lunes, 20 de noviembre de 2006

El ataque de las pelis

Han hecho mucho daño. ¿Quién lo iba a pensar? No tenían mala intención, pero nada ha vuelto a ser igual desde que aparecieron. Me estoy refiriendo (tachán, tachán) a...


LOS EFECTOS SECUNDARIOS DE LAS PELÍCULAS

Pues sí, amigos. Lo que en un principio parecía una bonita obra audiovisual puede acabar extendiéndose como una plaga y afectando a todo lo que se cruza en su camino. ¿Queréis ejemplos?

Ejemplo número 1: El club de los poetas muertos. Qué majo... ¿Nunca habéis querido tener un profesor así? ¡Rebobinemos! Seguro que lo habéis tenido. O, por lo menos, que lo ha intentado, todo emocionado después de devolver la peli al videoclub. ¿Podéis ver la ilusión en sus ojos? ¿Está intentando poner en marcha extraños métodos pedagógicos, convencido de que va a poder sacar todo lo bueno que hay en vosotros? No hay duda, la acaba de ver. Pero tranquilos, sólo le durará un par de días, hasta que descubra que esto es no es una peli y nadie le va a prestar más atención por mucho que se esfuerce en hacer el mamarracho. Ay, perdón, el "singular". ¿O nos quedamos con "antisistema"? Lo mismo da, no le servirá de nada. Otra variante igual de deprimente es "Mentes peligrosas".

Ejemplo número 2: Matrix. Gracias a Matrix descubrimos que el mundo en el que vivimos no es real, y que vestir de negro y con gafas de sol no es sólo cosa de viejos rockeros. También aprendimos que usando palabras muy largas en frases muy vacías pareceremos muy profundos. Y, por supuesto, en el campo de los efectos especiales todo ha cambiado. Ningún luchador que se precie, ya sea en cine, televisión o publicidad, puede combatir sin agitar las piernas en el aire durante diez segundos o bailar el limbo para esquivar los golpes. ¿No me creéis? Comparad los capítulos de "Embrujadas" antes y después de que se estrenara la película.

Ejemplo número 3: Amelie. Desde el estreno de Amelie, las flores huelen mejor y las nubes son más bonitas. Todos escuchamos a nuestros vecinos y somos capaces de valorar los pequeños detalles del día a día. Contamos a todo el que quiera escucharnos qué es lo que nos gusta y qué es lo que no -por supuesto, hablando en tercera persona para referirnos a nosotros mismos-. Y, como no podía ser de otra manera, la televisión nos regala anuncios con capullos que se abren, chicas inocentes que miran paisajes con ilusión, idílicos paseos en bicicleta y personas como tú o como yo que ven el mundo que les rodea con la limpia e ingenua mirada de un niño.

Mucho cuidado... Parecen inofensivas, pero pueden contagiar a todo lo que se cruce en su camino. Quedáis avisados.


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Publicado el 20.11.06 en MSN Spaces-el sueño de la marmota.

4 comentarios:

pequeñoIbán! dijo...

Marta, varias cosas

1) Gracias por tus comments del otro día..

2) Estoy totalmente de acuerdo en todo lo que escrbies, tienes razón parecen inofensivas pero te llevan muy, muy lejos

3) Sólamente me muestro escéptico con Matrix que no me apasiona

4) Espero que estés pasando un gran finde!

Un saludo!

shysh dijo...

como profe esforzado creo que ese ejemplo existe y existía antes de el club de los poetas muertos y que no es mal ejemplo. la lástima es que te has olvidado de los alumnos ideales de la muerte que le tocaron a robin williams, sin ellos, el esfuerzo de los profes cae en saco roto. es que en la vida real de esos alumnos hay pocos.
un abrazo, martona.

Baakanit dijo...

"También aprendimos que usando palabras muy largas en frases muy vacías pareceremos muy profundos"

A los retoricos le encanta eso.

Muy buenas observaciones, matrix, en cuanto efectos especiales, revoluciono el cine.

Saluditos

pelao dijo...

odio amelie, y hoy me la han interpuesto en irreverencia hacia rohmer...dios, que mundo!