martes, 9 de mayo de 2006

¡Compradnos, somos buenos!

Alguna vez he hablado sobre lo mucho que me fascina el mundo de la publicidad. Hoy me apetece comentar una categoría particular de campañas, que no sé si tendrá un nombre específico: las que se utilizan para contrarrestar informaciones negativas sobre el producto anunciado.

Actualmente podemos ver una campaña de Coca-Cola que me resulta especialmente patética por su obviedad.

Supongo que todos habréis oído todo tipo de historias sobre la Coca-Cola: que si la mezclas con Peta-Zetas te mueres, que si puede disolver huesos y hasta metales, que si terroristas islámicos pretenden contaminarla, que si ésta se transporta en camiones aptos para mercancías peligrosas, etc. No sé si todos, pero la mayoría de estos rumores son leyendas urbanas. Sin embargo, mucha gente tiende a creerse casi cualquier cosa que le digan. ¿Verdad que sí? Confesad, pillines, cuántos de vosotros habéis reenviado uno de esos ridículos mails en los que te amenazaban con cerrarte la cuenta de MSN...

En fin, deduzco que estos mitos cocacoleros han debido de afectar a las ventas de Coca-Cola, y que la empresa ha decidido tomar cartas en el asunto y responder con ese ridículo anuncio del abuelito contando que bebe mucha Coca-Cola y es muy feliz.

Me encanta la parte de "dicen que la Coca-Cola sirve para quitar el óxido a los engranajes..." Se nota que saben que se rumorea que es corrosiva, ¿verdad? Aunque tengo que reconocer que no me extrañaría que tuviese alguna utilidad de ese tipo, en plan "truco de la abuela".

Y el final... ¡Oh, es maravilloso! "No hay ningún estudio que diga que beber Coca-Cola alarga la vida, pero la felicidad blablabla..." ¡Me parto! Pero bueno, es posible que el anuncio consiga convencer a los mismos que se creían que podían disolver una pared a base de Coca-Cola. A mí, como no me gusta, lo mismo me da.

Si, como a mí, os encantan las leyendas urbanas, podéis leer un poco sobre "mitos Coca-Cola"
aquí.

Otro ejemplo de campaña diseñada para contrarrestar los efectos negativos de las informaciones sobre el producto es la que sacó Nike hace algunos años, poco después de que saliera a la luz la explotación que sufrían los trabajadores -incluso menores- de sus fábricas.

A diferencia de la de la Coca-Cola, ésta no tiene ninguna gracia.

Para empezar, no respondía a leyendas urbanas, sino a hechos ciertos, y graves. Y, además, era mucho más sutil y, por lo tanto, más perversa. Por desgracia, en un ataque de rabia rompí el catálogo en pedacitos, así que tendré que hablar de la campaña de memoria, pero me cabreó tanto que la recuerdo bastante bien.

Vamos a ver, se trataba de un catálogo dirigido a mujeres en el que se te daba a elegir entre la opción de ser una niña buena o una chica dura. De forma sutil, dejaban claro que lo que "mola" es hacer el machito y que lo de las "niñas buenas" es ridículo. Todo el catálogo estaba lleno de tests tipo: "¿Prefieres darlo todo y ganar o comprarles caramelitos a los niños?" (esta frase no es literal, pero refleja la idea de la campaña).

Lo que me cabrea, y mucho, es que estas cosas no son inocentes. Esta campañita "agresiva" y "juvenil" era fruto de las reuniones de unos cuantos tipos listos pensando cómo afrontar una situación de crisis y llegando a una conclusión:

"Bueno chicos, nos han pillado. ¿Qué podemos hacer? Ya lo tengo: vamos a convencer a nuestros clientes potenciales de que, si quieres ser un triunfador, no tienes que dudar en pisar al que haga falta. Preocuparse por los demás es de fracasados".

Inteligente, sí. E increíblemente perverso.

En publicidad, las cosas no son casuales, especialmente cuando se habla de grandes empresas. Está bien pararse a pensar qué nos están vendiendo realmente.


><

Publicado el 09.05.06 en MSN Spaces-el sueño de la marmota.

2 comentarios:

Leónidas Kowalski dijo...

Supongo que habrás leído alguno de los libros de Jan Harold Brunvand acerca de leyendas urbanas. Si no lo has hecho te lo recomiendo.

Y ahora hablemos de otra cosa. No me tienes nada contento. ¿Qué es eso de blogs por un lado y MSN Spaces por otro? ¿Qué pasa, que lo que yo escribo no es un blog? ¿Lo que tú escribes en el Space tampoco es un blog? ¿Qué pasa, que unos son más blogs que otros? Como se entere Marcelino Madrigal te va arrancar la piel a tiras. Bueno, eso no que él es muy bueno.

Espero que todo lo que cuelgas aquí esté también en TU OTRO BLOG del Space, porque es un coñazo leerle dos blogs a la misma persona.

Traidora...

marta marmota dijo...

He leído un libro deleyendas urbanas, no sé si era este autor... Lo miraré. Ah, no, no lo miraré, que lo tiene una amiga desde hace meses y creo que pretende quedárselo. En fin...

jijiji Sí, los Spaces sois de segunda, por eso me estoy cambiando... :-) No, es coña, lo que pasa es que, al estar registrada ahí también, me resulta más fácil hacer la ronda de los Spaces por un lado y la de los blogs por otro. Aunque bueno, eso es la teoría, en la práctica la verdad esque empiezo a pensar que es una tontería.

De momento, todo está en el Space. Tenía otro blog, y estoy pasando las entradas antiguas de los dos aquí y colgando también las nuevas. Esun proceso de transición. Cuando haya terminado de copiar todo, lo anunciaré en los otros blogs y me pasaré definitivamente a este. Al menos, es lo que pretendo.