martes, 19 de septiembre de 2006

El monstruo

Se sienta delante de su mesa. Aparta el ordenador, los papeles y todas las cajas de pastillas y saca las alas del cajón. Ya casi están terminadas y ahora sí funcionarán. Está segura de que esta vez serán lo suficientemente fuertes para poder dejarlo atrás.

Vuelve a mirarlas. La verdad es que ya no le parecen tan resistentes, y es entonces cuando vuelve a escuchar el sonido. El gran monstruo negro se acerca otra vez para rodearla con su cuerpo pegajoso que la asfixia y no la deja respirar.

Ya está aquí. Intenta usar las alas, pero es tarde. No eran lo que ella había creído y vuelven a fallar. La abraza, la envuelve y ella intenta resistirse, pero no sirve de nada. Las alas caen al suelo, rotas, y ella se deja llevar. Deja de respirar. Sabe que, después de un rato, el monstruo se marchará y ella podrá volver a coger aire, a salir de la habitación e, incluso, puede que a intentar construir unas nuevas alas.

Pero ahora todo eso le da igual. Intuye que, haga lo que haga, el monstruo no la dejará en paz y, por un momento, desea que su abrazo sea tan fuerte que ya no pueda volver a levantarse.





























><


Publicado el 19.09.06 en MSN Spaces-el sueño de la marmota.

1 comentario:

Baakanit dijo...

A veces pasa cuando nos acostamos sin cenar!

Espero que estes bien, sin ningún rasguños. ;)