el sueño de la marmota

sábado 14 de noviembre de 2009

Lo único que quiero escribir


Si no puedo escribir las únicas cosas que quiero escribir, pues no escribo nada.

¿Sabéis? Cuando vi Mi vida sin mí me pareció la película más triste del mundo. Y Un buen día de Los Planetas, ese grupo que tanto le gusta al gran gato aunque tengan un directo aburridísimo, es una de las canciones más deprimentes que he escuchado.

Nada, que si no puedo escribir lo único que quiero escribir, pues no escribo nada, lo siento.

La imagen es de just do it Miss Kaplan.

miércoles 4 de noviembre de 2009

El día que conocí a Leónidas


Ahora que Leónidas finge que ha muerto y deja comentarios bajo seudónimos poco disimulados, creo que ha llegado el momento de hablaros del día en el que lo conocí. El día en el que lo conocí en persona, quiero decir, y no sólo tras esa fachada que siempre es lo que escribimos.

Nunca he quedado con un bloguero, y si alguien pasa por aquí y me lo sugiere es probable que me entre la timidez y le diga que no. Hay excepciones, claro. La de Christian ya os la he contado. A guitarboy lo conocí fugazmente (él lo contó). Y a Chorche lo veo de vez en cuando, pero es distinto. También me siento en cierto modo cercana a Lola o a Ana, por poner un par de ejemplos. Y hay más, por supuesto. Pero hasta esa noche no había hablado con alguien, al que hasta ahora sólo había leido, para decir: "venga, hoy vamos a tomar algo".

Es curioso comprobar que la gente nunca es como te la imaginas. A la hora de la verdad, el tipo que escribe entradas de psicópata, comentarios misóginos y se mete con los comentaristas de otros blogs sin venir a cuento, el que tiene hordas de fans cansadas de escribir cartas de amor a presidiarios desconocidos, resulta ser... normal. En el buen sentido, claro, y obviando su alucinante capacidad para beber gintonics.

Un placer, Javi. Es gracioso; en internet todos somos personajes.

Sí, ya lo sé. Él se me adelantó y yo, que soy un desastre, he tardado un montón en responder. La foto es realmente de esa noche. Me dijo que si fotografías a alguien le robas el alma, o algo así muy peliculero. Me limité a quedarme con las bebidas. Y lo pasé bien. :)

domingo 1 de noviembre de 2009

La gorda (II)


Que no. Que los de Dove no me vais a enseñar qué es la belleza real. Que os veo venir, que no me engañareis más.

Reconozco que vuestra publicidad me encantó. Vi clarísimo que si una marca sacaba a una gorda en sus anuncios no podía haber trampa y que vuestras cremas me dejarían unas piernas firmes, no especialmente delgadas -ya sabemos que eso es imposible-, pero firmes. Por suerte, la tienda debía de estar cerrada y no pude llevarme todas las existencias, como era mi plan, antes de darme cuenta de que me estabais tomando el pelo y riéndoos entre dientes.

Oye, no voy ni a entrar en que lo de "reales" es cuestionable. Que se entiende que una foto tiene que estar bien hecha, bien iluminada y que un poquito de photoshop es completamente aceptable. Que una cosa es no tener un cuerpo de modelo y otra lucir ojeras, cara de resacosa o granos, faltaría más. O, lo peor, no parecer simpática. Eso no.

Pero, una vez traspasada la barrera de los kilos -o la de la edad o la que mejor os parezca-, ¿es necesario estar repitiendo cada cinco minutos lo majos que sois por sacar chicas de verdad? Se ve que sí, que no se puede hacer sin más. Claro, hay que dejar claro que no es que se os haya colado una foca en el cásting, sino que lo hacéis a propósito porque sois unas bellísimas personas entregadas en cuerpo y alma a devolver la dignidad a las mujeres. No vaya a ser que alguien piense que no tenéis sentido estético.

Y... y... podría acabar soltando alguna sentencia sobre lo estúpido que resulta creerse eso de que una marca de cosméticos quiere devolvernos la autoestima y... buf, me empiezo a dormir a mí misma de lo manidos que están estos argumentos.

Así que os confesaré mis verdaderos motivos. Lo que de verdad me da cien patadas es que hayáis decidido que ser gorda es ahora aceptable y estar blandita no. Que hacer dieta es una tontería pero, ¡qué casualidad!, utilizar anticelulíticos es imprescindible. Y que tengamos que daros las gracias por semejantes concesiones.

Llegáis los de Dove y empezáis a dar el coñazo con que pesar 100 kilos está muy bien mientras todo esté firme y terso, y os dais palmaditas en la espalda por ser tan sensibles. Plastas, que sois unos plastas. Sacad a quien os dé la gana pero dejad de darnos lecciones, que no sois mejores que los que pretenden imponer esqueletos de dos metros o conejitas con tetas enormes.

Ah, yo sigo usando las cremitas del Mercadona. Que funcionan igual de poco pero, por lo menos, no predican. Y no penséis que este tema me indigna realmente, es que estoy demasiado cansada como para escribir algo con más gracia. En realidad, yo he entrado en la etapa en la que para venderme algo me tienen que dar un cupón de descuento. Fase rata, la llaman.

martes 27 de octubre de 2009

Copito de nieve


Confesaba Ana en su blog que siempre le cayó fatal Copito de nieve y me acordé de cuando lo vi en el zoo. El gran gorila blanco, ese símbolo de Barcelona del que tanto me habían hablado, se sentaba imponente en su jaula, se balanceaba, vomitaba la comida y pasaba a recoger los restos, a estrujarlos en la mano y a volverlos a engullir. Y así una y otra vez, mientras unas cuantas personas lo contemplábamos atónitos.

Ya veis. Supongo que es por algo así por lo que no conviene confiar demasiado en los mitos.

Ah, vengo de ver Ágora en el cine. Estaba muy bien hecha y tal pero... no sé, me ha dejado fría. Me ha decepcionado.

Volviendo al principio, la verdad es que toda esa visita al zoo fue de lo más traumático. Ah, la foto la he cogido miserablemente del Facebook de Luke, así que os agradecería que no la utilizarais.

domingo 25 de octubre de 2009

Cal, en la tele


Primero la peli de Tokio Blues, luego la Alicia de Burton y ahora esto. La HBO va a llevar Middlesex a la televisión. ¿Eso es bueno? ¿Es malo? Se supone que hacen buenas series y tal, y que los guiones los escribirá Donald Margulies, que ganó un Pulitzer, pero... ¡Middlesex! ¡En la tele!

¿Serán capaces de mostrar la historia de los Stephanides sin convertirla en una parodia, un decorado del cuento morboso de la adolescente hermafrodita? ¿Podrán mantener la sutileza de los sentimientos encontrados de Calíope? Y, sobre todo, ¿quién va a interpretar a la que fue niña primero, en un increíble día sin niebla tóxica de Detroit, y chico después, en una sala de urgencias cerca de Petoskey? ¿A Cal, ridiculizado por sus compañeros de clase, convertido en conejillo de Indias por los médicos, palpado por especialistas y calibrado por Don Dinero antes de cumplir los dieciséis?

Como esto salga bien, juro que me reconcilio con la caja tonta. Esto es broma, no seré capaz de esperar a que llegue a España. Me morderé las uñas hasta que la estrenen y la pueda conseguir por internet. Está prevista para el 2010.

viernes 23 de octubre de 2009

El mercado


Lo primero que escuchas cuando dices que te vas a vivir al Gancho
-además del "cuidado con las ratas" y el "¿y no tendrás miedo de volver sola a casa por las noches?"- es un "qué suerte, podrás hacer la compra en el mercado central". El mercado central está considerado un lugar bucólico, alejado del fatal progreso y las bandejas de polifam en el que buscar comestibles es algo agradable y personal, los comerciantes te dan los buenos días y los productos son siempre más baratos y de mejor calidad. Tentador, ¿verdad?

Poco después de instalarme empecé a visualizarme con mi carrito, monedero en mano, comprando sabrosas frutas a vendedores que me recomendarían las mejores variedades de la temporada y, con esa relación amistosa que se crea cuando llevas varios días compartiendo una misma rutina, me regalarían manzanas guiñándome el ojo.

Nada más lejos de la realidad.

Ya me lo dijo Sonso. No pierdas de vista sus manos. No pidas nada de lo que no conozcas el precio. No dudes en comprobar qué te han metido en la bolsa. Y, sobre todo, no tengas vergüenza en reclamar cuando te des cuenta de que te están timando. Porque lo harán. En cuanto te vean la cara de veinteañera despistada que en la vida ha sabido lo que costaba un kilo de patatas te timarán sin el más mínimo pudor.

He visto cómo me colocaban mandarinas podridas. He pagado plátanos a precio de caviar. He protestado por cebollas pochas y reblandecidas para, cinco minutos después y tras escuchar "ah, que te gustan duritas", llevarme a casa unas alternativas aceptables... y muchísimo más pequeñas. Y, lo peor, he escuchado cómo me cantaban a la espalda "pero qué tontas que son las mujeres" mientras, humillada y con la cabeza gacha, me marchaba aceptando mi derrota.

Así que desisto. Sólo he visto un par de ratas y volver a casa por la noche no me asusta, pero comprar en el mercado central me ha superado. Es demasiado agotador. Puede que tenga mejores productos a menor precio, pero no tengo tiempo de sacarme el carné de maruja para conseguirlos.

miércoles 21 de octubre de 2009

Look cooperante


Vale, todos asumimos que este es un mundo lleno de desigualdades, que no se puede evitar ser frívolo e inconsecuente la mayor parte del tiempo y que tampoco lleva a ningún sitio pasarse el día flagelándose por los males del planeta. Que te termines o no el plato de espinacas no supondrá ninguna diferencia para los pobre niños que se mueren de hambre en África y, ciertamente, tampoco eres la peor persona que ha existido porque un día te gastes una fortuna en un capricho estúpido que ni siquiera necesitas.

Pero vaya, esto del look cooperante supera cualquier ejercicio de cinismo que te puedas plantear. Yo Dona dice que la marca "se dirige a mujeres con carácter y comprometidas por su entorno". Pues nada, ahí queda eso.

lunes 19 de octubre de 2009

Spécialités espagnoles


En Aigues-Mortes, las paellas llevan diéresis y las parrilladas, sólo una r. Es para que quede claro que, a pesar de las alusiones toreras que hay por todas partes, seguimos estando en Francia.

domingo 18 de octubre de 2009

Descubrimientos: Dead Man's Bones

My suitcase is packed with all your heartbeats,
so I walk to their sound and head towards the sun,
so my shadow will cover the tears on the ground.
I'm moving away from the place where you took your last breath...


Creo que ya os he dicho alguna vez la ilusión que me hace que me recomendeis cosas que pensáis que me van a interesar. Siempre que leo una sugerencia en un comentario de los que pasáis por aquí habitualmente o, casi mejor, en uno de esos mails inesperados de gente a la que le da pudor poner algo público pero que un día decide escribirme unas líneas bonitas, os aseguro que lo apunto y lo busco.

Algunas veces acertáis al 100%. Como coleto hace unos días, que me habló de Dead Man's Bones y desde entonces no paro de escucharlos. El cantante es Ryan Gosling, el de El creyente o El diario de Noa. Puede que a alguno de vosotros eso os diga algo. A mí, la verdad es que resulta indiferente. No he visto ninguna de sus pelis y, salvo Lars y una chica de verdad, ninguna me atrae especialmente ahora mismo.

Lo que sí que me ha atrapado es esa atmósfera inquietante de sus canciones y esas melodías melancólicas. Y las veces infantiles del coro del conservatorio de Silverlake en Los Ángeles cantando historias de fantasmas con esa mezcla oscura y extraña entre pop gótico, folk y gospel que funciona tan bien. My body's a zombie for you!

Os dejo aquí este vídeo. Las imágenes son del alfabeto de Edward Gorey. Otras buenas sugerencias fueron la letra de Noam Chomsky, de Astrud, recomendada por Oscar Daniel, y Blankets, de Craig Thompson, recomendado también por coleto y zero izquierdo.

jueves 15 de octubre de 2009

Mensajes


A veces pienso que merece la pena ir al Azul
sólo por ver las pintadas del baño.