miércoles, 14 de junio de 2006

Historias de autobús (II)

Dicen los extranjeros que los españoles hablamos muy alto. No negaré que sea cierto, pero creo que, en general y por alguna extraña razón, todo el mundo habla alto cuando está fuera de su país. El otro día pude presenciar un ejemplo perfecto cuando volvía a casa en autobús.

Un chico joven y rubio, posiblemente alemán, había entablado conversación con una viajera. Ella hablaba a un volumen que no permitía escuchar sus palabras con claridad, pero él defendía el creacionismo y ponía en duda el darwinismo de forma que, no sólo su interlocutora, sino todo el autobús, podíamos tomar nota de sus teorías. Por desgracia se bajó cuando todavía me quedaba un buen rato de trayecto.


Una lástima que no todos hagan lo mismo. Los viajes en autobús serían mucho más amenos.


><

Publicado el 14.06.06 en ¿La curiosidad mató al gato?

No hay comentarios: