrucción y la muerte: a un país no le podía tocar dos veces seguidas, si la Lotto War coincidía con un Mundial de Fútbol se posponía algunos meses para no quemar audiencias, etc.

A pesar de las voces críticas que despertó esta lotería, eran muchos los que afirmaban que esto se venía haciendo desde siempre, con la única salvedad de que, antiguamente, en el bombo no estaban todas las bolas.

8 comentarios:

itoitz dijo...

El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahi porque se nos escapa el presente...
Un saludo.

Carabiru dijo...

Jajajaja, es divertidísimo!!!!!
La verdad me ha sorprendido el acabado de los inventos, y la imaginación del que lo ideó todo.

Salu2

pazzos dijo...

Pues lo bien que me vendría el invento de Dorotea Tuttipleni para hacer hoy la maleta.

Baakanit dijo...

Con esa moda de los tubos los hombres estaríamos encantados.

;)

Philip Oyhas dijo...

Umm.. viendo una cosa y otra..si,el futuro ya esta aqui al menos asoma..hoy no quizas mañana quien sabe.Ya viene sea lo que sea.

Maria dijo...

Que cosaS tan graciiosas y raRas...

Me encanTan!!!

Tale dijo...

Jo. te juro que te acabo de leer, pero que esto del lotto war no lo sabía cuando escribí un último cuento en el blog (y tiene un aire). Me encanta.

Cendra dijo...

Caramba!!!! Sorprendentes inventos, sorprendente imaginación, sorprendente la parte de parecido que tienen con la realidad...