viernes, 19 de mayo de 2006

Vamos a la tele

Después de una semana de taller aprendiendo a hacer magazines -y, de paso, comprobando que como colaboradora de televisión soy más sosa que una sopa sin sal-, ¿qué mejor manera de terminar la semana que acudiendo de público al magazine semanal de Aragón Televisión? Pues nada, allí me he plantado con unas cuantas compañeras de clase para ver "Vaya comunidad".

Por cierto, ¿no os preguntabais qué había sido de el presentador de "1, 2, 3, a leer esta vez"? Ya, yo tampoco... Pero el caso es que ahí está, en la autonómica.

Para ser sincera, tengo que admitir que me he pasado todo el programa pensando que el magazine que hemos preparado durante esta semana era mejor, y que sólo necesitaríamos un poquito de preparación para demostrarlo. Claro, una siempre piensa que sus hijos son los más guapos... Pero bueno, tampoco ha estado mal. He aplaudido como una buena chica cuando me lo han mandado y me he reído con los chistes.

Ejemplo de chiste:

- Queremos que nos manden propuestas para la reforma del Estauto de Aragón.

- Aquí hay una: cada aragonés tendrá derecho a una casa y a un trozo de playa en Salou o, en su defecto, en La Pineda o Cambrils.


Esto es muy gracioso si eres aragonés. Si no lo eres, supongo que no lo es en absoluto.

Creo que no hemos podido llegar a ver todo el programa tal y como estaba planificado porque una llamada de Pepe Navarro ha durado bastante más de lo esperado. Se suponía que su aparición iba a estar muy bien y tal, pero el hombre ha debido de pensar: "Ésta es mi oportunidad de volver a la tele", y ha empezado a contar su vida y milagros. Después de un rato, todo el equipo empezaba a estar desesperado sin saber cómo hacerle callar, y sospecho que han tenido que acortar, o incluso suprimir, alguna parte del guión (lo podría mirar, porque me he llevado una escaleta, pero me da pereza buscar en el bolso...).

Un pequeño terror me acechaba todo el tiempo: que, en algún momento, me hicieran bailar un politono, sonitono o chupitono.

No ha sido así, sino mucho peor.

En la actuación final de Huecco, una regidora se ha dedicado a reclutar chicas del público para bailar. Yo pensaba: "Ni en sueños", pero cuando he visto salir a mis amigas, y la chica ha empezado a insistir, me he dicho: "Bueno, qué más da. Me camuflo entre el montón y ya está".

Pues no, no podía ser tan fácil. La chica nos ha cogido a mi amiga Cristina y a mí y nos ha llevado a la otra punta del escenario, donde no había nadie, para que animásemos por ese lado.

"Venga, vosotras a bailar y a animar como si estuvieseis en un concierto".

Sí, hombre... He estado todo el rato esquivando la cámara, bailando como mejor podía y esperando que todo terminara. La verdad es que no me he movido de manera tan ortopédica desde que me anestesiaron y escayolaron tras una operación. ¡Hasta mis amigas lo han dicho! "Marta, estabas tiesa. Parecía que te hubieran traído con un grupo de integración...". Y, en cierto modo, así era. Integración periodística. Y Cristina a mi lado, bailando con toda su alegría. Vamos, un dúo cómico que ni Cruz y Raya.

Por lo menos, me he llevado una camiseta del programa. Grande, eso sí, pero no se puede tener todo. No sé yo si esto de la televisión es para mí...




(Y éste es el dibujo de mi nueva camiseta de andar por casa)

><

Publicado el 19.05.06 en MSN Spaces-el sueño de la marmota.

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