domingo, 23 de julio de 2006

Ruidos de verano

Por alguna razón, el verano parece ser la época en la que hay que soportar más ruidos molestos.

Los vecinos deciden hacer obras y, ¿qué momento eligen? El verano.

Los niños no tienen clase, y se nota la diferencia.

El de al lado es medio sordo, y si abres la ventana para que entre un poco de aire tienes que escuchar, en contrapartida, cualquier cosa que se le ocurra ver por la tele.

Etc.

Si, además, vives en un piso bajo, la cosa es mucho peor, porque a los ruidos habituales de cualquier vecino hay que sumar los que provienen de la calle.

Recuerdo mi último año en Barcelona, cuando vivía en un entresuelo del Raval, como una época especialmente molesta en este sentido.

Las fiestas del bar de abajo no eran lo más grave. El ruido de los que pasaban por debajo de la ventana, tampoco. Ni siquiera la casa okupa cercana. No.

Lo peor era vivir enfrente de una escuela de teatro -o algo así- llena de artistillas segurísimos de su talento.

Esta gente pasaba todo su tiempo libre ensayando sus números, sus representaciones y sus canciones debajo de mi ventana, y la idea de que pudiesen molestar a los vecinos no parecía pasar por su cabeza. Al contrario, daban la impresión de tener clarísimo que todos apreciaríamos que nos deleitasen con su "arte" a la hora de la siesta, cuando hacía tanto calor que era imposible tener las ventanas cerradas. Un día tuve el placer de escuchar, unas 100 veces seguidas, a dos chicas cantando, con su mejor voz de cásting de Operación Triunfo, "You must remember this... A kiss is just a kiss..." y vuelta a empezar. Por alguna razón, decidieron interpretar una canción de la que sólo conocían dos frases.

Insoportable.

Sin embargo, guardo un recuerdo memorable gracias a ellos. Estábamos mi centollo y yo escuchando a estos "virtuosos" y soportando la agonía cuando, en un ataque de ira, decidimos tirarles lo más asqueroso que teníamos a mano: unas alpargatas de esparto viejas y mohosas. Nos acercamos a la ventana y, sin asomarnos ni nada, las lanzamos.

¡Alehop! Fuera alpargatas.

Y se hizo el silencio. Mientras, agazapados en el suelo para que no nos vieran, mi centollo y yo no podíamos contener la risa.

A veces, el sistema más simple es también el más eficaz.















Así, como éstas, pero viejas y asquerosas. Funcionó.


><

Publicado el 23.07.06 en MSN Spaces-el sueño de la marmota.

4 comentarios:

[J] dijo...

Se me hace raro leer sobre el verano el 2 de Enero. No sé si me pone nostálgico del que ha pasado o me anima por pensar que el que viene ya está un poco más cerca.

Hoy tengo la neurona dormida hasta para diferenciar los dos sentimientos.

Gracias por la visita!!

Seguiré de cerca lo que pasa por aquí.

Dulce Locura dijo...

Jajajaja!

Qué genial historia!


Es cierto, muchas veces, lo simple resulta lo más eficaz ;)


Un beso

Baakanit dijo...

y que pasó luego con las alpargatas, la retornaron o se la quedaron para ambientar el comedor.

Saludos

shysh dijo...

si hija , lo de vivir en el Raval tiene sus ventajas y sus inconvenientes. te remito a mi entrada en sietevidas... "Barcelona ciutat a crits" si no entiendes el catalan no te preocupes pq mas o menos es lo que tu dices. mi patio de vecinos es una gran caja amplificadora. hasta puedo seguir el partido que los niñatos juegan el la play,
abrazos de año nuevo