martes, 30 de mayo de 2006

Aventuras y desventuras en una revista femenina (II)

Después de "Aventuras y desventuras en una revista femenina" (leer aquí), llega la segunda parte del relato sobre mi estancia en la revista Woman, en Hamburgo. Si la otra vez hablé de mis compañeros y del día a día de mi sección, hoy escribiré sobre los "días especiales".

Un "día especial" es, por ejemplo, el día del bazar de todos los productos recibidos en la revista a lo largo del año. Bueno, no de todos, porque, por supuesto, los redactores de cada sección echan mano de lo que pueden...

El caso es que, como se puede suponer, una revista femenina recibe a lo largo del año multitud de productos: maquillaje y perfume para la sección de belleza, cremas y cosas "terapéuticas" para la sección de salud, libros y discos para la sección de cultura y espectáculos -mi sección-, etc. Yo ya me hacía ilusiones pensando que, aunque el dinero me iba a llegar para vivir justito, me podría quedar con discos y libros a cambio. La desilusión que me llevé cuando me enteré de que una vez al año se hacía una especie de bazar con todos los productos para que todos los trabajadores de la revista pudiesen comprar cositas a un precio casi regalado -recaudación para las arcas de Woman- fue grande.

Sin embargo, el día "D" fue de lo más divertido. De pronto, uno de los pasillos se convirtió en un mercadillo improvisado y todas las tías de la revista y algún tío nos pusimos a la caza y captura de los chollos: perfumes, bisutería, neceseres, maquillaje... De todo. Mi compañero Eric, el único redactor hombre de toda la revista, nos miraba llegar a Kelly y a mí al despacho con las manos llenas de todo lo que habíamos pillado. Como dos marujillas en las rebajas del Corte Inglés, vamos.

Más adelante descubriría que, aunque algunas cosas se dejaban para ese bazar anual, los redactores no dudaban en quedarse con cosillas de su sección si les apetecía, así que al final sí que me pude quedar con algunos discos y libros.

Otro "día especial" es el de la fiesta con los anunciantes. Por supuesto, las de prácticas estábamos invitadas y, por supuesto, las de prácticas no teníamos absolutamente nada que aportar a los anunciantes, así que nos dedicamos a disfrutar de la fiesta, que, al fin y al cabo, para eso habíamos ido. Resulta curioso como ante un buffet de comida de aspecto delicioso nadie se atreve a ser el primero en comenzar. Yo, que siempre he preferido disfrutar de las ventajas de ser extranjera más que de los inconvenientes, decidí que tenía hambre y que, si a alguien le parecía extraño que empezara, seguro que lo achacaría a la "espontaneidad española" o algo así. Evidentemente, fue llegar con mi plato cargadito y todos se lanzaron como si no hubieran comido en una semana.

Por otra parte, este tipo de fiestas da pie a que hables con otras personas de la revista con las que no habías cruzado ni media palabra hasta entonces. Un tío que estaba en la sección de moda -nunca llegué a saber en qué consistía su trabajo- decidió que era el día de dejar de mirarme con odio y saludarme como si fuésemos amiguísimos. De hecho, a pesar de que no volvimos a hablar mucho más, el día que nos despedimos fue él el que más efusivamente me dijo adiós. Supongo que nunca llegaré a saber si es que había que pillarlo en días determinados para que fuese majo o si la alegría de perderme de vista fue tan grande que le animé el día.

Un tercer "día especial" fue el de la puesta en común de los estudios de mercado. A saber: a nuestras lectoras les gusta ver a mujeres sonrientes en la portada, así que ya sabéis, chicas, fotos donde se vean dientes. "¡Dientes, dientes!" (palabras textuales de la directora). "¡Ni se os ocurra volver a sacar a los Backstreet Boys en espectáculos!" -No fue mi culpa, lo juro.- "¡Nuestras lectoras son mucho más maduras que todo eso!" Y sí, están dispuestas a pagar más por la revista... siempre que no se llegue a los dos euros (revista femenina quincenal, más delgadita que Glamour o Cosmopolitan).

Venga, con estos datos confidenciales que estoy haciendo públicos aquí, ya podéis lanzar vuestra propia revista. Pero no le digáis a nadie que os lo he contado yo...

Y, para terminar, el último "día especial", esta vez únicamente para mí. El día en el que te llega una redactora de otra sección y te pregunta que si no te gustaría salir de la rutina.

-Hola, Marta, ¿te gustaría participar en una sesión fotográfica? (Ver cosas nuevas, ¡estupendo!)

-¡Sí, sí, claro!

-No, no... Tú serías la modelo...

-¿Eh?
(¡Ni de coña!)

-Es que tenemos una modelo, pero es rubia y de ojos azules, y no nos gusta...
(¿¡Eh!? ¿Que la rubia de ojos azules no les gusta? Definitivamente, esto tiene que ser Alemania...)

-Uhm...
(Nada de poner posturitas... Vamos, ni pensarlo...)

-Es para un artículo sobre ejercicios para mejorar la vista y eso, haríamos fotos de los ejercicios y luego primeros planos y cosas así...

-Eeeeh...
(Bueno, suena a que, en realidad, no tengo que hacer nada...)

-Por supuesto, te pagaríamos.
(¿¡Eh!? ¿¡Cómo!?)

-Ah, pues vale... Pero decidme exactamente qué tengo que hacer, ¿eh?

Llega el día y te peinan, te maquillan, te vistes y te hacen fotos. Y luego más fotos. Y luego te dicen que te muevas un centímetro y te hacen más fotos. Y más fotos. Y más. Y la cosa empieza a ser realmente aburrida...

Y luego te dicen que primeros planos. Primero, uno de prueba: "¡Oooooh... Si parece Amelieeee..." Y te miran. Y te sonríen. Qué vergüenza. ¿Qué cara se supone que tienes que poner?

Mira hacia arriba. Hacia abajo. Hacia un lado. "A ver, haz lo que quieras..." Se me ocurre poner los ojos bizcos, para bromear. A los de la revista no se les ocurre nada mejor que utilizar esa foto, para dejar claro que eso de bizquear es malo para la vista.

En fin, de la sesión saqué en claro que eso era algo bastante aburrido, y que prefiero escribir. Bueno... como si tuviera la oportunidad de empezar una fulgurante carrera como modelo... Pero bueno, también conseguí la foto del perfil. Igual hasta os habíais creído que no tengo ni granos ni ojeras... ingenuos...

Pues aquí termino de contar mi verano en una revista femenina. Fuera de bromas, y como dije la última vez, no me importaría nada estar en un sitio así, por frívolo que parezca (aquí, tirando la caña a ver si, por casualidad, alguien me lee y me contrata).

imagen: EyeRizz, en devianart

><

Publicado el 30.05.06 en MSN Spaces-el sueño de la marmota. ¡Cambié la foto del perfil, claro!

No hay comentarios: