jueves, 4 de mayo de 2006

Aventuras y desventuras en una revista femenina

Me doy cuenta de que prometo escribir sobre temas y luego no lo cumplo. Voy a intentar remediarlo. Cuando escribí sobre Hamburgo dije que mi estancia en una revista femenina se merecía una entrada aparte. Bueno, pues a ver si es verdad...

Cuando acabé la carrera decidí que quería hacer prácticas en alguna empresa alemana y empecé a mandar currículums a todas partes. No tenía ninguna esperanza de que me llamaran de un medio más o menos importante, así que me llevé una buena sorpresa cuando recibí un mail en el que me ofrecían pasar el verano en la sección de espectáculos de la revista
Woman. No cobraba un duro y tuve que pedir una beca -así es el mundo del periodismo-, pero quería ir a Alemania, vi que era una buena oportunidad para conocer desde dentro el funcionamiento de una publicación más o menos grande y, para qué negarlo, pensé que una temporada en una revista editada por G+J -que en España publica cosas como Muy Interesante, Geo o Cosmopolitan- podría abrirme alguna puerta.

Llegué a mi revista, a mi sección, y conocí a los que serían mis compañeros: Kelly, una rubia simpática y un poco enloquecida y Eric, una especie de friki que resultó ser el único redactor hombre de toda la publicación.

Tengo que decir que estoy firmemente convencida de que se puede saber mucho de una persona por lo que coloca encima de su ordenador.

Ella tenía unos pequeños pollitos amarillos y unos corazones.

Él, un ventilador portátil, un hámster de peluche bailarín vestido con un kimono que se movía al ritmo de "Everybody Wants Kung-Fu Fighting!" y una postal promocional de Sin City en la que salía Jessica Alba y se leía "Cariño, quiero desnudarme para ti".

Lo que yo tenía no os lo contaré...

Enseguida descubrí que, aunque lo de la revista pudiera quedar bien en el currículum, en la práctica había tantas personas y el trabajo estaba tan diversificado que no tenía oportunidad de hacer demasiadas cosas. Además, los encarguitos de becaria tipo "transcríbeme esta entrevista" sólo tienen gracia un rato, cuando el entrevistado es algún famoso medio interesante, pero acaban siendo un coñazo.

Sin embargo, aunque no escribía todo lo que me hubiese gustado, tampoco me podía quejar...

Lo bueno de estar en la sección de espectáculos es que te puedes pasar el día yendo al cine a ver pases de prensa de películas. Lo mejor, ver las "pequeñas diferencias".

Yo había pasado un tiempo en otra revista alemana de cine, pequeña y dirigida exclusivamente a profesionales. Es decir, poco interesante para las distribuidoras. Allí, ir a un pase y firmar en la lista de medios suponía, frecuentemente, escuchar preguntas del tipo: "¿Y esa revista cuál es?", formuladas con cara de "no me interesas lo más mínimo". Una revista femenina, sin embargo, es diferente. Especialmente cuando la película es una estúpida comedia romántica que hay que conseguir promocionar a toda costa.

Yo pensaba que hay situaciones que no se dan en la vida real. Que a una relaciones públicas le cambie la cara al ver el medio para el que escribes y se convierta en tu mejor amiga es una de ellas.

Situación: llegas pronto, escribes tu nombre y, a continuación, la palabra: Woman. No es que sea, ni mucho menos, lo más importante del mundo, pero sí es lo más importante entre los cuatro que han llegado antes de tiempo. La chica te mira radiante, te sonríe, y exclama:

"¡Oh-ooooh! ¡En-can-taaaaa-da de cono-ceeeeer-teeee!"

En ese momento, piensas:

"Qué decepción se va a llevar la pobre cuando se entere de que soy una pobre becaria, el último mono de la revista y no va a conseguir absolutamente nada de mí."

En fin, le sigues el juego, porque no se te ocurre nada mejor que puedas hacer. La chica se sienta a tu lado mientras te tomas el café -gratis para la prensa, por favor- y empieza a preguntarte:

"¿Sacaréis la película en la revista? ¿Pensáis dedicarle mucho espacio? He estado hablando con Eric..."

Al final, acabas respondiendo la verdad:

"Mira, lo cierto es que yo estoy en prácticas y no tengo ni idea..."

Entonces, la encantadora chica se convierte en rata, se acerca y susurra:

"Sí, sí, pero ya sabes... En los pasillos se oyen muchas cosas..."

Miras la mutación con interés científico y acabas sugiriéndole que hable con Eric, sabiendo, además, que estará encantado de que le hagan la pelota y le manden regalitos "promocionales" -me encanta ese gran mito conocido como el "código deontológico del periodista"-. Después de ver la peli, sales convencida de que esa basura no conseguirá ni una esquinita en la sección, pero consigues dar tu opinión de forma diplomática y te marchas saludando mientras la chica y su compañera te sonríen y te gritan:

"¡Dale muchos sa-lu-dos a Eeee-ric de nueees-tra paaar-te!".

Y yo que pensaba que en el libro "
Sushi para principiantes" exageraban...

En fin, veo que esto está siendo mucho más largo de lo que esperaba. Próximamente, segunda entrega. Y, por cierto, os aseguro que, por frívolo y superficial que pueda parecer, no me importaría nada trabajar en un sitio así. Calma, tranquilidad y... ¡anda que no te lo pasas bien!

><


Publicado el 04.05.06 en MSN Spaces-el sueño de la marmota.

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