sábado, 23 de diciembre de 2006

Horas extras

¿No deberían pagarte horas extras si sueñas demasiado a menudo con el trabajo?

Un día de verano pasé la noche corriendo de un lado al otro de la terminal del aeropuerto recién inaugurada mientras buscaba al fotógrafo que tenía que retratar a las personas que me contaban qué les parecían las instalaciones. Al día siguiente, el fotógrafo estaba ahí y no hubo ningún problema -salvo que yo no llevaba acreditación y tuve que esconderme entre las cámaras y taparme con el cuaderno el lugar donde debería haber estado la tarjetita mientras pasaba a la zona reservada para pasajeros-.

Hace un par de semanas, estuve horas llamando a las estaciones de esquí para saber si había nieve y repartiendo columnas para los corresponsales. No me encajaban los textos ni obtenía la información que necesitaba.

Y nada, después de todo el curro, ni un euro más. Así no hay derecho...


fuente: rcorcoran, en devianart

1 comentario:

pequeñoIbán! dijo...

¡Qué bueno! Claro que deberían... o sino enseñarte a desconectar... no veas la de sueños que he pasado en el trabajo, o debería decir pesadillas?

Un saludo!