lunes, 22 de mayo de 2006

Imágenes

Hay una imagen que nunca deja de impactarme. Una imagen que me llena de tristeza. Me refiero a esta fotografía, tomada por Kevin Carter y ganadora del premio Pulitzer en 1994.


No voy a escribir sobre lo horrible de la situación, ni sobre el hecho de que hayamos avanzado tan poco, que esta fotografía podría haberse tomado ayer. Todo eso son obviedades. Me gustaría, en cambio, hablar del papel de Kevin Carter, el fotógrafo, que acabó suicidándose.

La historia de esta fotografía es un tanto difusa. La versión más extendida es que Carter tomó la imagen y dejó a la niña abandonada. Pero, ya que yo no conozco la verdad, añadiré que hay otras versiones que dicen que sí que la socorrió, pero después de haber esperado unos veinte minutos para ver si el buitre levantaba las alas y la imagen resultaba más impactante.

En cualquier caso, cualquiera de las dos versiones resulta horrible. ¿Cómo puedes ver a un ser humano en esta situación y no hacer nada para intentar evitarlo? La presión social fue tan fuerte que, a pesar de los premios y el reconocimiento profesional, Kevin Carter acabó suicidándose (supongo que ése no fue el único factor pero, desde luego, debió de ser determinante).

Sin embargo, hay una frase que se atribuye al fotógrafo que tampoco puede dejarnos indiferentes:


"Esa niña habría muerto de todas formas, pero la fotografía puede conseguir que otros en su situación se salven"
(o algo así)


Y digo que no puede dejarnos indiferentes porque, a pesar de que no sea excusa para dejarla morir, algo de razón tiene. Es cierto que estas imágenes son las que nos permiten enterarnos de los horrores que ocurren en otros lugares y, por ello, concienciarnos e intentar cambiar las cosas. Si no, ¿qué sentido tendría la profesión de los reporteros de guerra? ¿O es que pensábamos que están ahí en plan "viaje de aventura"?

Por desgracia, también es cierto que, por mucha fotografía que veamos, las cosas no cambian.

¿O sí? Si una imagen como ésta consigue que unos cientos de personas reciban ayuda, no se habrá solucionado ningún problema, pero se habrá salvado la vida de algunos cientos de personas. A veces pensamos que no es nada, y es cierto que es muy poco, pero una vida es importante, aunque el mundo no haya cambiado. Cualquiera que haya perdido a una persona cercana lo sabe. Sí, de acuerdo, no se deberían poner "parches", sino solucionar los problemas estructuralmente, pero, mientras tanto, más vale ayudar a una persona que a ninguna.

Por ello, defiendo este tipo de imágenes, por frío que pueda parecer el fotógrafo. Por supuesto, no digo que tome la fotografía y se marche, ni que se quede media hora buscando "la foto perfecta".

Pero sí que la tome.

Que la tome y que luego, en la medida de lo posible, socorra a la persona. Porque, si una foto como ésta puede hacer que nos demos cuenta del mundo en el que vivimos, es necesario que haya gente que nos la muestre.

><

Publicado el 22.05.06 en MSN Spaces-el sueño de la marmota.


Actualizado 20.03.07: Reportaje de John Carlin sobre este tema en El País: “La fotografía de la pesadilla

1 comentario:

Tiradete dijo...

El caso es que si la alimentas le pueden suceder dos cosas, puede ser que consigas salvarla o puede ser que lo único que consigas es prolongar su agonía. Todo depende de lo que pase tras haberte ido.
Yo de todas todas la alimentaría.