miércoles, 29 de marzo de 2006

La niña y el pollito

La niña tenía un pollito. Uno de esos pequeños y amarillos que venden en algunas tiendas de animales. Sus padres se lo habían regalado para su cumpleaños y ella lo adoraba.

Un día, jugaba con él delante de la televisión que su madre había dejado encendida. Le daba maíz y observaba cómo el pequeño pollito se comía los granos, uno tras otro. Mientras tanto, en la pantalla, una joven abría una gran jaula y varias palomas emprendían el vuelo ante su feliz mirada.

La niña acercó una silla a la ventana, tomó al pollito entre sus manos y se subió.

-"¡Vuela, pollito, vuela!", gritó mientras lo lanzaba al aire.

No fue capaz de mirar hacia abajo.

Cuando su madre volvió, la encontró muy seria, sentada en el sofá con los ojos muy abiertos.

-"¿Qué pasa?", preguntó.

Y ella no supo qué contestar.



><


Publicado el 28.03.06 en MSN Spaces-el sueño de la marmota. Amplié este cuento para incluirlo en una serie de relatos de un periódico y creo que lo maté. Tendría que haberlo dejado, porque así era mi humilde rosa.

2 comentarios:

grampus dijo...

Nada peor que creer que los pollitos vuelan (o que las palomas no).

Dulce Locura dijo...

Pues creo que la historia así está bien... Libre interpretación ;)


Un beso!