jueves, 23 de noviembre de 2006

Pensamientos

Dentro de la sucurscal bancaria hay cuatro clientes. Un hombre aguarda sentado a la mesa a que le atiendan. De pie, otro mira hacia ningún sitio y espera. A mi lado, una mujer ojea el catálogo de regalos. Por 10.000 puntos, una cámara de fotos. Es probable que sólo le falten 9.832 para conseguirla.

Todo es azul y blanco. Y escrupulosamente limpio, como si en realidad fuese el decorado de un escaparate. Sólo se escuchan los golpes secos de las láminas del reloj de la pared y el sonido monótono de la impresora, que parece estar estropeada. Ñiiiiiiiii... ñi... Ñiiiiiiiii... ñi... Clac.

Empiezo a pensar en coger uno de los sillones y lanzarlo contra la mesa. O contra el ordenador. O contra la pared. Da igual. Simplemente, acabar con la irrealidad de ese momento.

"Hazlo. Coge el sillón y lánzalo. Hazlo. Sólo hazlo. Hazlo. Hazlohazlohazlohazlohazlo".

El tipo del banco regresa. "Aquí tiene". "Gracias, adios".

"Hola, quería hacer un ingreso".

Cuando me marcho, todo sigue igual. Es posible que todos hayamos pensado hacer lo mismo. Pero ninguno lo hemos hecho.


><

Publicado el 23.11.06 en MSN Spaces-el sueño de la marmota.

1 comentario:

Baakanit dijo...

bueno, bueno... resulto mejor no haberlo hecho.

Saludos