miércoles, 12 de abril de 2006

El pajarillo

Anteayer, salía del cine con mi centollo cuando ví que estaba a punto de pisar un pajarillo. "¡Cuidado!", le grité, y le aparté para que no le hiciese daño. El pájaro reposaba junto a la puerta quieto, perfecto, y, por un momento, pensé que no era de verdad.

"Debe de estar herido", le dije a mi centollo, e intenté cogerlo sin saber muy bien qué haría con él. El pajarillo se alejó de un salto y de detuvo a un metro de distancia. Volví a intentarlo y volvió a huir. Esta vez voló más alto, más lejos, y decidimos que, entonces, no debía de estar tan mal.

No sé qué habrá sido del pajarillo, pero me alegro de que pudiese volar, porque sé que conmigo habría muerto a los pocos días.

Es curioso como, a veces, nos afectan cosas aparentemente insignificantes...

><

Publicado el 12.04.06 en ¿La curiosidad mató al gato?

No hay comentarios: